Francisco Javier García Sanz

Un gestor de motor inagotable

Con una amplia experiencia internacional en la industria automotriz, Francisco Javier García Sanz confía en el potencial del sector en España

Caricatura de Francisco Javier García Sanz, vicepresidente mundial de compras de Volkswagen.
Caricatura de Francisco Javier García Sanz, vicepresidente mundial de compras de Volkswagen.

Dicen quienes conocen al que está considerado como el directivo español más influyente en el mundo del motor a nivel internacional, Francisco Javier García Sanz (Madrid, 1957), que siempre defiende las virtudes de España y su sociedad allá donde va. Y es que, como suele suceder a quienes viven lejos de su tierra, el actual vicepresidente mundial de compras de Volkswagen siente un gran apego a su país. Por ello, seguramente García Sanz sintió un gran orgullo al anunciar esta semana en su visita a la fábrica de Seat, filial del grupo, que España se ha convertido en un lugar clave dentro de la estrategia de inversión del gigante automovilístico.

García Sanz y el actual presidente de Seat, Jürguen Stackman, anunciaban al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante el recorrido por la factoría catalana que la compañía alemana dedicará 3.300 millones de euros a la fábrica hasta 2019. Otros 900 millones irán a parar a su fábrica de Landaben (Navarra).

Conocido tanto en su círculo más cercano como en el ámbito del motor como Paco, este laureado ejecutivo se marchó a Alemania al terminar los estudios de secundaria y allí continuó con su aprendizaje en el grupo de distribución Rewe, donde se inició en el área de las compras a la que posteriormente ha dedicado la mayor parte de su carrera. Tras ello se formó en gestión empresarial y comenzó de lleno su carrera profesional en Adam Opel AG. Después de ese primer paso por Alemania, regresó a su país natal, al que tanto sigue echando de menos siempre que se marcha, para trabajar como coordinador de compras de General Motors, concretamente en Zaragoza.

En la década de los ochenta, García Sanz volvió a tierras germanas donde ocupó diferentes cargos en Opel. Llegaron después algunas de sus experiencias más internacionales (lejos tanto de España, como de Alemania) al convertirse en director de suministros y exportaciones de General Motors en Esmirna (Turquía), cargo en el que permaneció dos años. Más tarde ejerció durante un año como director ejecutivo de compras internacionales de la compañía en Detroit (Estados Unidos).

Fue en 1993 cuando el directivo español al que definen como un trabajador inagotable que nunca se cansa de aprender entró en el Grupo Volkswagen en el que ha desarrollado el grueso de su carrera con diferentes puestos de responsabilidad. Presidente hoy en día del consejo de administración de Seat, además de vicepresidente de compras del grupo, García Sanz ocupa también desde 2001 un asiento en el consejo de administración de la compañía alemana.

En Anfac, asociación que presidió, lo recuerdan como artífice del inicio de la transformación de la organización

Su relevancia y experiencia en el mundo del motor lo convirtieron en 2008 en presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) durante cuatro años. Allí lo recuerdan como artífice del inicio de la transformación vivida por esta organización en los últimos años. Su objetivo era que la automoción gozara de una mejor posición en el país.

Y es que quienes le conocen aseguran que para el siempre cercano Paco García Sanz no hay mayor premio (aunque ha recibido desde el de Figura de Prestigio en la Automoción de la Fundación Eduardo Barreiros a la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil) que ver cómo el automóvil se convierte en pieza clave de la industria española.

Este ejecutivo, que siempre persigue la evolución en su trabajo, es un habitual también en seminarios y conferencias en eventos tanto empresariales como académicos y fue investido hace casi siete años doctor honoris causa por la Universidad de Sttutgart en Ciencias Económicas y Sociales.

Sin embargo, no contento con ser el español que más lejos ha llegado en la esfera global del mundo del motor, García Sanz también ha destacado por su gestión en otro ámbito muy diferente: el fútbol. Y es que este apasionado aficionado del Real Madrid está ligado a la directiva del Wolfsburgo alemán desde hace una década, siendo el presidente durante los últimos cinco años. El club, unido a Volkswagen desde su creación, apenas tenía relevancia en las competiciones alemanas cuando su actual mandatario tomó contacto con él por primera vez. Pero la historia es ahora muy diferente y el pasado mes de agosto el equipo arrebataba al todopoderoso Bayern de Múnich la Supercopa alemana.

Dispuesto a escuchar en todo momento las opiniones de aquellos que le rodean, aunque firme una vez que ha tomado sus decisiones, García Sanz conserva y transmite la misma pasión por el mundo de la automoción que cuando empezó en él. Sus ganas de aprender, tampoco decaen.

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