Editorial

Penúltimo ‘match ball’ para Grecia

Esta especie de ducha escocesa continua en la que se ha convertido la negociación entre la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Grecia va a tener un hito trascendental hoy en Bruselas. La capital comunitaria ha sido el escenario elegido para celebrar una cumbre de urgencia entre los líderes europeos para tratar de desbloquear las más que atascadas conversaciones sobre la crisis griega. Es evidente que la situación ha pasado a grado de emergencia máxima y que los técnicos deben dar paso decididamente a los políticos. Esta escalada de tensión parece formar parte de la liturgia de desenlace de las grandes decisiones, de los grandes problemas, y el griego lo es. Conceptos como rescate, corralito, fuga de capitales, intervención bancaria o salida del euro comienzan a manejarse con una naturalidad y unos efectos que empiezan a ser notorios, también para España. La volatilidad se ha apoderado de los mercados y está empezando a abrirse tanto el coste de la deuda como la prima de riesgo. Este panorama, en suma, perjudica a todos los actores, si bien es cierto que a la cabeza, y con distancia, de los damnificados está Grecia. Europa es especialista en salvar in extremis las crisis por serias y profundas que sean. Que Grecia no sea la excepción.

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