Editorial

La sombra del precio del crudo

El precio del petróleo está en caída libre. El barril de Brent, de referencia en Europa, cayó ayer por debajo de 80 dólares por primera vez desde 2010, y el West Texas, seguido en EE UU, está en mínimos desde 2011. La mayor oferta, unida a la fortaleza del dólar y a la menor demanda por el frenazo de la recuperación económica mundial son una combinación perfecta para que se derrumbe el precio de la principal fuente de energía, un escenario al que se suma la división entre los países del cártel de la OPEP, que si en las últimas décadas ha servido de modulador lo que ahora hace es agrandar peligrosamente la volatilidad. La tendencia marca una rebaja de demanda para 2015, algo que intentaría evitar la OPEP en su reunión del próximo 27 de noviembre en Viena, falseando una vez más el flujo natural del mercado con recortes de producción, si no existiese un cisma en el cártel. Y es que Arabia Saudí, su socio más poderoso y primer productor mundial, ha optado por la guerra de precios, hasta el punto de forzar una fuerte caída antes de intervenir. Otros grandes productores, como Rusia, siguen atentos el mercado en busca de una oportunidad en la que los productores por fracking de EE UU juegan un papel inédito. Si no se dan cortes en Irak o Libia por sus conflictos, la guerra está servida. Un escenario al que suma más incertidumbre el peligro de la deflación.