El endeudamiento ha descendido un 5%

¿Cómo nos afecta estar menos endeudados?

¿Cómo nos afecta estar menos endeudados?

Los españoles debemos menos dinero. Cada año la situación se aleja más de la que había antes de la crisis, en el que la burbuja financiera afectó a todos los sectores. No solo el Estado y las empresas se apalancaron, especialmente lo hizo el sector privado “recalentando” con ello la economía. Es decir, generamos un crecimiento basado en buena parte en la compra de bienes con un dinero que no se disponía. Al estallar la crisis esta situación explosiva estalló con total virulencia, ya que muchos españoles se encontraron sin capacidad de pago de todas estas deudas y con ello se multiplicó en España el efecto de la crisis.

 

Efectos positivos

Con todo ello, la reducción o corrección de la situación es positiva. España partía con un número muy elevado de endeudamiento. El 50% de los hogares tenía deudas, muy por encima de la media europea. Y no solo eso, este porcentaje se multiplicaba en los menores de 35 años y las familias con ingresos bajos, los colectivos más vulnerables.

Teniendo en cuenta que se da prioridad al pago de las deudas a otras decisiones de gasto, el resultado, es que este elevado endeudamiento lleva a que se consuma mucho menos y con ello a ralentizar el crecimiento. Por todo ello, la corrección actual tiene efectos positivos en el crecimiento económico y creación de empleo.

Efectos negativos

Pero todo tiene que tener un equilibrio ya que también la ausencia de créditos también afecta al consumo. Es decir, el sobreendeudamiento es tan pernicioso para el consumo como la ausencia del mismo.

Si se analizan las cifras, buena parte de este descenso lo tenemos en los préstamos hipotecarios. Se van amortizando préstamos a una medida mucho menor que aumenta la concesión. Con un stock de vivienda muy amplio y un sector inmobiliario deprimido, es necesario que crezca la financiación de forma equilibrada con los objetivos de contención de morosidad.

Este ejemplo lo estamos viendo algo más claramente en los préstamos al consumo o tarjetas de crédito que están ofreciendo condiciones algo más flexibles que las hipotecas. El caso más concreto lo tenemos en la venta de vehículos. La combinación de estímulos para la compra (Plan PIVE) con mayor flexibilidad en la concesión de financiación ha llevado a que se haya multiplicado las ventas.

Es decir, más que caer el endeudamiento, lo que es necesario es ir sustituyendo operaciones más problemáticas con crédito saneado o con menos riesgo. En este equilibrio está buena parte de las claves del crecimiento futuro y evitar problemas de sobrecalentamiento económico como los vividos en esta crisis.

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