El sistema operativo de estos ordenadores es Chrome OS
Chromebook

Chromebooks, la apuesta de Google por los ordenadores portátiles

La bajada de ventas de los PCs es una realidad, pero hay unos equipos que no están sufriendo un descenso de su cuota de mercado. Estos son los Chromebooks y lo cierto es que sus ventas aumentan cada vez más y en algunos mercados ya se sitúan por encima del 20% en el segmento de los ordenadores portátiles. Te vamos a indicar cuáles son las razones que esgrimen estos dispositivos para que la mencionada crisis les afecte.

Lo primero que se debe conocer sobre los Chromebooks es que el sistema operativo que utilizan está desarrollado por Google (y no es Android). Concretamente, es Chrome OS y tiene particularidades diferenciales respecto a otros que hay en el mercado. Por ejemplo, su máxima utilidad se saca con conexión a Internet -aunque sin este acceso sigue funcionado sin problemas, claro, aunque no con todas las opciones-, es más, muchas de sus aplicaciones se ejecutan en la nube. Además, el uso del navegador desarrollado por la compañía de Mountain View tiene un peso muy grande a la hora de realizar todo tipo de acciones, por lo que no se debe esperar de estos modelos que sean un calco de los Windows, pero sí que pueden hacer muchas de las cosas que se hacen con estos.

El uso del sistema operativo Chrome OS, basado en Linux, tiene además un detalle que resulta esencial para que los Chromebooks estén avanzando en el mercado: no cuesta nada integrarlo en el ordenador, por lo que los precios de venta final no se ven afectados y, así, se consigue que no se tenga que pagar mucho al comprarlo (en esto también influye el hardware, como luego veremos). También hay que decir que es muy importante disponer de una cuenta en Gmail, ya que de esta forma la información almacenada en la nube es totalmente accesible y manipulable -y permite un trabajo multidispositivo-.

El hardware, básico… pero no se necesita más

Lo cierto es que los componentes no sin precisamente los más potentes del mercado, pero es que para ejecutar el sistema operativo con fluidez no es necesario, ni mucho menos. Es más, se pueden utilizar plataformas Intel -la de los ordenadores de toda la vida- o las habituales ARM -que son de la partida en los teléfonos y los tablets y que son menos potentes pero permiten una mayor autonomía-.

Pero, en lo básico, se parece a cualquier ordenador al uso, ya que dispone de procesador, memoria RAM, tarjeta gráfica -y de sonido- , y, como no, controladoras de todo tipo para poder utilizar periféricos externos. Es decir, que por ejemplo se puede desde conectar un stick USB de almacenamiento hasta utilizar la salida HDMI para sacar la señal de vídeo a un monitor. De forma premeditada hemos dejado para el final el almacenamiento interno, ya que este no es precisamente muy amplio, como por ejemplo 64 GB, pero es que al comprar un Chromebooks se regalan 100 “gigas” de espacio gratuito en la nube mediante el uso de Google Drive.

En lo referente a la pantalla, ya que no debemos olvidar que en el fondo es lo que son los Chromebooks, hay que decir que hay opciones para casi todos los gustos, pero generalmente los paneles van desde los 11 hasta las 13 pulgadas con resoluciones interesantes, como por ejemplo 2.560 x 1.700. Por cierto, que los pesos son reducidos, con modelos que apenas llegan a los 1,7 kilos.

En definitiva, que estamos ante unos ordenadores que no buscan ser los más potentes, pero sí que son una opción adecuada para realizar procesos habituales e, incluso, que den repuesta a las necesidades que se pueden tener en el día a adía en cuestiones de productividad y, por cierto, son multiusuario, por lo que se pueden tener en un mismo ordenador varios perfiles

Las aplicaciones, factor clave

Esto es algo que se está solucionando poco a poco, ya que en un principio los Chromebooks apenas podrían utilizar las desarrolladas por Google debido al sistema operativo que integran. Pero las cosas están cambiando y desde que su cuota de mercado ha crecido cada vez se lanzan más desarrollos al mercado. Un ejemplo de lo que decimos es una versión de Photoshop, que demuestra que la evolución es una realidad.

En cuanto a los juegos, no hay grandes títulos como por ejemplo los existentes para los PCs, pero sí que se puede disfrutar de opciones como, por ejemplo Angry Birds. Eso sí, la forma de instalar cada aplicación es utilizando la tienda Chrome Store para el navegador (excepto en títulos muy puntuales), por lo que la importancia antes mencionada del navegador es como hemos dicho clave.

El acaso es que debido al bajo coste que tienen los Chromebooks, hay modelos que se pueden conseguir desde los 200 euros -aunque hay unidades más caras y, por lo tanto, con más opciones-, por lo que se han convertido estos equipos en una opción más que viable para muchos y, debido a su evolución, cada vez parece que lo será mucho más. Tanto es así, que compañías como HP han lanzado PCs muy económicos con especificaciones reducidas para competir con ellos. Y es que, por el momento, parece que todo lo que toca Google lo convierte en oro.

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