El desenlace del drama heleno

Acuerdo a la vista

Atenas acepta recortar las pensiones y subir el IVA, aunque menos de lo exigido por la troika

Bruselas se compromete a abaratarle el coste de los préstamos concedidos hasta ahora

El presidente francés, François Hollande, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
El presidente francés, François Hollande, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

La zona euro y Grecia lograron el lunes desbloquear las negociaciones sobre el rescate en base a la última propuesta presentada por el Gobierno de Alexis Tsipras. Atenas acepta recortar las pensiones y subir el IVA, aunque menos de lo exigido hasta ahora por la troika. A cambio, la zona euro se compromete a garantizar la sostenibilidad de la deuda griega mediante una mejora de las condiciones de los préstamos concedidos hasta ahora.

"Grecia da marcha atrás en muchas de las cosas que dijo, y es muy positivo"

"Convocamos la cumbre extraordinaria de hoy para evitar el peor de los escenarios y con la propuesta griega creo que lo hemos logrado", señaló el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de la reunión, hacia las once de la noche. El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ya había prácticamente dado por hecho el acuerdo una vez que la CE, el BCE y el FMI hayan revisado las cifras y comprobado su impacto fiscal.

Dijsselbloem convocó una nueva reunión del Eurogrupo para el miércoles por la tarde, con la esperanza de cerrar un acuerdo que deberá ser aprobado en la cumbre europea que se celebra el jueves y el viernes en Bruselas.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem
El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem REUTERS

La canciller alemana, Angela Merkel, también se mostró satisfecha y aceptó incluso que habrá que revisar las condiciones de financiación de la deuda griega. "No hemos hablado en detalle de la sostenibilidad de la deuda, pero está claro que formará parte del acuerdo", admitió la canciller. Merkel descartó ampliar el presupuesto del rescate (del que quedan menos de 15.000 millones de euros, sin contar la aportación del FMI), pero no rechazó la idea de ampliar los plazos de amortización en los préstamos del fondo de rescate (130.900 millones) ni de rebajar los tipos de interés en los bilaterales (52.900 millones).

Una vez más se ha cumplido el calendario marcado por Angela Merkel. La canciller alemana señaló a primera hora del lunes que la cumbre extraordinaria de la zona euro prevista para la tarde sería la primera etapa de un acuerdo definitivo con Grecia esta misma semana. El guión de Merkel se cumplió a rajatabla y ya a mediodía los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) dieron el visto bueno preliminar a las propuestas presentadas el domingo por el Gobierno de Alexis Tsipras.

“El plan griego es amplio y completo”, señaló el presidente del Eurogrupo nada más terminar la reunión de los ministros. “Es un paso bienvenido y la base para cerrar un acuerdo esta semana”, zanjó el holandés.

El ajuste exigido a Atenas es menor, pero Syriza tampoco puede cantar victoria

Los mercados bursátiles, dominados por la volatilidad en las últimas semanas, barruntaban ya desde primera hora la cercanía de una solución. Se vislumbra así el final de cinco meses de inestabilidad y trifulca, que arrancaron con la victoria de Syriza, una formación de extrema izquierda, en las elecciones griegas del pasado 25 de enero. El nuevo Gobierno anunció su negativa a proseguir con las políticas dictadas por la troika (CE, BCE y FMI), pero aceptó una prórroga del rescate de cuatro meses hasta el 30 de junio.

El nuevo acuerdo, todavía por concretar, permitirá prolongar el rescate pero con un ajuste presupuestario mucho menor de lo exigido hasta ahora y con el aplazamiento de reformas como la del mercado laboral. A cambio, Atenas espera recibir parte del remanente del segundo rescate para hacer frente a sus vencimientos con el FMI (1.500 millones de euros este mes) y con el BCE (7.200 millones entre julio y agosto).

El acuerdo también permitiría al Banco Central Europeo elevar el volumen de letras del Tesoro griego que podrá comprar la banca griega, lo que facilitará al Gobierno de Tsipras financiarse a corto plazo.

