La posibilidad de impago continúa presente

Berlín enfría las expectativas de un acuerdo con Grecia

La canciller alemana, Angela Merkel  y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble hablan en el Bundestag en Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble hablan en el Bundestag en Berlín EFE

El escenario principal de la saga griega se ha trasladado por unas horas a la capital de Letonia, donde la mayoría de los líderes europeos asisten hoy y mañana a una cumbre con los vecinos del Este (Ucrania entre ellos). La cita en Riga, a la que no ha acudido el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha permitido el encuentro del eje franco-alemán con el gobierno griego en un desesperado intento por frenar la cuenta atrás hacia un impago de Atenas al Fondo Monetario Internacional (FMI) en las próximas semanas.

Optimismo griego

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, llegó a Riga haciendo gala del optimismo que caracteriza a su gobierno desde que asumió el poder el pasado 25 de enero. Atenas insiste en que el acuerdo con el resto de la zona euro es inminente, lo que permitiría desbloquear parte del remanente del rescate para hacer frente a los vencimientos de deuda que Grecia afronta en junio.

El no de Berlín

Casi ninguna capital europea comparte el optimismo de Atenas. Y Berlín, la que menos de todas. “Por ahora, el anuncio de que estamos cerca de un acuerdo no tiene ningún fundamento”, aguó hoy la fiesta griega el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, en unas declaraciones a la agencia Reuters. Y advirtió que “lo que yo sé sobre las negociaciones con las instituciones [de la troika] no respalda ese optimismo”.

Divide y cobrarás 

Tsipras intentaba ayer sortear la dureza de Schäuble con un encuentro informal con la canciller Angela Merkel. Fuentes europeas aseguran que el primer ministro griego mantiene una relación con la canciller bastante fluida. A la cita de Riga tenía previsto asistir también el presidente francés, François Hollande, que nada más llegar a la capital letona urgió “a encontrar un acuerdo en el Eurogrupo a finales de este mes o comienzos de junio, como muy tarde”. Grecia confía en que una señal política del eje franco-alemán desbloquee las negociaciones con la troika, pero de momento Berlín no parece ceder.

Grecia ha intentado también explotar la tensa relación entre las tres instituciones de la troika (Comisión Europea, FMI y BCE), pero por ahora no ha logrado que esa táctica dé resultados concretos. Sólo la Comisión ha gesticulado a favor de Atenas, con un presunto plan Juncker que permitiría a Grecia recibir el mes que viene parte de los 1.900 millones de euros de beneficios obtenidos por los bancos centrales de la zona euro con la compra de deuda griega. Pero Alemania ya ha cerrado esa vía y ha pedido a Bruselas que no haga propuestas sobre un dinero que no le pertenece.

Impago al FMI 

Varufakis advertía poco antes de la cita de Riga que si Atenas se queda corta de liquidez optará por pagar a sus funcionarios y pensionistas antes que al FMI. El próximo vencimento de deuda con el FMI llega el 5 de junio, por valor de 300 millones de euros. Grecia pagó el vencimiento anterior con sus propias reservas depositadas en el Fondo. Fuentes griegas restan importancia a esa decisión y recuerdan que desde 2009 otros socios del FMIhan realizado la misma operación en 29 ocasiones en total. La duda, en el caso de Grecia, es si podrá pagar sus deudas ahora que esa reserva parece prácticamente agotada.

El G-7, en Dresde

Si a pesar de las dificultades, Grecia logra superar el pago del próximo 5 de junio, como parece factible, el tinglado de las negociaciones se trasladará a Dresde, donde Schäuble presidirá el 7 y 8 de junio una reunión de los ministros de Finanzas del G-7 (EE UU, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá). La delegación estadounidense, previsiblemente, presionará a Alemania para que zanje de una vez por todas las negociaciones con Grecia. Fuentes euroepas consideran probable que, en torno a la reunión de Dresde, se logre un acuerdo, aunque advierten que no sería definitivo. Atenas se conformaría con un acuerdo parcial que le permita superar los pagos al FMI(1.500 millones en junio) y al BCE (6.700 millones entre julio y agosto). Si es así, la saga se retomará en otoño. Si no, el impago podría precipitarse en verano.

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