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‘Fracasa rápido y con frecuencia’. El consejo emprendedor más absurdo

¿Acaso es razonable crear toda una filosofía en torno al fracaso? Esta es la pregunta que plantea Ken Tencer, CEO de Spyder Works, en torno a ese concepto tan común en Silicon Valley y en el mundo del emprendimiento, y que ha dado lugar a tópicos y mantras muy populares entre los emprendedores.

Fracaso empresarial

Muchas startups y emprendedores del mundo de la innovación suelen recurrir una y otra vez al mantra más consolidado en Silicon Valley: "Fracasa rápido, fracasa con frecuencia", adoptándolo como esa actitud necesaria para que una organización alcance el éxito. El fracaso empresarial es, al parecer, algo positivo en el sentido de que nos hace aprender.

Sin embargo, y como explica en The Globe and Mail, el fundador Ken Tencer no parece estar de acuerdo con esta teoría: desde una perspectiva realista, son pocas las certezas en el mundo de los negocios. Y, sin embargo, hay algo que tengo bastante claro, y es que si uno se empeña en convertirse en todo un experto manejando el fracaso, al final termina en la quiebra.

He asistido a infinidad de reuniones en las que el líder del grupo no deja de citar el dichoso mantra: "fracasa rápido, fracasa con frecuencia". Y a menudo, sin embargo, se suelen atascar con la ‘f’ de la tercera palabra. Tal vez sea un problema de la gramática - pero yo pienso que hay algo más.

En una columna titulada "Por qué el mantra ‘Fracasa rápido’ de Silicon Valley es solo un despliegue publicitario," del experto en liderazgo Rob Ashgar, expone este tema con gran franqueza "Mucha de la gente de aquí no para de comentar sobre eso de aceptar el fracaso, pero, por lo general, se debe al bombo que se le ha dado. En realidad, muchos de estos emprendedores temen caer en cualquier tipo de fracaso, y la presión para el éxito es tan fuerte que algunos de los nuevos negocios tratan de encontrar métodos rápidos para lograrlo".

Es cierto que la expresión ‘fracasa rápido’ puede tener su sentido, ya que no se puede permitir que la gente deje de probar cosas nuevas por temor a fracasar. Lo que no se intenta, nunca se consigue. Pero, en lugar de amarrarse a la negatividad, ¿por qué no tratamos de volver a definir lo positivo?. Nuestro objetivo es triunfar, así que lo mejor será volver a establecer los objetivos, para conocer la manera de lograr ese éxito, no de fracasar.

¿Por qué centrarse en lo negativo?. Un jugador profesional de béisbol que batea la pelota tres veces de cada diez, y se retira con un promedio de bateo de .300, está destinado a ser un triunfador. A nadie le importa que fracasara al intentar batear siete de cada diez. En el nuevo libro ‘Just Start: Take Action, Embrace Uncertainty, Create the Future’, los autores Leonard A. Schlesinger y Charles F. Kiefer proporcionan material para que nos replanteemos este enfoque. "Ante un futuro incierto, los emprendedores actúan", comentan en el libro. "Más específicamente:

Los emprendedores lo intentan, aprenden y lo perfeccionan. No se trata de ir rápido o lento, se trata de aprender a triunfar. Resulta evidente que necesitamos un mantra nuevo. Propongo: "Triunfar rápido, ajustar o seguir adelante".

¿No es eso de lo que va la innovación?, ¿de conocer si una nueva idea, producto, servicio o proceso tiene expectativas?. Cuanto más rápido se dé uno cuenta de ello, más pronto podremos decidir mantenernos en esa dirección, hacer correcciones, o renunciar al proyecto.

Si te fijas, este mantra también contiene la palabra ‘rápido’, vivimos en un mundo en donde se espera que las empresas, tanto privadas como de capital abierto, tengan un rendimiento a corto plazo. Los accionistas juzgan a las empresas por sus resultados trimestrales; los clientes quieren saber por qué se ha retrasado dos días la actualización del último producto. Este escrutinio de alta velocidad ha acortado el tiempo con que cuentan las nuevas ideas de negocio para demostrar su eficacia. Esto significa que debes estar cambiando constantemente tu posición con el fin de conseguir el mayor número de bateos antes de que tu mitad de entrada haya terminado.

En nuestro nuevo mantra, la frase "triunfa rápido" es la clave para "saber si tu idea de negocio va a tener éxito antes de que la lance otra persona". Y realmente así es como debe ser. Antes de lanzar un nuevo producto o servicio, hay que estudiar el mercado, hacer una investigación sobre el producto, y prever los posibles obstáculos. Gracias a un amplio conocimiento del proyecto, podrás reaccionar a los primeros indicadores de mercado y tomar decisiones realistas para realizar ajustes, o bien echar el cierre.

Por supuesto, la parte "realista" nunca resulta fácil. Todo emprendedor necesita enamorarse un poco de su idea. Es parte del proceso. Pero al igual que los inversores a menudo se aferran a una acción que lleva desplomándose demasiado tiempo, los emprendedores también pueden caer en un exceso de tiempo, energía y dinero sobre una idea que ya está condenada. Por ese motivo es tan importante la investigación, y el ir probando modelos y haciendo mejoras continuas. Si no se cuenta antes de empezar con una escala de medición de éxito predeterminada, es posible caer en la tentación de sentarse a esperar y rezar para que mejoren los resultados.

Alguien podría pensar que todo este discurso sobre las expresiones "fracasa rápido" frente a "triunfa rápido" es solo una cuestión de semántica. Pero yo considero que se trata de un auténtico debate, y cuya consecuencia es crucial. No puedo decir que yo sea muy dado a los karmas, pero tengo la firme convicción de que normalmente uno consigue lo que se propone. Del mismo modo, que tengo la seguridad de que no será posible conseguirlo si la perspectiva marcada es ‘fracasa rápido’.

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