Emisiones de países de la periferia, principales apuestas

La deuda corporativa relevará a la soberana en la zona euro

Pantallas de Bloomberg
Pantallas de Bloomberg EFE

El pulso económico de la zona euro aún es débil y está en manos de las medidas extraordinarias que pueda adoptar el BCE, cuyo impacto real dependerá también de los esfuerzos fiscales y las reformas que pongan en marcha los gobiernos de la región, como se encarga continuamente de recordar mario Draghi e insisten en sus perspectivas firmas de análisis como Royal Bank of Scotland.

En este escenario, las recomendaciones de inversión en la zona euro para 2015 exigen distinguir con más detalle que en el pasado año los valores y mercados por los que apostar, aunque todas las previsiones apuntan a que el BCE se encargará de sostener a la zona euro con nuevos estímulos.

Qué tipo de activos comprará la institución y por qué cuantía es la gran duda de las firmas de análisis, que intentan buscar nichos de rentabilidad adicional tras un año y medio de ganancias sostenidas. La deuda soberana de la periferia parece haber agotado su potencial –el bono español ha pasado del 4,151% de diciembre de 2013 al 1,7% actual–, con rentabilidad en renovados mínimos históricos. Y las oportunidades se dirigen hacia la deuda corporativa, preferiblemente no financiera.

Firmas de análisis ya recomiendan comprar deuda privada en anticipación de los movimientos del BCE

Royal Bank of Scotland apuesta por que el BCE adquiera deuda corporativa por una cuantía de 100.000 millones de euros, incluyendo emisiones de un rating de triple B, casi al límite del grado de inversión. Y en este sentido, recomienda emisiones italianas y españolas de ese rating y a un plazo de entre 7 y 10 años. En concreto, apuesta por emisiones de Abertis, Enagás, Gas Natural, Telefónica y de las italianas Generali, Enel, 2i Rete Gas, Exor o Atlantia, empresas en su gran mayoría del sector de la energía y los servicios. Marian Fernández, de Andbank, apuesta por emisiones portuguesas –como Refer, la Renfe lusa, que paga más del 3,5% a un plazo de siete años– o de las italianas Telecom Italia, Fita o Banca Veneto a largo plazo, con rendimientos que rondan el 3%.

Y tanto en Bolsa como en deuda, el mercado deberá convivir con una alta volatilidad, en un año que se prevé de turbulencias políticas y numerosas citas electorales. El bund alemán podrá ejercer como refugio, estimulado además por el QE, pero ya con serias limitaciones. Citi prevé que su rentabilidad suba al 1,15% a final de 2015, mientras descenderá su precio, en parte también por el efecto contagio que se espera del alza de tipos en EE UU, donde su economía volvará a sacar ventaja a la zona euro.