Es algo que ocurre en los giros cíclicos cortos y en los largos

¿Por qué suben empleo y paro a la vez?

En octubre el número de parados se ha incrementado en 79.154 personas, según el registro de parados del servicio público de empleo, mientras que el empleo ha avanzado en 28.817, según el registro de la Tesorería de la Seguridad Social. ¿Cómo es posible?

No solo es posible, sino que es bastante habitual que coincida esta aparente contradicción de las variables del mercado de trabajo. Ocurre en los giros cíclicos cortos y en los largos. La economía española, con un alto componente coyuntural por la intensidad de actividades de temporada como la recolección agraria o el turismo, tiene un ciclo corto de un año en el que las tendencias suelen repetirse: sube el empleo (coyuntural) en primavera y verano, y desciende en el otoño y el invierno. Eso ha pasado en octubre, con una pérdida de empleo en el sector de la hostelería de 60.000 personas, como ejemplo más gráfico.

Pero la contradicción de las variables es más aparatosa cuando hay cambios del ciclo largo. No es ni más ni menos que el ciclo de la economía, que muestra tendencias contractivas en el empleo en unos años (los de la crisis) y tendencias expansivas en otros (los de la recuperación). Y justo cuando se produce el giro de los ciclos, las tendencias se acentúan. Y eso es lo que ha pasado en octubre para que crezca el empleo (bastante) y se incremente el paro (bastante también).

El cambio de ciclo empieza a consolidarse y la expectativa de encontrar empleo anima a la población que está en el filo de la actividad a incorporarse al mercado, a declararse activo o a apuntarse en las listas de demandantes de empleo (que eso son los parados). Por ello hay un fuerte incremento del paro, acentuado por el giro del ciclo corto (llegaba del otoño), con una entrada masiva de demandantes de empleo por la expectativa de encontrarlo, y a la vez un incremento aceptable del empleo, que sigue su ritmo de recuperación cíclica, que alcanza ya a todos los sectores, incluida la construcción.

Este fenómeno en el que empleo y paro caminan de la mano, aunque provengan de dos registros diferenciados, se reproduce también en la Encuesta de Población Activa. Cuando hay alegría en el mercado de trabajo se moviliza la población y se declara activa (buscadora de empleo), y eleva el número de parados, aunque lo haga a la vez el número de ocupados. Se produce muchas veces, con fuerte incremento de los ocupados, pero avance de los parados, puesto que la generación de nuevo empleo no es suficiente como para absorber todo el incremento de los activos. A fin de cuentas, el paro es un saldo entre activos y ocupados.

La prueba de que la evolución del empleo en octubre ha sido razonablemente buena es que en términos desestacionalizados (eliminados los efectos del calendario laboral) el número de parados desciende en 19.393 personas, una evolución más coherente con el comportamiento de la afiliación, también positiva. Esta en términos desestacionalizados también avanza, pero a un ritmo menor que en términos nominales.

No obstante, hay que recordar que la evolución del empleo en octubre ha sido un poco más pobre que en los meses anteriores. Aunque se ha extendido a todos los sectores, ha ralentizado su avance anualizado, que supera el 2% (cuando el PIB crece un 1,k6%), pero es ligeramente inferior al del mes de septiembre.