Derivados: desde CFD hasta los 'bonus' de BNP Paribas

Productos para ganar dinero haga lo que haga la Bolsa

Presentación en la Bolsa de los turbowarrants; en el medio, Mariam Pérez-Camino, responsable de productos cotizados de BNP Paribas.
Presentación en la Bolsa de los turbowarrants; en el medio, Mariam Pérez-Camino, responsable de productos cotizados de BNP Paribas.

Los derivados vuelven al ataque, al compás del regreso del inversor final a la Bolsa. Los contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés) causan furor entre los particulares más intrépidos, pues permiten apostar al alza y a la baja en índices, acciones, divisas y materias primas con un importe muy inferior al que realmente se pone encima del tapete. En algunos casos, solo se requiere un 5% del importe en juego, lo que ha llevado a la CNMV a lanzar una advertencia sobre los CFD. En el peor de los escenarios, puede llegar a perderse más dinero del depositado.

Los CFD son derivados OTC (no cotizan en un mercado regulado) y son varias las firmas que los ofrecen. IG es en España, y en todo el mundo, uno de los grandes operadores del sector. El funcionamiento es similar a otros derivados, como los futuros, pues la única clave de su evolución es el precio, permiten realizar coberturas y las pérdidas y las ganancias se liquidan también a diario. En un año bursátil como el actual, con fuertes oscilaciones, que han llevado al Ibex a marcar un máximo anual cerca de los 11.200 puntos y un mínimo por debajo de los 9.700, son una herramienta para aprovechar la volatilidad.

Los productos cotizados son también derivados, pero con grandes diferencias respecto a los CFD. De entrada, no son OTC, sino que cotizan en mercados oficiales y aunque también implican apalancamiento –es decir, se pone en juego más dinero del que realmente se aporta– nunca se puede perder más dinero del depositado.

En este apartado entran en juego los warrants, los turbowarrants o productos que permiten ganar dinero si un activo no supera o no pierde un determinado nivel. Los dos principales emisores de estos productos son Société Génerale y BNPParibas.

Los mejores

Los CFD permiten apostar por alzas o caídas con un elevado apalancamiento. Pero son productos OTC y se necesita un elevado grado de conocimiento para poder usarlos correctamente.

Los ‘bonus cap’ que comercializa BNP Paribas no tienen nada que ver con los CFD y están dirigidos a un inversor muy diferente. Permiten ganar un importe fijo siempre que el activo no toque un determinado.

Los turbos son opciones de compra o de venta cotizadas en Bolsa (se compran como una acción siempre que el bróker ofrezca este servicio) cuya mayor particularidad radica en que vencen anticipadamente cuando el subyacente toca un nivel que es determinado en el momento de la emisión (barrera). Si así ocurre, su valor se esfuma. Société ofrece turbos ligados al Ibex, tanto al alza como a la baja, mientras que BNPParibas los comercializa también vinculados a las acciones de Santander, BBVA, Santander, Inditex y Telefónica, y a materias primas como el petróleo Brent o el oro, y a divisas, como el euro frente al yen japonés. Una de las ventajas de los productos cotizados de BNPParibas y Société Générale radica en que el emisor está obligado a ofrecer liquidez a los inversores que quieran vender.

También existen unos derivados para inversores más conservadores con los que el apalancamiento pierde importancia. Son los bonus cap, según el nombre de BNPParibas, y los stayhigh y staylow en la jerga de Société.

Los cap de BNPParibas permiten tomar posiciones sobre un activo de renta variable -un índice o una acción- y garantizan una rentabilidad mínima (es decir, un precio de venta) a vencimiento. La condición es que la acción o el índice no caiga hasta tocar un nivel fijado de antemano, la denominada barrera. Si el activo baja hasta la barrera, la garantía queda invalidada, pero el inversor no perderá todo su dinero, como ocurre con otros derivados, sino que se le entregará el equivalente en dinero al precio de la acción en la fecha de vencimiento. No necesariamente tiene que perder dinero, le queda la posibilidad de que la acción vuelva a alcanzar el precio de emisión. Por ejemplo, un bonus con un nivel de venta de cinco euros y de 2,25 euros de barrera sobre Banco Popular, que se compra a cuatro euros, el mismo precio al que cotizan las acciones del banco. El inversor se garantiza poder vender el bonus a cinco euros a vencimiento, lo que implicaría una rentabilidad del 25%. Si antes de que el bonus expire la acción supera los cinco euros, el inversor podría vender en mercado y hacer caja con los beneficios. La garantía quedaría revocada si la acción bajara hasta los 2,25 euros. Pero el inversor no perdería toda su inversión: a vencimiento recibiría el dinero en efectivo equivalente a lo que cuesta la acción en mercado, con el límite, eso sí, de los cinco euros mencionados. Si a vencimiento, Popular se situara en 2,5 euros, por ejemplo, la pérdida sería del 37,5%, similar a la que hubiera sufrido si invierte directamente en la acción.

Los staylow y stayhigh de Société dan derecho a recibir un importe fijo de 10 euros en la fecha de vencimiento, si el subyacente no toca la barrera. Si ocurre así, a diferencia de los cap, el producto expirara y el inversor perdería toda su inversión.

 

Fiscalidad

 Ganancia patrimonial

La ganancias o las pérdidas derivadas de las ventas de los warrants, los turbos, los cap y los staylow y stayhigh son incrementos o disminuciones del patrimonio. Al igual que a las acciones, no se les retiene en el momento de deshacerse de ellos.