Editorial

Actas bienvenidas

El BCE no descarta comprar bonos corporativos en su plan de adquisiciones masivas de deuda para incentivar el crédito. Aunque lo desestimó en última reunión, el consejo de gobierno de la autoridad monetaria señaló que no deben excluirse de un debate futuro, si fuera necesario. Todos los miembros del BCE coincidieron en que comprar activos a gran escala, incluida deuda soberana, era uno de los instrumentos disponibles, pero para algunos solo debe hacerse ante un “escenario extremadamente adverso”. Es parte de lo ocurrido en la reunión de política monetaria del pasado 22 de enero, en la que el BCE decidió un programa sin precedentes de expansión cuantitativa de más de un billón de euros, y lo hizo “por una amplia mayoría”, aunque algunos miembros del comité preferían la postura de “esperar y ver”. En resumen, dudas sobre la efectividad y riesgos adicionales de la medida adoptada. Todos estos detalles y muchos más se conocen gracias a que el BCE ha comenzado a publicar las actas de sus reuniones, y lo hizo ayer por primera vez en un día histórico para la transparencia en Europa, con 18 folios de texto (los dos últimos con links a notas y la lista de asistentes y sus acompañantes). Unas actas que, siguiendo el modelo de la Fed, no solo deben ofrecer detalles y despejar incógnitas sobre las medidas adoptadas, sino que han de aportar sobre todo más información con respecto a los próximos pasos. Una nueva y –si se hace bien– preciosa herramienta para la toma de decisiones por los agentes económicos.

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