Habrá un primer desembolso de 26.000 millones

El Eurogrupo accede al rescate griego pese a las dudas del FMI

El Eurogrupo prevé que la economía griega se contraiga otro 2%.

Habrá ayudas para la banca por 25.000 millones, sin quitas a los depositantes

El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, estrecha la mano del ministro español de Economía, Luis de Guindos, durante el Eurogrupo de este viernes.
El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, estrecha la mano del ministro español de Economía, Luis de Guindos, durante el Eurogrupo de este viernes. EFE

Los obstáculos aún van a ser numerosos y todavía hay importantes flecos pendientes, pero Grecia podrá contar con una ayuda inicial correspondiente al tercer rescate con la que abordar el próximo de sus pagos, los 3.200 millones de euros que deberá devolver al BCE el día 20 de agosto. El Eurogrupo dio luz verde a un tercer rescate para Atenas, aunque no sin debatir largamente sobre los términos de esa ayuda, que podrá alcanzar hasta los 86.000 millones de euros, y tras abordar dos cuestiones cruciales que quedan para más adelante y que sin duda crearán nuevos desencuentros: el papel concreto que tendrá el FMI en este tercer rescate y, sobre todo, qué viabilidad tiene la elevada deuda griega, aún mayor con esta nueva ayuda.

La reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona comenzó hoy con optimismo, después de que el martes el gobierno de Alexis Tsipras ya alcanzara un preacuerdo con los acreedores –BCE, FMI, Comisión Europea y Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)–, en el que se compromete a nuevos ajustes y recortes y a la puesta en marcha, con carácter inmediato, de 35 medidas para ya disponer el próximo jueves de una primera ayuda de 16.000 millones de euros. El objetivo primero sería hacer frente a los pagos a acreedores más apremiantes y la recapitalización de la banca, que contará con un fondo de ayudas por un total de hasta 25.000 millones de euros que puede incluir quitas para los tenedores de deuda sénior, no así para los depositantes, según ha explicado en rueda de prensa el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

Fuentes del gobierno griego ya avanzaban en la tarde del viernes, poco después de que comenzara la reunión del Eurogrupo, que técnicos europeos habían recomendado a los ministros el desembolso con carácter inmediato de una ayuda inicial que rondaría los 26.000 millones. Pero los puntos de divergencia quedaron ya claros desde el principio.

Alemania condiciona su visto bueno al rescate a la implicación del FMI, cuyo papel no había quedado definido en los términos del preacuerdo. Berlín incluso sugería la posibilidad de conceder a Grecia un crédito puente para los pagos más urgentes, una fórmula que Grecia y otros socios como Francia rechazan por el retraso en implementar soluciones que supone. El FMI sin embargo no ha concretado los términos en que se sumará a las nuevas ayudas a Grecia y de hecho, condiciona su implicación a un tema que por ahora resulta tabú para los socios de la zona euro: la reestructuración de la deuda griega. “Esperamos trabajar con las autoridades en el desarrollo de su programa económico en mayor detalle y que los socios europeos de Grecia tomen decisiones sobre el alivio de la deuda que permitan que ésta sea sostenible”, apuntó esta semana a través de un comunicado la jefa de la misión del Fondo en Grecia”, Delia Velculescu.

Al término de la reunión del Eurogrupo, que ha durado alrededor de seis horas, Jeroen Dijsselbloem, ha explicado que el FMI se pronunciará en octubre sobre su participación en el rescate, que para la zona euro es "indispensable". Y según ha precisado, el papel del FMI estará sujeto a dos factores clave, la reforma fiscal, bancaria y de pensiones y la sostenibilidad de la deuda. 

La primera evaluación de la aplicación de reformas económicas a las que se ha comprometido Atenas será en octubre. Será el momento en que el FMI evaluaría a fondo su participación en la ayuda a Grecia y cuando se comience a debatir sobre la viabilidad de la deuda griega. “Ojalá podamos asegurar que la deuda griega sea sostenible hasta entonces y dar más garantías si fuera necesario para que el fondo se pueda sumar”, declaró el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al inicio de la reunión. Frente a las afirmaciones del FMI de la necesidad de reestructurar la deuda helena, incluso con una quita, el Eurogrupo lo descarta y estarían únicamente dispuestos a considerar una nueva prolongación de los plazos de vencimiento y de los intereses. Después de haber concedido a Atenas ayudas en otros dos rescates anteriores por más de 200.000 millones de euros, la zona euro debe decidir en definitiva si este tercer rescate es la ayuda definitiva o solo otra patada hacia adelante. Para este año, el Eurogrupo prevé que la economía griega se contraiga otro 2%.

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