La feria atrae a coleccionistas como Abelló y Norman Foster

Picasso manda este año en Maastricht

Picasso manda este año en Maastricht

El arte vive un momento de esplendor. Los últimos datos lo avalan: en 2014, el mercado movió a nivel mundial 51.000 millones de euros, un 7% más que en el ejercicio anterior, lo que le sitúa por encima del nivel anterior a la crisis económica, a los 48.000 millones de euros del 2007, según el informe TEFAF Art Market Report. Y es precisamente en esta feria, en The European Fine Art Fair, la más exclusiva del mundo, que se celebra en Maastricht (Holanda) hasta el 22 de marzo, reúne a 275 galerías de 20 países y donde se toma el pulso al estado de ánimo de los coleccionistas internacionales. A la cita, que reúne más de 30.000 obras, se espera que acudan más de 70.000 personas. El primer día acudieron entre ellos reconocidos coleccionistas, como el empresario español Juan Abelló o el arquitecto británico Norman Foster y su esposa, la editora Elena Ochoa.

Las perlas de Eugenia de Montijo

Dentro de la sección de antigüedades de TEFAF, la más grande de la muestra se encuentran auténticos tesoros. Así, por ejemplo, en S J Phillips se puede admirar y comprar un medallón de perlas y diamantes, de 34 quilates, que perteneció a la emperatriz Eugenia de Montijo, cuyo precio es de cinco millones de dólares.
La madrileña galería Caylus viaja hasta Maastricht con una rara miniatura de dos darás de Murillo, que representa El Sueño de San José (anverso) y San Francisco en Oración (reverso), recientemente exhibida en el Museo del Prado, propiedad de un fondo de inversión británico que vende la obra por 475.000 euros. Las otras galerías españolas presentes en la feria son: Coll & Cortés, Artur Ramón Art, Elvira Cortés y Elba Benítez, esta última acude por primera vez.

No en vano, es el encuentro que define la excelencia en el arte, que viene avalado por la experiencia de los 280 expertos que evalúan las distintas categorías presentes en la muestra, que acoge siete mil años de historia del arte. “Aquí, todas las piezas están perfectamente documentadas, lo que es una garantía y una seguridad para el comprador”, afirma Diego López de Aragón, que vive durante todo el año preparando esta muestra, adonde acude desde hace 18 años, y donde espera vender este año, entre otras piezas, el Escudo del Rey Fernando el Católico, datado entre 1505 y 1512, coincidiendo con la época que vive en Italia. El precio de la obra: 600.000 euros, "igual que un pequeño dibujo de Picasso", afirma López de Aragón.

Y es precisamente el pintor malagueño, como el año pasado lo fue Van Gogh con la obra Moulin de la Galette, la estrella de la actual edición de TEFAF. En la galería Landau Fine Arts se vende la obra Les Dormeurs, que Picasso pintó hace medio siglo, por 25 millones de euros, la pieza más cara de este año. En la galería Dickinson cuelgan varias pinturas del artista español, cuyo precio van de los 1,8 millones a los 5,7 millones de euros de Guitare, verre, bouteille de vieux marc, de 1912. Otra de las piezas más cotizadas se encuentra en la galería Van de Weghe, donde se encuentra un autorretrato de 1986 de uno de los artífices del pop art, Andy Warhol, y cuyo precio se ha tasado en 10,5 millones de euros.

Al estadounidense le sigue en precio el holandés más universal, Van Gogh, del que este año se conmemora el 125 aniversario de su muerte: por 9,2 millones de euros, la galería Dickinson despacha la acuarela Le Moulin d'Alphonse Daudet à Fontvieille, fechada en 1888, y que durante casi cien años no ha sido mostrada al público. En la misma sala se vende Le Gout de L’Invisible, de Magritte, por tres millones de euros, y una obra de Kres van Dongen, Lailla, de 1906, por 6,8 millones de euros.

Hasta la galería Boulakia hay que acercarse si se quiere adquirir las obras a gran escala de otro cotizado, Jean-Michel Basquiat: Red Joy, por seis millones de euros; o The White Man, ambas de 1984, por 5,8 millones de euros.

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