El regulador europeo quiere conocer los controles de los bancos europeos en la región

El BCE viaja a Latinoamérica para supervisar las filiales de Santander y BBVA

FRA603 FRÁNCFORT (ALEMANIA) 06052015.- La sede del Banco Central Europeo (BCE) al atardecer, en Fráncfort (Alemania). EFEFrank Rumpenhorst
FRA603 FRÁNCFORT (ALEMANIA) 06/05/2015.- La sede del Banco Central Europeo (BCE) al atardecer, en Fráncfort (Alemania). EFE/Frank Rumpenhorst EFE

El BCE tiene previsto visitar en julio las filiales latinoamericanas de la banca europea, principalmente de Santander y BBVA, que son los mayores inversores del sector en este subcontinente. El objetivo es entender más el funcionamiento y estructura de estas franquicias y supervisar sus controles de riesgo.

Prueba y error. Esta podría ser una definición de lo que está ocurriendo ahora con la incipiente supervisión única europea del BCE, y más en concreto del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). El BCE comenzó a vigilar a 123 bancos europeos hace ahora seis meses. Desde entonces la supervisión bancaria ha dado un gran vuelco, entre otras razones por el desconocimiento y escaso rodaje que tiene aún el MUS y por las diferencias en los métodos y regulaciones actuales con los aplicados por los hasta hace algo más de seis meses supervisores locales.

En la banca española, una de sus peculiaridades (que no la única) es la existencia de grandes estructuras bancarias fuera de Europa, y más concretamente en Latinoamérica, aunque desde hace un tiempo también en Turquía, donde BBVA se ha convertido en el accionista de control de Garanti desde hace seis meses, al subir su participación al 39,9% con la compra en noviembre pasado de un 15% adicional del capital. Y en Reino Unido, donde Santander tiene una de sus principales franquicias, a la que se sumará en unos meses Sabadell, banco que ha lanzado una opa sobre la sexta entidad financiera británica, TSB.

Ahora, el Banco Central Europeo quiere no sólo supervisar las filiales latinoamericanas de Santander y BBVA, sobre todo, como parte del grupo financiero, sino que pretende también conocer in situ su estructura y como están controlados sus vasos comunicantes con sus casas matrices. Quiere tener bajo estrecha vigilancia todo lo que huela a banca europea para evitar posteriores sustos.

Varias fuentes financieras aseguran que al BCE (salvo a los directores españoles provenientes del Banco de España) le parecen “rarísimos” las inversiones en estos bancos latinoamericanos, más por el desconocimiento de cómo están vigiladas en sus países de asentamiento que por otras razones. “Los supervisores europeos solo conocen la banca latinoamericana por lo que leen en los informes y memorias de los grupos bancarios y por lo que sale publicado en la prensa”, señala un ejecutivo financiero que ha pasado en varias ocasiones por los despachos del BCE.

Para ello, una delegación del BCE tiene previsto iniciar una serie de viajes para supervisar y, sobre todo, analizar la estructura de estas filiales latinoamericanas, en las que los supervisores europeos pretenden que sean un espejo de la estructura exigida en su casa matriz española, con consejeros ejecutivos e independientes con una demostrada formación financiera. Desde que el BCE se hizo cargo de la supervisión única europea el 4 de noviembre, todos los consejeros que han nombrado las entidades de la zona euro han pasado por una exhaustiva entrevista –que dura hora y media–, en la que los miembros de la institución europea comprueban la idoneidad o no del aspirante para sentarse en el sillón de un banco.

Lo mismo sucede con Garanti, el banco turco en el que BBVA cuenta con la mayoría de su capital. El BCE pretende que su consejo tenga una estructura igual a la de los bancos europeos. El desconocimiento sobre la banca de ese país también ha provocado –como en todos los casos en los que se están produciendo operaciones de compra de entidades sea cual sea el origen, aunque más si el banco no es europeo– que la autorización de la compra del 15% adicional (ya tiene el 25%) se dilate. Los representantes del BCE tienen previsto iniciar su primer viaje a Latinoamérica en julio, explican fuentes financieras.

La delegación del MUS que iniciará estas visitas estará compuesta por directores de los dos primeros niveles de supervisión, a los que acompañarán los jefes de grupo (el nivel que está por encima de los inspectores). El objetivo es entender el modelo de las filiales y las palancas que tiene la franquicia y la casa matriz para rentabilizar el coste de capital de estas inversiones. También buscan supervisar los controles de vigilancia del riesgo que tienen estas filiales. Estas medidas se suman al programa que tiene el BCE para acudir a los consejos de los bancos europeos.

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