Varios países adoptan las cajetillas sin marca

¿Y si el envasado genérico llega también al alcohol?

Stephen Stern, abogado australiano, defensor de las marcas registradas.
Stephen Stern, abogado australiano, defensor de las marcas registradas.

Ir al supermercado y encontrar en la estantería que las botellas de alcohol como vinos, licores, rones o vodkas son todas iguales, sin marcas, sin colores en las etiquetas, parece impensable para muchos. Sin embargo, el abogado australiano Stephen Stern, del bufete Corrs Chambers Westgarth, alerta de la puerta abierta que ha dejado la ley de cajetillas de tabaco genéricas en Australia, aprobada hace casi tres años.

Fue el encargado de defender a una de las compañías afectadas, British American Tobacco, ante los tribunales del país. Es especialista en marcas registradas y alerta sobre el peligro que para ellas tiene una legislación como esta, no solo para el tabaco, sino para otros productos.

El objetivo “admirable” del Gobierno australiano era restar atractivo y reducir el consumo de tabaco. Sin embargo, para Stern, esta legislación supuso un “ataque a la libertad de empresa” al quitar la propiedad sobre la imagen de marca. Al no poder usarla, considera que se tendría que haber compensado a las empresas. Además, defiende que la adaptación a la medida supuso un coste de 35 millones de euros al sector para las nuevas cajetillas.

Stern considera que el escrito de la sentencia del alto tribunal australiano, en la que se daba la razón al ejecutivo frente a las compañías tabaqueras, dejaba la puerta abierta a ampliar la medida. De esta forma, podría afectar a otros productos como el alcohol o los alimentos menos saludables. “Permite que se realice en todas las industrias”, alerta el abogado de Melbourne. “Es hacia lo que se va, aunque espero que no llegue”, lamenta.

Una medida “popular”

Las empresas tabaqueras han protestado ante estas medidas en todo el mundo desde que se comenzara a hablar de la posibilidad de que los estados aprobasen las cajetillas genéricas. Stern afirma que esta medida “es muy popular internacionalmente”, por lo que ha suscitado el interés de ejecutivos occidentales. Sin embargo, considera que no se han estudiado los impactos. “No ha habido ninguna investigación ni información pública”, defiende.

Francia y Reino Unido, los siguientes

Las cajetillas genéricas también se preparan para desembarcar en Europa. Por el momento son tres los Gobiernos del viejo continente los que ya han avanzado una ley para instaurar este empaquetado: Irlanda, Francia y Reino Unido.

Los británicos y los irlandeses son los que tienen esta tramitación más adelantada. El parlamento de Gran Bretaña votó en marzo a favor de instaurar a partir de 2016 que todas las cajetillas sean iguales, sin distinción entre marcas y con las advertencias sanitarias todavía mayores.

Por su lado, Francia está tramitando un anteproyecto de ley del tabaco que incluirá esta modificación. Según publicó Le Figaro, este mismo mes Marisol Touraine, ministra de Sanidad, presentará el contenido de la renovada legislación.

En cuanto al nivel comunitario, esta legislación parece todavía lejana de llegar. Lo próximo será la directiva que entra en vigor el año que viene y que incluye un aumento de las advertencias de publicidad, pero manteniendo las marcas. Se planteó en un comienzo que estos avisos ocuparan el 75% del envasado. Finalmente se rebajó al 65% en las caras frontal y posterior y del 50% en los laterales. Por el momento parece que si se extiende el empaquetado genérico será a través de normas nacionales y no por legislación de la Unión Europea.

Las empresas que operan en España llevan tiempo pidiendo al Gobierno español que adapte la legislación española a la normativa europea. Las tabaqueras necesitan de un periodo amplio de tiempo para poder cambiar el envasado actual por el obligatorio por la nueva directiva europea. Algunas voces alertan por la posibilidad de que la adaptación a la UE incluya una equiparación entre el tabaco tradicional y los cigarrillos electrónicos.

Tras estos años, Stern argumenta que “no parece que el principal objetivo, el de dejar de fumar, haya sido conseguido”. Para ello, se basa en datos por los cuales es imposible saber si la reducción de fumadores se debe a la subida de impuestos que se aprobó a la vez o al empaquetado genérico. “Es muy difícil distinguir cuál ha sido el verdadero impacto de este cambio en la ley”.

El abogado experto en marcas registradas critica también el impacto que esta medida ha tenido en el contrabando, uno de los principales problemas que tiene el tabaco en la actualidad. “Todos los productos son idénticos, solo cambia una palabra, por lo que ayuda al mercado ilícito y lo hace más fácil”, comenta Stern. En España, este negocio ilegal supone en torno al 12% del total.

El experto considera que la mejor forma de reducir el consumo de tabaco es la educación desde la infancia. “Es necesario que todos los niños conozcan lo malo del tabaco, esto sería mucho mas efectivo, siempre funciona”, argumenta. Considera que en estos temas, el “sector de la salud” siempre “va a gritar más alto”. Por ello, hace un llamamiento a los gobiernos europeos que están estudiando implantar las cajetillas genéricas para el tabaco, como ya han aprobado Reino Unido o Francia, que estudien las posibles consecuencias de estas medidas en la industria de tabaco.

Normas