El rascacielos de Benidorm está en concurso e inacabado

Tasan en 1,6 millones un piso del In Tempo

El In Tempo, en Benidorm, en una imagen de 2014.
El In Tempo, en Benidorm, en una imagen de 2014.

A pesar de estar inacabado, y de que la empresa responsable de su construcción, Olga Urbana, se encuentra en concurso necesario, la tasación realizada de los pisos del In Tempo, el rascacielos de Benidorm, el edificio residencial más alto de Europa, 200 metros de altura, es propia de un activo de lujo. Los más de 300 pisos del edificio tienen un precio que oscila entre los 190.990,8 euros y los 1,6 millones.

La administración concursal de la empresa, el despacho de la abogada Antonia Magdaleno, ha presentado este mes el inventario de bienes y derechos de la compañía, que comprende las existencias del In Tempo y de otra promoción inmobiliaria en Benidorm, Edificio Edimar IX. El informe aporta un valor de la masa activa del In Tempo de 91,6 millones de euros.

El valor más alto de viviendas en el rascacielos es el asignado a dos pisos, el 45-46, de 622 metros cuadrados, de 1,6 millones de euros cada uno. De acuerdo a fuentes que forman parte de los acreedores de la compañía, dichas viviendas ocuparían el espacio del cono invertido del rascacielos; “esas viviendas no están terminadas”, advierten. Otra de las viviendas tiene un precio de 1,1 millones, de 433 metros cuadrados y situado en el piso 44.

Los pisos más baratos son los que ocupan la primera planta del rascacielos, de 90 metros cuadrados y con un precio de 190.990,8 euros.

La valoración que la administración concursal ha realizado de las fincas del edificio “ha sido realizada a partir de los datos comprendidos en el Informe de Tasación emitido por la entidad UVE Valoraciones, en fecha 23 de diciembre de 2014”, señala el informe del inventario de bienes y derechos.

El mismo informe advierte que dichos valores “pueden verse modificados a la fecha de emisión del Informe en función de las verificaciones e informaciones de mercado solicitadas a terceros, así como por una mejor estimación del valor real de mercado de los mismos”. También añade que los valores recogidos en el inventario “pueden resultar inferiores en el momento de su realización como consecuencia de su venta forzosa, debiendo así distinguir entre los indicadores aquí utilizados de tipo dinámico –aplicables a una sociedad en funcionamiento– y aquellos otros de carácter estático”.

La administración concursal de la empresa subraya en su informe de inventario “la falta de información” aportada por la concursada.

El mayor acreedor de Olga Urbana es Sareb, con 108 millones de euros, de los que 82 millones están calificados con privilegio especial;7,6 millones responden a intereses. También figuran como acreedores Sabadell, con 6,8 millones, y Abanca, con 4,1 millones. El resto de acreedores son, en su mayoría, empresas que trabajaron en la edificación del rascacielos y compradores de viviendas que adelantaron pagos, entre ellos ciudadanos de varias provincias españoles, así como holandeses y belgas.

Entre los acreedores figuran tres empresas que pertenecen a familiares o al principal promotor del In Tempo, José Ignacio de la Serna, fallecido este año. Fuentes cercanas a los acreedores se llevan las manos a la cabeza al conocer que las empresas Turina Urbana, que reclama 1,4 millones; Hilo Urbana, 0,4 millones; y Barroco Cerámica, 1,1 millones, figuran entre los acreedores cuando, consideran, tienen responsabilidad en el concurso de Olga Urbana y cuando estiman casi imposible recuperar su dinero.

El In Tempo comenzó a construirse en 2006. Olga Urbana no presenta cuentas desde 2009. Sareb se hizo cargo de la deuda del inmueble en 2012. El pasado mes de noviembre Sareb solicitó el concurso de la promotora.

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