En una semana cerrará el grifo a los bancos griegos

Ultimátum del BCE a Grecia para que pacte con la troika

La decisión puede forzar a Tsipras a pedir la prórroga del rescate

El BCE ha doblado la apuesta en la partida de póker a varias bandas que se juega con el futuro de Grecia y sus finanzas. La entidad que preside Mario Draghi, tras la reunión de éste con el ministro de Finanzas heleno, Yanis Varoufakis, anunció que el día 11 de febrero dejará de admitir los títulos de deuda griega como colateral si Atenas no resuelve antes de esa fecha las dudas sobre su rescate. La medida estrechará la financiación de la banca helena. Otro efecto a corto plazo: la Bolsa de Atenas ha llegado a caer el 8%, aunque ahora limita las pérdidas a algo más del 5%.

La amenaza del BCE remata el fracaso de la gira europea del Gobierno de Alexis Tsipras, que en las últimas semanas no ha logrado convencer a los socios de la zona euro con su plan de poner fin al rescate actual, que expira el 28 de febrero. Hoy, Varoufakis llega a la importante reunión con el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, en una posición de mayor debilidad, por más que ayer su gabinete emitiera una nota en la que señalaba que la decisión del BCE pone más presión al Eurogrupo para llegar al acuerdo. Varoufakis ha preparado su encuentro ante la cadena pública alemana ARD.

"Especialmente los alemanes pueden comprender que a una nación orgullosa no se la puede humillar tanto tiempo sin dejarle ver la luz al final del túnel”, dijo Varufakis en declaraciones a la televisión alemana ARD".

La banca griega conserva

el acceso al crédito

de emergencia,

pero Draghi también

puede cerrarlo

Tsipras confiaba en el apoyo del BCE para facilitar la financiación de la banca griega y, a través de ella, la del Estado griego, pero esa vía empieza a cerrarse. Pero Fráncfort concede sólo una semana a Atenas para que alcance un acuerdo con sus acreedores, representados por la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).

El plazo coincide con la fecha prevista para la posible convocatoria de una reunión extraordinaria del Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro), una cita en la que podría intentarse un acuerdo provisional con Atenas que evite un cataclismo financiero. La decisión del BCE supone un primer ultimátum que, de consumarse, dejará a los bancos griegos sin acceso al crédito de Fráncfort.

Las entidades griegas quedarían a merced únicamente de las líneas de liquidez de emergencia (ELA, por sus siglas en inglés) que les ofrezca el Banco de Grecia, tal y como se encarga de señalar el BCE en su comunicado. Draghi, no obstante, también dispone de potestad para vetar o restringir la utilización de esas líneas, lo que sería la última baza de la partida, que de producirse condenaría a Grecia a un tercer rescate o a una probable quiebra.

La propuesta europea ha pasado por una prórroga del rescate de unos seis meses como condición previa a cualquier negociación sobre la deuda, siempre partiendo de la base de que no habrá quitas. Grecia, por el contrario, empezó rechazando la troika, y plantea financiarse por sus medios en el mercado mientras se llevan a cabo las negociaciones... Pero para elllo necesita al BCE como prestamista de último recurso de sus bancos.

El BCE concedió en 2010 un tratamiento especial a la deuda griega, para seguir admitiéndola como colateral a pesar de que las agencias de calificación habían rebajado su rating hasta bono basura. Fráncfort justificó entonces su tolerancia en el programa de ajuste negociado por el Gobierno griego con la Comisión Europea, el BCE y el Fondo Monetario Internacional, tres instituciones que a partir de entonces pasaron a conocerse como troika.

El ultimátum de este miércoles se basa en todo lo contrario: el Consejo de Gobierno del BCE, reunido en Fráncfort, ha concluido que “no parece posible asumir que la revisión del programa [de rescate] vaya a concluir satisfactoriamente”, por lo que la deuda griega dejará de ser admisible a partir del 11 de febrero.

Sube el techo del ELA

Tras decidir que deja de admitir a la deuda griega como colateral, el BCE ha elevado hoy hasta los 60.000 millones cantidad que los bancos griegos pueden pedir en préstamos de urgencia a través del Banco de Grecia. Los bancos griegos podrán acceder a la liquidez a través del Banco de Grecia, mediante el programa de provisión urgente que hasta ahora estaba limitado a 10.000 millones de euros y ha sido ampliado a 60.000 millones de euros, la cantidad que los bancos griegos solicitaron a finales de diciembre al Eurosistema para cubrir sus necesidades de liquidez.