Los visitantes asiáticos son los más rentables

¿Cuánto gasta un turista chino en España?

Fachada de la tienda de Loewe, de la calle Serrano (Madrid).
Fachada de la tienda de Loewe, de la calle Serrano (Madrid).

Las ventas en tiendas de lujo a turistas se ha multiplicado por cuatro en los últimos seis años, sobre todo a asiáticos con poder adquisitivo elevado. De hecho, España es el quinto país europeo beneficiario del turismo que más invierte en las tiendas del país de destino, por detrás de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Pero no es suficiente. “No somos líderes pero tenemos una gran oferta cultural, gastronómica, de marcas de alta gama para escalar posiciones. Tenemos que analizar cuáles son esas barreras para subir al primero o segundo puesto de esa clasificación”, explicó Almudena Arpón de Mendivil, socia del despacho de abogados Gómez-Acebo y Pombo y secretaria general del Círculo Fortuny, institución que celebró ayer el IV Día Fortuny, inaugurado por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, quien apuntó la necesidad de convertir España en un destino inteligente. “El modelo de sol y playa va a seguir siendo el motor pero habrá otros sectores como el turismo de compras”, señaló Soria.

En desventaja por la falta de vuelos

España está en clara desventaja en relación con otros países europeos por la falta de aerolíneas que realizan trayectos directos. Por ejemplo, ni a Shanghái ni a Taiwán, ni a Hong Kong ni a Tokio hay vuelos directos. A Singapur hay cinco aviones por semana desde Barcelona, a Pekín hay otros cinco desde Madrid y cuatro desde Barcelona. El ministro José Manuel Soria adelantó que China Eastern prevé operar en 2016 con vuelos directos entre España y China.

El éxito de las empresas de lujo depende de que las grandes calles y avenidas se conviertan en parte del atractivo de una ciudad. Así lo cree Javier Fernández de Andrino, director de marketing internacional y turismo del El Corte Inglés. “Madrid y Barcelona deben tener una 5ª avenida como la de Nueva York. Tenemos que tener una visión más amplia como país”. Como ejemplo, añade la decisión del gobierno estadounidense de facilitar el trámite de visados a los chinos durante una década. “En solo seis años los chinos se gastaron en Estados Unidos 85.000 millones de dólares”, agrega Fernández de Andrino. Entre los deberes que el Círculo Fortuny recomienda seguir, se encuentra una relación comercial pública y privada, además de invertir en una campaña de comunicación con el fin de resaltar la reputación de España en Asia y en otros países. “Debe haber un plan de ciudad para que la gente compre mejor”, apunta la presidenta de Lladró, Rosa Lladró.

Porque la industria de lujo mundial aumentó su resultado un 28% en tres años (de 2010 a 2013), hasta alcanzar los 800.000 millones de euros, suponiendo en la actualidad el 17% de exportaciones de la Unión Europea, una tendencia que el Gobierno respalda con el Plan Turístico de Compras para reindustrializar el turismo nacional. En España alrededor de 7.000 y 8.000 millones de euros se generaron en 2014 por ventas de moda personal (ropa, complementos y cosmética, entre otros productos) del segmento de lujo.

A nivel mundial, de los 800.000 millones de euros de resultado del sector de lujo, el 70% fue a parar a Europa, según destacó el presidente ejecutivo del Círculo Fortuny, Carlos Falcó, que defendió la necesidad de apostar además de por el turismo vacacional por el cultural. Este tipo de visitas supone además la desestacionalización del turismo por lo que se debe apostar por un visitante de mayor poder adquisitivo, mediante la diferenciación de la prestación del servicio, apuntó el director general de Banco Santander, Enrique García Candelas. Y puso como ejemplo el caso de los hoteles, “que ya no son mayoristas de camas y bebidas, sino que operan en el mundo de las sensaciones”. Para todo ello, agregó García Candelas, se debe impulsar “la colaboración público privada” para atraer a un turismo de alto nivel adquisitivo.

De momento, son los turistas chino y el japonés los que más invierten en España. En 2014, cada visita gastó 975 euros de media, de los cuales el 6% fue en tienda; frente a los 1.766 que se dejó en Francia, de los cuales el 30% fue a parar a la venta en tienda. El turista japonés invirtió el 6% en las tiendas de los 540 euros que gastó en España, frente a los 916 euros de Francia (el 37% en tienda). Sirva como dato que para la firma de lujo española Loewe, así lo señaló Manuel Serrano, vicepresidente de finanzas, los clientes chinos suponen el 30% de la facturación.

 

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