Su gran atractivo es que tiene conexión a Internet de forma independiente
Samsung Gear S

Descubre con un vídeo cómo es el smartwatch Samsung Gear S

El próximo día 14 de noviembre el Samsung Gear S se pondrá a la venta en nuestro país (la reserva es posible realizarla en este enlace), y lo hará como el primer reloj inteligente que se pude conectar de forma autónoma a Internet. Por lo tanto, se pueden realizar con él acciones que con cualquier otro no es posible, como por ejemplo navegar por Internet o recibir correos de forma directa (no sólo las notificaciones).

El caso es que en un vídeo que se ha publicado, al que se puede acceder aquí, se han desvelado todos los secretos que son de la partida en este smartwatch que apunta a ser diferencial para Samsung y que le permiten mantenerse en el puesto de liderazgo en este segmento del mercado (al menos por el momento y a la espera de que el Apple Watch sea una realidad y se pueda comprar) tanto en innovación como en número de modelos que se han lanzado.

El Samsung Gear S deja de ser un accesorio y pasa a ser un dispositivo con identidad propia, ya que no necesita de un teléfono al que conectarse para apurar todas sus opciones. Y, ¿cómo lo consigue este dispositivo? Pues mediante la inclusión de una tarjeta SIM que le dota de conectividad de datos (sí, la misma que los teléfonos móviles) y, además, también dispone de WiFi, por lo que es posible conectarse a este tipo de redes inalámbricas y, así, ser totalmente funcional al utilizar estas. Por lo tanto, es capaz de navegar por Internet y, también, realizar y recibir llamadas con su propios número (lo que puede verse como una pretensión de sustituir en cierta manera al smartphone).

Todo lo que ofrece este smartwatch

Este modelo tiene correas blancas y negras, al menos por el momento, y dispone de otro elemento diferenciador como es su pantalla AMOLED que está curvada y, como se puede ver en el vídeo, permite que su manejo y colocación en la muñeca del usuario sea muy cómoda pese a que el panel es de nada menos que 2 pulgadas (480 x 360). Por cierto, que el Samsung Gear S integra GPS, por lo que esto y sus sensores permiten utilizar el smartwatch para medir el ejercicio físico con una gran precisión e, incluso, que sea un sustituto de los podómetros.

Esto último permite el uso de aplicaciones como HERE Maps, que ofrece información de mapas y, también, como navegador. Además, su sistema operativo Tizen incluye desarrollos como S Health para un control del estado de salud y, todo ello, con un panel de notificaciones muy intuitivo de utilizar y con la posibilidad de cambiar el diseño de las esferas que muestra la pantalla. Por lo tanto, no es de extrañar que en Corea del Sur, donde ya está a la venta, se hayan vendido nada menos que 10.000 unidades de este smartwatch en sólo un día.

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