Juncker y Tsipras, conversaciones previas antes de la cita crucial

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, durante una rueda de prensa la pasada semana en Austria.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, durante una rueda de prensa la pasada semana en Austria. EFE

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, conversaron por teléfono anoche y mantendrán el contacto antes de la cumbre extraordinaria de líderes de los países del euro convocada para mañana lunes para abordar el problema de la deuda griega.

“Juncker y Tsipras hablaron anoche para hacer un balance de la situación y acordaron que volverían a hablar”, indicaron a Efe fuentes comunitarias. Preguntadas por si tienen conocimiento de una nueva propuesta griega, respondieron que no tienen “nada más” que añadir sobre la situación.

El Gobierno griego prepara ya un nuevo plan de reformas para conseguir llegar a un acuerdo con las instituciones acreedoras -la CE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- el lunes en la cumbre convocada de urgencia en Bruselas.

Según informaciones de la televisión privada Mega, el nuevo plan mantendría los tres tipos del impuesto sobre el valor añadido (IVA), el 6,5 %, el 13 % y el 23 %, propuestos ya por el Ejecutivo, a diferencia de los dos que defienden las instituciones, pero esta vez Atenas estaría dispuesta a cambiar la imposición sobre algunos alimentos o los hoteles para aumentar los ingresos fiscales.

En cuanto a las pensiones, que es junto al IVA una de las cuestiones en que existen los mayores desacuerdos, el Gobierno de Tsipras estaría dispuesto a abolir las jubilaciones anticipadas a partir del próximo año, lo que ahorraría unos 200 millones de euros, y estudiaría reducir las pensiones complementarias más elevadas de algunos funcionarios.

Por su parte, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, ha instado en un artículo que publica hoy el dominical alemán “Frankfurter Allgemeine Sonntagzeitung” (FAS) a la canciller alemana, Angela Merkel, a impulsar un compromiso de la eurozona con Atenas y no seguir a “las sirenas de su Gobierno” que quieren echar al Ejecutivo griego “por la borda”.

Varufakis ha considerado en ese artículo que el futuro de Grecia en la eurozona depende de la cumbre del lunes, mientras que otros políticos europeos se vienen esforzando por restar expectativas ante la misma.

El país heleno tiene sus arcas vacías y sufre una salida de capitales que solo en lo que va de semana asciende ya a unos 3.000 millones de euros. Grecia insiste en que el pacto con las instituciones acreedoras debe incluir necesariamente la reestructuración de la deuda y la flexibilización fiscal.

El próximo 30 de junio vence el plazo de la segunda prórroga del rescate al país y ese día Atenas debe hacer un pago de 1.600 millones de euros al FMI. Los países de la eurozona y las instituciones internacionales ya hablan abiertamente de preparativos ante la eventualidad de que el lunes no se llegue a un acuerdo con Grecia y se plantee un escenario en el que el Estado heleno suspenda pagos y, en el peor de los casos, abandone la moneda única.

Varufakis pide un compromiso a Merkel
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, apela a la canciller Angela Merkel a impulsar un compromiso de la eurozona con Atenas y no seguir a “las sirenas de su gobierno” que quieren echar al ejecutivo griego “por la borda”.

“La canciller alemana estará el lunes ante una encrucijada decisiva”, dice Varufakis en un artículo que publica hoy el dominical alemán “Frankfurter Allgemeine Sonntagzeitung” (FAS). “La canciller tendrá que decidir entre impulsar un compromiso honorable con un gobierno que ha rechazado los paquetes de ayuda y busca una solución negociada o seguir a las sirenas de su gobierno que quieren echar por la borda al único gobierno griego que ha sido fiel a sus principios y que puede llevar al país por el camino de las reformas”, agrega.

Varufakis considera que el futuro de Grecia en la eurozona depende de la cumbre de jefes de gobierno del lunes mientras que otros políticos europeos se vienen esforzando por restar expectativas ante la misma. “Todo depende de esta cumbre extraordinaria del lunes”, dice Varufakis.

“De nuestra parte, llegaremos a Bruselas con la voluntad de aceptar compromisos siempre y cuando no se nos pida hacer lo que han hecho los gobiernos anteriores: aceptar nuevas deudas bajo condiciones que dejan poca esperanza de que Grecia pueda pagar sus deudas”, añadió.

En el mismo periódico, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, advirtió de la gravedad que tendría para Grecia una salida de la eurozona. “Lo que no pueden esperarse es que tras salir de la eurozona y negarse a paga las deudas les sigan llegando los fondos de la UE”, dijo Schulz.

Según el FAS, la Comisión Europea le ha presentado a Grecia un último calendario para un compromiso sobre el programa de reformas que se apoya en los mismos puntos básicos ya conocidos.

Atenas, según ese plan, tendrá que ahorrar o recaudar adicionalmente un 2,5 por ciento del PIB, lo que equivaldría a 4.500 millones de euros. Un 1 por ciento, cerca de 1.800 millones de euros, tendría que venir de reformas estructurales en el sistema de pensiones y un aumento del IVA, precisamente los puntos que hasta ahora Grecia se ha negado a aceptar.

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