Javier Tafur, director de ESCP Europe

“España quiso ser California, pero va camino de ser Florida”

"El paradigma de la educación va a cambiar, no hay marcha atrás"

"A las aulas ahora llegan los nativos digitales, no el inmigrante digital”

“España quiso ser California, pero va camino de ser Florida”

Es doctor en Ingeniería Industrial en el ámbito de la Gestión de Innovación por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y MBA por el IE Business School. Javier Tafur, nacido en Madrid hace 47 años, dirige desde septiembre de 2014 el campus madrileño de ESCP Europe. Además, este directivo acumula una experiencia profesional de más de diez años en puestos de responsabilidad en las áreas de ingeniería y consultoría en grandes multinacionales como Dragados, Daimler-Benz, Deutsche Telekom o Detecon International GmbH (DTAG).

¿Qué cometido tiene en la escuela de negocios?

Soy miembro del comité de dirección de la escuela en París y hemos fijado el contenido del plan estratégico, coincidiendo con una renovación importante por prejubilación o por fin de mandato. Aprovechando estos cambios, hemos decidido afrontar nuevos desafíos de cara a los próximos años, hasta 2019.

¿Y adónde quieren llegar?

Nuestra escuela se fundó en 1819, tenemos cinco campus [París, Londres, Berlín, Turín y Madrid] y en nuestro ADN hay un componente internacional importante. Tenemos además acuerdos con escuelas, como el MIT o la Fundación Getulio Vargas, pero nuestro objetivo es la innovación a través de una estrategia digital. Siempre hemos apoyado la formación digital combinada con la presencial, y en eso somos pioneros en Madrid porque esta iniciativa se lidera desde aquí. Hemos puesto en marcha un máster en International Business online, un programa que llega al área de la formación ejecutiva con metodología digital. También disponemos de acuerdos con Google o LinkedIn, con el fin de enfocar la carrera de nuestros alumnos.

¿Qué perfil tienen sus alumnos?

Tienen una clara vocación global; normalmente han cursado algún grado en algún país extranjero, suelen hablar tres idiomas y cuentan con entre dos y cinco años de experiencia. El mundo es su mercado laboral. Tenemos entre 200 y 250 alumnos de cerca de una treintena de nacionalidades.

¿Qué tipo de formación buscan?

Buscan una formación que les permita cumplir su sueño laboral. Todos los programas de esta escuela incluyen seminarios internacionales allí donde tenemos campus abiertos. Les ofrecemos la posibilidad de hacer prácticas profesionales donde desarrollar esas competencias.

¿Cuál es la tasa de colocación que tienen?

Acaban todos colocados y perfectamente integrados en el puesto laboral. El 80% de los alumnos obtiene diversas ofertas en un mes, lo que le permite seleccionar. Esas ofertas no se circunscriben al mercado local, sino al global. Son buscados por multinacionales extranjeras o españolas, que demandan profesionales que puedan desplazarse a otros lugares.

El hecho de competir en España con tres de las diez mejores escuelas del mundo, según distintos rankings, como son el IESE, Esade y el IE Business School, ¿es un desafío?

“España quiso ser California, pero va camino de ser Florida”

Sin duda, pero también es un estímulo para el desarrollo internacional. Es positivo porque Madrid es una buena plaza formativa internacional. Exportamos conocimiento y eso importante.

Ahora mismo existe una triste paradoja, los jóvenes están bien formados pero no pueden encontrar un buen empleo, acorde a su cualificación.

Llama la atención que en España invirtamos en formar a jóvenes que encuentran finalmente trabajo fuera de España y que cotizan a la Seguridad Social también fuera. El panorama es incierto para los jóvenes. España quiso ser California, pero vamos camino de ser Florida.

¿En qué hemos fallado?

Tenemos un desarrollo de fuerte base tecnológica, pero España es un país de grandes contrastes. Madrid, por ejemplo, es una ciudad que ha apostado por algunos sectores, como la biotecnología o la industria aeroespacial, pero eso no sucede en otras regiones. Hubo una apuesta por querer ser California, pero estamos lejos de conseguirlo. Ahora se apuesta por ser Florida, un lugar para jubilados.

¿El turismo es uno de nuestros puntos fuertes?

Esta escuela considera el turismo como una industria estratégica. De hecho, en esta casa tenemos un máster en Turismo y apostamos por este sector.

¿Volverá a ser el sector industrial motor de la economía?

Ha sido un sector amenazado, pero ha tomado las medidas oportunas para seguir vivo. Por ejemplo, el sector del automóvil ha conseguido atraer nuevas inversiones. La industria tiene todavía una situación difícil, pero la gran apuesta pasa por generar nuevos negocios. No podemos competir en costes pero sí podemos hacerlo en calidad e innovación.

Diversos indicadores resaltan la falta de técnicos.

La recuperación pasa por la política industrial. Se necesita un pacto de Estado en política industrial y educativa. Se necesita un gran consenso.

¿Qué asignaturas tienen pendientes las escuelas de negocios?

A las escuelas les ha costado aceptar la complementariedad de lo digital. El paradigma de la educación superior va a cambiar. Las escuelas están bien orientadas al servicio al cliente, pero tienen resistencia al cambio. No hay marcha atrás, esto no se puede parar ya, porque a las aulas ahora llegan los nativos digitales, no el inmigrante digital.

Normas