Bruselas convoca de urgencia una cumbre el próximo lunes y da alas a la fuga de capitales helena

La zona euro entra en estado de alerta

La decisión europea redobla la presión sobre los mercados griegos

La fuga de capitales, de unos 700 millones de euros diarios, se acelerará a partir de mañana

El BCE abre la puerta a decretar un corralito financiero a partir del lunes, según Reuters

La zona euro han entrado en estado de alerta tras el enésimo fracaso de las negociaciones entre Grecia y la zona euro. Bruselas anunció la convocatoria de una cumbre europea de emergencia para el próximo lunes ante la creciente dificultad para lograr un acuerdo antes de que expire el rescate el próximo 30 de junio.

Las negociaciones entre Grecia y la zona euro han fracasado de nuevo durante la cita del Eurogrupo celebrada en Luxemburgo. La reunión de ministros de Economía de la zona euro no logró avanzar ni un ápice, ante la negativa de ambas partes a variar sus posiciones. El enfrentamiento alcanza tal nivel que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, convocó nada más terminar la reunión del Eurogrupo una cumbre de emergencia de líderes europeos que se celebrará el próximo lunes en Bruselas.

Se prevé que la cumbre del lunes los socios europeos extremen la presión sobre Tsipras

La convocatoria de la cumbre marca un punto de inflexión en unas negociaciones que se habían llevado hasta ahora a nivel técnico y ministerial. El gobierno de Alexis Tsipras había defendido desde que llegó al poder en enero de este año la necesidad de elevar las negociaciones al máximo nivel político con vistas a llegar a un acuerdo entre primeros ministros, en particular, con la canciller alemana, Angela Merkel.

Pero la convocatoria del lunes no parece apuntar a una señal favorable hacia Atenas, sino todo lo contrario. La intervención de los líderes indica más bien la intención de Bruselas de extremar la presión sobre Grecia para que acepte una prórroga del rescate antes de final de mes.

Fuga de depósitos

El mero anuncio de la cumbre de emergencia podría incrementar a partir de hoy la tensión en el mercado bursátil griego y acelerar una fuga de depósitos que a lo largo de esta semana ya asciende a 2.000 millones de euros en apenas tres días. Es más, el BCE estudia decretar un corralito a partir del lunes, según Reuters. El banco, en todo caso, ha convocado hoy una videoconferencia en la que estarán sobre la mesa los préstamos de emergencia (ELA) con los que está sosteniendo a la banca helena.

Algunos socios urgen a preparar un plan B en caso de fracaso total de las negociaciones

El acuerdo todavía es posible antes de final de mes y pedimos a Atenas que aproveche esta última oportunidad”, advirtió el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. El holandés advirtió, sin embargo, que la troika (CE, BCE y FMI) ya estudian otros escenarios mucho más dramáticos entre los que se barajan desde un impago al FMI a final de mes hasta un corralito para frenar la salida de depósitos bancarios en Grecia.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, que asistió a la cita de Luxemburgo, advirtió que no concederá ninguna demora a Grecia y que el día 30 espera el pago de los 1.500 millones de euros correspondientes a los cuatro plazos de este mes, que Atenas ha decidido concentrar en uno solo.

“Estamos a la espera”, señaló Lagarde tras el fracaso de la reunión. Y subrayó que el impago de Grecia afectaría a todos los prestamistas del Fondo que son “188 países, desde los más pobres a los más ricos”. Lagarde fue muy dura, al señalar que es hora de recuperar el diálogo entre adultos.

Pérdida del acceso al FMI

Grecia se reserva la posibilidad de saltarse el plazo del 30 de junio si no logra antes un acuerdo con el Eurogrupo, lo que impediría a Atenas seguir recibiendo préstamos del Fondo. El organismo que dirige Lagarde tenía previsto aportar 3.500 millones a la próxima entrega del rescate griego y tiene abierta una línea de crédito de 16.000 millones de euros hasta marzo de 2016. Atenas perdería el acceso a esos fondos si el 1 de julio entra en mora con el FMI.

Protestantes son vistos hoy, jueves 18 de junio de 2015, exigiendo que Grecia permanezca en la Eurozona a las afueras del parlamento griego en Atenas (Grecia).
Protestantes son vistos hoy, jueves 18 de junio de 2015, exigiendo que Grecia permanezca en la Eurozona a las afueras del parlamento griego en Atenas (Grecia). EFE

Fuentes del Eurogrupo habían asegurado hasta ahora que el impago al FMI desencadenaría, además, un efecto dominó y condenaría a Grecia a la bancarrota. Pero a medida que se acerca la fecha límite se ha matizado ese escenario y la zona euro parece resignada a que uno de sus socios aparezca en la lista de morosos del FMI, en la que solo han figurado países con gravísimas dificultades como Congo, Haití o Zimbawe.

El presidente del fondo de rescate de la zona euro (MEDE), Klaus Regling, subrayó en Luxemburgo que no hay un vínculo automático entre el impago al FMI y la activación de las cláusulas de seguridad de los bonos emitidos por su organismo. La activación de esas cláusulas, que obligaría a amortizar por adelantado los bonos y podría causar pérdidas a los avalistas del MEDE, entre ellos España, es una potestad del propio fondo de rescate.

Tanto Grecia como sus acreedores insistían anoche en que se apurara el plazo hasta el final, para intentar lograr un acuerdo y evitar escenarios de impago. Pero la impaciencia era evidente entre muchos socios y algunos abogan ya abiertamente por preparar un plan B ante la posibilidad de una ruptura total de las negociaciones.

El ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, reiteró que Grecia necesita reformas pero no las reformas que se le han planteado.

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