El tipo de cambio alzará ingresos y cartera; también la deuda

La fortaleza del dólar dispara a ACS y Ferrovial en el arranque del año

Autopista LBJ de Texas, por la que Ferrovial se apunta 1.110 millones de deuda.
Autopista LBJ de Texas, por la que Ferrovial se apunta 1.110 millones de deuda.

El vigoroso dólar estadounidense, cerca de la paridad con el euro, va a alterar notablemente al alza las cuentas del primer trimestre de los dos mayores grupos españoles de infraestructuras, ACS y Ferrovial. La moneda ha escalado desde un cambio de 0,8 euros a más de 0,9 euros en el arranque del año y a ambas compañías les favorece un entorno de dólar fuerte, por cuanto tienen de exposición al mercado norteamericano, en el que facturan, reciben dividendos y gastan en dólares.

La revalorización frente al mismo periodo de años pasados es notable. En marzo de 2013 el dólar se cambiaba a una media de 0,76 euros; la ecuación de canje era de 0,73 euros en el primer trimestre de 2014, y al cierre de marzo de 2015 el tipo de cambio medio es del 0,9, con una apreciación del 23%.

ACS cosecha en América un 39% de su cifra de negocios y un 33% de la cartera, con extraordinario peso de EE UU (30% aproximadamente). Las principales divisas con que trabaja, además del euro, son el propio dólar americano, el dólar australiano, el peso mejicano y el real brasileño. Al cierre de 2014, su facturación de 34.881 millones cayó un 0,8% ante la especial trascendencia un dólar débil frente al euro en la primera parte del ejercicio. La cartera, por su parte, se vio impulsada un 6,7% (63.320 millones) por el repunte de la moneda estadounidense ya en la recta final de año.

El efecto arrastre

La revalorización del dólar estadounidense es determinante para los negocios de los grupos españoles de infraestructuras por cuanto tiene de efecto arrastre sobre el resto de divisas americanas. OHL, Sacyr, Acciona y FCC tienen fuerte presencia en Latinoamérica, donde levantan finaciación, e incluso cobran, en numerosas ocasiones, en dólares al tratarse de una divisa de uso común en la financiación de infraestructuras.

El grupo que preside Florentino Pérez tiene escasa exposición al dólar en su deuda, más allá de la financiación del circulante y bonos emitidos por la australiana Leighton (ahora rebautizada como Cimic). Y es que la mayor parte de sus concesiones de carreteras en el país no consolidan deuda al tratarse de participaciones por debajo del 50%.

ACS 36,08 -1,12%
FERROVIAL 25,75 -0,50%

En cuanto al caso de Ferrovial, se van a mover al alza tanto la cifra de negocio, como la cartera y la deuda al convertir dólares en euros. La firma de la familia Del Pino realiza la integración global, y con ello se apunta la deuda, de concesiones como la North Tarrant Express de Texas, para la que emitió bonos PAB y obtuvo un crédito federal Tifia por 1.100 millones de dólares.

A la espera de que sean presentados el próximo 30 de abril, en los resultados de Ferrovial correspondientes al primer trimestre se espera la sustracción de la deuda de 556 millones que cuelga de la autopista AP-36, abocada a la liquidación por sentencia judicial, y la subida de peso de los créditos firmados en dólares, principalmente para autopistas. Como regla fundamental, Ferrovial obtiene sus créditos para ejecutar proyectos concesionales en la misma moneda en que recibe los ingresos. De este modo evita problemas con la volatilidad de los tipos de cambio frente al euro.

En las cuentas de 2014, Ferrovial reconoce un impacto del tipo de cambio que engordó en 518 millones de euros su deuda, de 7.862 millones. De esta cifra, 4.600 millones cuelgan de autopistas estadounidenses, con 1.217 millones correspondientes a activos en construcción: la NTE 35 W (51% del capital y 107 millones de deuda) y la LBJ (50% del capital y 1.110 millones de deuda). Las cifras ahora se verán sensiblemente incrementadas respecto a las presentadas en marzo de 2014.

Arrancan los pactos de accionistas en Saeta Yield

El fondo Global Infrastructure Partners (GIP) materializó ayer su entrada en Saeta Yield, filial de energías renovables de ACS, tras recibir luz verde de las autoridades comunitarias de Competencia a finales del pasado mes.

El socio financiero se hace con el 24,01%, mientras ACS se queda en un 24,21% del capital. Rematada la operación, que ha permitido al grupo de infraestructuras una fuerte desconsolidación de deuda, ayer entraron en funcionamiento los pactos parasociales entre ambos accionistas.

Sobre el pasivo, ACS desconsolidará en este primer trimestre la deuda mantenida para la venta por activos renovables, por 1.966 millones, al tiempo que disminuye la deuda neta de balance en 506 millones. ACS contabiliza Saeta yield por puesta en equivalencia.

En cuanto a los pactos entre accionistas, tanto el grupo constructor como el fondo, han acordado someter a la aprobación de la junta de accionistas operaciones de fusión, la emisión de deuda y firma de créditos por encima de los 200 millones, así como las ampliaciones de capital que supongan aportaciones dinerarias de los socios, entre otros puntos.

Saeta comenzó a cotizar el 16 de febrero. Con ello, ACS se desprendió del 51% del capital en el mercado, a los que se suma la adquisición del 24% adicional por parte de GIP. El conjunto de las dos operaciones supuso una entrada de caja neta de 361 millones de euros para el grupo que dirige Florentino Pérez, que perseguía desde 2010 la desinversión. Esta fue paralizada ante la incertidumbre generada por las distintas oleadas de reformas regulatorias que afectaron al sector energético.

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