El acuerdo es un batacazo para los miembros más duros del Eurogrupo, como Schäuble

El inminente pacto supone un batacazo para los miembros más duros del Eurogrupo, en particular, el ministro alemán Wolfgang Schäuble, que unos minutos antes de la reunión en Bruselas descalificaba la última propuesta griega. “No tiene ningún cambio sustancial, así que hoy no habrá ningún avance”, señalaba Schäuble.

Otras delegaciones cuestionaban la seriedad de la propuesta griega porque Atenas envió una versión el domingo por la noche y otra el lunes por la mañana. Pero Dijsselbloem minimizó el incidente. “Solo había pequeñas diferencias entre una y otra y a mí me han parecido muy similares”, indicó el holandés, que parece decidido a cerrar el acuerdo con Atenas.

Corralito

El Gobierno de Tsipras, sin embargo, no puede cantar victoria porque las negociaciones no se han cerrado; además, en la cumbre extraordinaria de la zona euro celebrada anoche en Bruselas varios países, sobre todo pequeños, querían endurecer las condiciones.

Ni siquiera se descarta todavía que Grecia pueda librarse de un control de capitales, es decir, de un impopular corralito. La retirada de depósitos bancarios se aceleró la semana pasada y alcanza ya los 1.000 millones de euros, según cálculos del sector financiero. Fuentes europeas subrayan que esa hemorragia podría continuar incluso si la zona euro libera en los próximos días alguna de las partidas del rescate, como los 1.800 millones de euros del fondo de rescate o los 1.900 millones de beneficios obtenidos en 2014 con el programa de compra de deuda de los bancos centrales.

El riesgo de fuga de capitales sigue acosando a Grecia; el BCE decide hoy de nuevo sobre los préstamos

La contribución del FMI podría quedarse en el aire, pues el organismo que dirige Christine Lagarde considera insuficientes las propuestas de Grecia para rebajar el gasto en pensiones.

La imposición de un corralito podría dañar políticamente al Gobierno de Tsipras, que mantiene una popularidad muy elevada pero que cuenta con un ala izquierda en el Parlamento dispuesta a abortar cualquier el acuerdo con la zona euro si no cumple sus expectativas.

Bruselas espera cerrar el acuerdo este jueves y que sea ratificado por el Parlamento griego y por el Parlamento alemán en los próximos días. Si es así, el 1 de julio Grecia ya no afrontará un riesgo de impago, pero seguirá en crisis.

Hoy el portavoz del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, defendió las concesiones que ha hecho el Ejecutivo y advirtió a los críticos dentro de las filas de Syriza que el Gobierno “no podrá mantenerse” si no obtiene el respaldo de sus diputados y deberá acudir a las urnas. En declaraciones a la cadena de televisión privada Mega, Sakelaridis reconoció que las propuestas marcan una cierta “distancia” con el programa de Syriza, pero aseguró que siguen defendiendo un “reparto justo” de la carga social.

Declaraciones tras la reunión

La canciller alemana, Angela Merkel, tras la cumbre europea de ayer.
La canciller alemana, Angela Merkel, tras la cumbre europea de ayer. REUTERS

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, dijo hoy que es “optimista” con llegar a un acuerdo con Grecia porque consideró que “se ha avanzado” y que Atenas “ha dado marcha atrás” en algunos de sus posicionamientos, " y es muy positivo que lo haya hecho". En declaraciones a su salida de la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y Gobierno de la eurozona celebrada en Bruselas, Rajoy dijo que ahora se puede ver más cercano el acuerdo que en los últimos días.

Tambien a la salida de la cumbre, y  de madrugada, Alexis Tsipras, aseguró que no se conforma con una solución parcial a las negociaciones que mantiene con sus acreedores, sino que busca una global, al tiempo que consideró que “la pelota” está ahora en manos de sus socios. “No queremos una solución parcial, queremos una solución completa y viable, junto a un paquete de crecimiento”, aseguró Tsipras.

El presidente de Francia, François Hollande, señaló que aún queda mucho trabajo por realizar por parte de las instituciones acreedoras y del Gobierno griego. “Queda trabajo entre las instituciones y el Gobierno griego. Hay que hacer todo para que en la reunión del Eurogrupo (del miércoles) pueda haber una conclusión, que vaya al Consejo Europeo del jueves”, indicó Hollande en conferencia de prensa al término de la cumbre extraordinaria de líderes de la eurozona. 

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