Afectaría a los autónomos de Tarragona

Medios de EEUU critican a España por la propuesta de ‘Ley Kebab’

La propuesta ha sido lanzada por el PP en Tarragona y limitaría la apertura de nuevos kebabs, bazares, locutorios y demás establecimientos tradicionalmente regentados por inmigrantes.

EEUU critica la 'Ley Kebab', que limitaría a autónomos que venden kebabs

Los propietarios de restaurantes kebabs de Tarragona parecen bastante preocupados ante la intención del Partido Popular, al frente del gobierno en esta región, de modificar las licencias comerciales, estableciendo condiciones y límites que afectarían particularmente a estos negocios, los cuales tradicionalmente han sido propiedad de inmigrantes.

La noticia se ha hecho eco en EE.UU en un reciente artículo de Los Angeles Times, y también en el portal Tribune, donde Web Desk informa sobre esta propuesta que limitaría los restaurantes kebabs, aludiendo a intereses partidistas en vistas a las próximas elecciones del 24 de mayo.

Nouari Benzawi, comenta el artículo, es un inmigrante argelino de 52 años, que se muestra bastante consternado ante esta propuesta, al igual que el resto de propietarios del barrio. Benzawi, que tiene doble nacionalidad, emigró a España hace veinte años y junto a su esposa llevan siete regentando un kebab y un supermercado Halal en Tarragona.

Según declaraciones del protavoz del PP en el Ayuntamiento de Tarragona, Alejandro Fernández, estas modificaciones impedirían la formación de "guetos" de inmigrantes y protegerían "los negocios tradicionales españoles".

"Mis tomates también son españoles, como lo son las patatas que vendo", exclamó Benzawi cuando se disponía a cerrar su local. "¡Por favor, que alguien me lo explique!" se lamentaba. "¿Acaso tengo que vender carne de cerdo para que sea considerado como ‘negocio tradicional español'?, ¿Tengo que vender vino?".

La condición que establecería la nueva propuesta de ley iría dirigida a los establecimientos de nueva creación, y no se concederían más licencias comerciales a ningún kebab, locutorio o bazar a menos que se sitúen a una distancia mínima de 500 metros de los ya existentes. Las empresas tendrían que cumplir las nuevas normativas en materia de higiene y horario de cierre. En la propuesta no se planteó el cierre de los negocios ya existentes.

La inmensa mayoría de los 1,6 millones de musulmanes que residen en España son inmigrantes de primera generación procedentes de países como Marruecos, Túnez y Argelia, siendo cada vez mayor el número de personas que vienen de Pakistán y Senegal. Los líderes musulmanes de la ciudad se quejan de que la crisis económica del país les esté afectando de una manera desproporcionada.

"¡Mi negocio es legal!", protestaba Benzawi, "Yo pago mis impuestos. No me dedico a vender de contrabando. Entonces ¿cuál es el problema?. A eso se le llama discriminación".

Argumentos de la propuesta de ley

Alejandro Fernández se ha negado a hacer ningún comentario al respecto. Un compañero de partido, Joaquín Enrech Garola, concejal de Seguridad Ciudadana de Reus, dijo: "Nuestra región ha contado siempre con uno de los mayores índices de inmigración, y nunca hemos tenido ningún problema. En los últimos años, ha ido aumentando el número de inmigrantes musulmanes. En la actualidad, si pensamos en todos esos grupos de niños musulmanes que se juntan por ahí al salir del colegio, lo mejor que podemos hacer es dispersarlos, ya que de lo contrario podrían formar guetos. Lo hacemos por su propio interés y por el nuestro".

Los inmigrantes musulmanes representan alrededor del 3% de la población española, incrementándose esa tasa hasta casi el 10% en las localidades costeras de Tarragona y próximas a Barcelona. Se trata del índice más alto de la Península, y es aproximadamente igual a los promedios registrados en Francia, Alemania o Gran Bretaña.

En Reus, el año pasado, se prohibió el ‘Burka’ en espacios públicos, prohibición que terminó siendo suspendida por el Tribunal Supremo. "No se pretende poner fin al burka o al niqab musulmán", se argumentó en el ayuntamiento de dicha ciudad. "También se aplica a personas que llevan el casco de moto puesto al ir andando por la calle. No tiene nada que ver con la religión".

La mayoría de los residentes entrevistados en el barrio histórico de Tarragona no eran conscientes de los límites propuestos para los restaurantes kebabs y muchos respondieron con preocupación. "En época de elecciones, nos tienen acostumbrados a cosas como esta. Creen que así obtendrán más votos ", declaró Muhammed Abdul-Rahim Bokadira.

A principios de este año,  también se anunció en España que se estaba investigando a cientos de empresas de propiedad musulmana, alegando que eran un medio de canalización de dinero al Estado Islámico.

"Cada vez que hay una crisis", decía Tarkou, "siempre la pagamos los más débiles, los inmigrantes".

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