Tribuna

Menos euforia, más solidez

Iberoamérica seguirá siendo el principal destino de la inversión española, sobre todo pyme, durante el presente año. No cabe duda de que Iberoamérica ha perdido algo del brillo que tenía hace dos o tres años a los ojos de los inversores y corporaciones españolas, cuando la región crecía muy por encima de Europa o EE UU, impulsada por el auge de las materias primas, la liquidez y el crédito internacional, pero también por las políticas macroeconómicas solventes (en la mayor parte de la región) y las reformas de la década anterior.

El octavo informe de inversión española en Iberoamérica de IE Business School y Air France KLM destaca, para 2015, un menor optimismo respecto a ediciones anteriores sobre la región como destino de inversiones y fuente de beneficios.

Si en 2013, con la crisis económica española y europea en su máxima profundidad, el 81% de las grandes empresas españolas encuestadas (aquellas que facturan más de 500 millones) pensaban que en un plazo de tres años los mercados iberoamericanos serían más importantes para sus negocios que el propio mercado español, la cifra ha caído en esta edición al 55% (el año pasado ya fue del 74%). A pesar de esto, muchas multinacionales españolas, especialmente las que llegaron en la década de los 90, ya generan más negocio en Iberoamérica que en su mercado doméstico.

Una rebaja de las expectativas que, quizás, sea mucho más acertada y cercana a la realidad tras unos años en los que la región pareció El Dorado.

Y se debe, en parte, a la desaceleración que en 2014 y 2015 ha sufrido la región, pero también por la mejora de expectativas en otras regiones como EE UU-Canadá, África o la propia Europa, que vuelven a verse como mercado interesante donde invertir.

Sin embargo, y pesar de este reequilibrio, Iberoamérica sigue siendo el área más prometedora para las multinacionales (y pymes) españolas. El 78% de las que participaron en el informe esperan aumentar su facturación en la región durante los próximos tres años (un indicador menor que el 89% de 2014 o el 95% de 2013). Se mantiene como la zona de crecimiento predilecto por delante de EE UU-Canadá, donde el 67% de las corporaciones espera aumentar su facturación en los próximos 36 meses.

Por lo comunicado por las empresas españolas participantes en este informe, las inversiones continuarán en 2015 y años siguientes, aunque la región tendrá cada vez más competencia por parte de otros mercados para captar este capital. Y en esta competencia, todo parece indicar que los países más estables, que más reformas han realizado y más abiertos al exterior serán los ganadores en un escenario en el que se vislumbra, cada vez más, la existencia de dos Américas, que crecen a ritmo diferente.

El año pasado, ya adelantábamos en la introducción de ese mismo informe el comienzo de una nueva etapa de las inversiones españolas en la región. Una nueva fase que, como vislumbramos, estaría marcada por una nueva realidad de países con mercados más competitivos y de menor crecimiento en todo el hemisferio. Pero las oportunidades siguen ahí, aunque la forma de invertir tenga que cambiar y sofisticarse.

La Alianza del Pacífico, el crecimiento de Centroamérica, las reformas en México o, quizás, el cambio de las relaciones entre Cuba y EE UU podrían abrir nuevas oportunidades para el crecimiento. Tanto para las grandes empresas ya presentes como, sobre todo, para el creciente número de pymes (especialmente las medianas) que serán las principales protagonistas de las próximas inversiones españolas en la región.

 

Ígor Galo es director of Communications for Latin America de IE Business school

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