CaixaBank avisa de que ya están subiendo las cuotas de las hipotecas variables por la guerra en Irán
El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, afirma que seguirán creciendo en préstamos para viviendas, pese a los temores de burbuja


El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha expresado este jueves en la rueda de prensa de presentación de resultados del banco que esperan una repreciación de las carteras hipotecarias en los próximos meses, impulsada por el incremento de la inflación por la guerra de Irán y las eventuales subidas en los tipos de interés. Esto, en lo que afecta a los consumidores, supondrá subidas en las cuotas de sus hipotecas, en el caso de que sean préstamos a tipo variable. Pero que no le resta ni un ápice de ganas de competir en este mercado, firmando nuevos préstamos, tan competido como esté.
“Es difícil de prever en estos momentos de la alta volatilidad que tenemos en la curva de mercados, pero, si se cumple lo que ahora mismo está descontando el mercado, sí que estamos ya en estos meses empezando a depreciar en positivo y, por tanto, los clientes pagan algo más de lo que pagaban hasta ahora. Porque, si comparamos la curva de tipos hoy con la de hace un año, sí que ya se encuentran en niveles superiores”, explica Matthias Bulach, director de Contabilidad, Control de Gestión y Capital, que ha afirmado que la subida de cuotas es de unos 10 euros al mes.
Gortázar, por su parte, ha matizado que estas subidas se aplican solo a las hipotecas a tipo variable, que son las menos numerosas y las de mayor antigüedad. En los últimos años, el banco se ha enfocado en los préstamos a tipo fijo, donde “el banco asume el riesgo de los tipos de interés”. De este modo, esta modalidad ha pasado de representar un 11% del total al 56% actualmente. Y es más del 90% de la nueva formalización de hipotecas de CaixaBank.
Todo esto dependerá de las decisiones que finalmente tomen los bancos centrales sobre el precio del dinero. Gortázar ha advertido de la elevada incertidumbre sobre los próximos movimientos tanto del Banco Central Europeo como de la Reserva Federal estadounidense, que están monitorizando la evolución de la guerra y su efecto en la inflación. “En función de la situación bélica y del precio del petróleo, cambian en pocas horas las perspectivas. Buscan evitar efectos de la inflación de segunda ronda y sobre el crecimiento”, ha explicado y ha vaticinado que se descuentan tres subidas este año, y una más el año siguiente.
“Más allá de lo que vaya a hacer el BCE, los tipos de mercado ya han cambiado. Nos enfrentamos a un entorno de tipos más altos. Con una inflación en el 3%, es lógico que los tipos suban al 2,75%”, ha asegurado.
Con respecto a la firma de nuevas hipotecas, Gortázar no detecta cambios de calado en los últimos meses. Y se ha desmarcado de las voces —como la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz— que avisan de una burbuja por los bajos precios a los que se están concediendo estos créditos. El CEO de CaixaBank sí ha reconocido que el mercado español es muy competitivo y que es cierto que el precio de los nuevos préstamos está por debajo del bono a 30 años o del midswap (índice de referencia del mercado interbancario) a ese periodo, pero que lo pueden compensar con la venta cruzada de otros productos, como seguros. “En España el producto hipotecario acarrea una relación más global con el cliente. Las entidades miramos el conjunto y estamos dispuestos a dar hipotecas muy competitivas”, ha afirmado.
“Seguiremos teniendo hipotecas muy competitivas y tendremos que estar de una forma u otra. Vamos a seguir en la misma línea”, ha aclarado. Y ha afirmado que CaixaBank incluso está creciendo su cuota de mercado en este producto, puesto que crecen ligeramente más que la media del sector.
Esto no es obstáculo, sin embargo, a que las subidas de tipos se reflejen también en las nuevas hipotecas. En ese sentido, sí anticipan que decaiga la demanda de este crédito y que no mantengan el ritmo de producción de estos préstamos como en el primer trimestre, al 12%.
Finalmente, Gortázar también se ha referido a los intentos de los bancos del sur de Europa por reactivar las negociaciones por la unión bancaria en la UE. En este sentido, ha dicho que “hay mucho trabajo por hacer”, dado que en su opinión dista mucho de ser “un mercado único”. “Hay mucho que hacer para unificar los mercados en los servicios financieros. Hay quien piensa que debe pasar por transacciones entre entidades financieras para que operen en muchos países, pero nosotros no estamos en ese proyecto. Vemos una falta notable de creación de valor. Nosotros estamos en España y Portugal, que es donde sí vemos sinergias”, ha afirmado.
Con respecto a la participación en BPI, ha rechazado que se estén planteando tanto realizar nuevas operaciones corporativas en ese país como lanzar allí su enseña joven, Imagin. Igualmente también ha negado haberse sentido discriminado por ser una entidad española operando en ese país.