La gran duda es la recuperación de la economía

Las claves de los ‘gurús’ bursátiles para invertir en 2015

Recomendaciones de inversión para 2015 Ampliar foto
Thinkstock

La Bolsa seguirá siendo el próximo año el mejor activo para buscar rentabilidad en un entorno de bajos tipos de interés, pero los retornos serán menores que en los últimos ejercicios y la volatilidad seguirá aumentando. Es una de las conclusiones compartidas por cinco gestores reunidos por Cinco Días en un encuentro donde debatieron sobre las perspectivas de inversión para 2015.

Entre las claves que los inversores deberán tener en cuenta el próximo año está la divergencia entre las políticas monetarias a ambos lados del Atlántico, con la Reserva Federal estadounidense pensando ya en una subida de tipos y el BCE decidido a adoptar nuevas medidas de estímulo para relanzar a la frágil economía europea. Las dudas sobre la recuperación en la zona euro es otro de los factores que condicionarán un año en el que el sector bancario, las compañías cíclicas, el sector de las telecomunicaciones o las empresas medianas de España están entre las apuestas de Tristán Pascual, subdirector de Mutuactivos; Juan Cruz Alonso, director de inversiones de Cygnus Funds; Jaime Martínez, director de inversiones de Fonditel; David Cano, de AFI y José Ramón Iturriaga, gestor de Okavango Delta FI en Abante Asesores.

Macroeconomía: Dudas sobre el crecimiento de la zona euro

La débil recuperación de la eurozona es el mayor temor que recorre actualmente los mercados y puede seguir pesando en el ánimo de los inversores en los próximos meses. “Creemos que hay riesgo de que la zona euro entre en una tercera recesión en menos de seis años. Somos pesimistas por Francia e Italia, en Alemania creemos que es una desaceleración coyuntural”, explica David Cano, de AFI.

En esta línea, Juan Cruz, de Cygnus Funds, indica que “para 2015 nos planteamos dos posibles escenarios: el triple dip, con el mercado entrando otra vez en una dinámica negativa, o un entorno de crecimientos bajos durante periodos largos”. Por su parte, Iturriaga, de Abante Asesores ve lejano el fantasma de una tercera recesión en la zona euro. “Europa podrá crecer algo más o algo menos, podrá haber economías como Italia o Francia que técnicamente entren en recesión por una o dos décimas en el tercer trimestre, pero el mundo sigue creciendo al 3/3,5%”.

El crecimiento mundial está estrechamente relacionado con el aumento de los beneficios empresariales. Por eso, Jaime Martínez, de Fonditel, estima que “no veremos un crecimiento nominal alto de las economías y por lo tanto los beneficios crecerán en consonancia con ese bajo crecimiento”.

España se ha desmarcado este año del resto de economías europeas. Los expertos respondieron, con un no bastante generalizado, a la pregunta de si esa situación es sostenible si no acompaña en esa senda de crecimiento el resto de países europeos. Pascual, de Mutuactivos, indica que “España tiene una fuerte dependencia, por lo menos en una de las variables clave que ha ayudado que ha sido la pata exportadora, de países como Francia, Alemania o Italia”.

Mientras, en el seno de la zona euro se mantiene un debate recurrente entre los defensores a ultranza de la austeridad fiscal, con Alemania a la cabeza, y los que proponen que aquellos países con más margen para potenciar la inversión lo hagan en pos del crecimiento.

Respecto a España, otro de los factores que influirán el próximo año será el político, con la celebración de elecciones municipales y generales –estas a final de año– que ya están haciendo dudar a algunos inversores sobre la futura gobernabilidad del país y la continuidad de las reformas estructurales.

La capacidad de la economía europea para esquivar una tercera recesión es la gran preocupación de los inversores, si bien la solidez de EE UU está fuera de dudas. Pascual, de Mutuactivos, destaca que existen “distintas velocidades en la economía a nivel mundial. En EE UU y Reino Unido las cosas van mejor y luego están Europa y Japón, donde hay mucho que mejorar para conseguir tracción”.

Bancos centrales: Divergencia entre el BCE y la Reserva Federal

La fortaleza de la primera economía mundial, sin embargo, también puede generar incertidumbre en el mercado. Cruz, de Cygnus Funds, teme que Estados Unidos entre en una dinámica negativa con la Reserva Federal como foco de atención. “Hasta ahora, las malas noticias eran buenas porque los bancos centrales iban a intervenir y las buenas noticias lo eran per se. Ahora nos preocupa que las malas noticias sean malas per se y que las buenas noticias añadan tensión respecto a una potencial subida de tipos”.

La Fed concluyó esta semana su tercer programa de estímulos y dejó de inyectar liquidez en el sistema mediante la compra de deuda soberana y títulos hipotecarios. Esto, sí o sí, condicionará a los mercados, sobre todo cuando al Fed decida subir los tipos de interés por primera vez desde 2008.

“El análisis clásico de que cuando sube tipos la Fed no es malo para las Bolsas porque es sinónimo de crecimiento esta vez no vale igual. Porque si comparas la evolución de la Bolsa estadounidense con el balance de la Fed ves cómo han seguido una línea paralela en los últimos años”, explica Martínez, de Fonditel. Los cinco expertos creen que la normalización de la política monetaria en EE UU puede perturbar a los mercados, sobre todo porque nunca antes se había vivido un programa de compras masivas de deuda tan numerosas ni un periodo tan prolongado de tipos de interés a cero.

El giro en la política monetaria de la Fed se produce en un momento en el que el BCE sigue el camino contrario. Yellen regresa de la política expansiva y Draghi avanza hacia ese destino. El apoyo del BCE, comprometido con el impulso al crecimiento de la zona euro será importante para los mercados y no solo tendrá influencia en las Bolsas.

El entorno de bajos tipos de interés ha hundido la rentabilidad de los activos de renta fija. “Salvo que entremos en un escenario deflacionista duradero, no es una buena idea tener activos de renta fija”, resume Martínez, de Fonditel, el momento que vive esta clase de activos. “Poder adquirir valor en términos de rentabilidad en renta fija es complejo y la única forma de hacerlo es asumiendo un nivel de riesgo elevado”, añade Pascual, de Mutuactivos.

Bolsa: La opción más rentable pero con mayor volatilidad

El regreso de la volatilidad y las tensiones a las Bolsas es un hecho que los inversores han podido comprobar en las últimas semanas, en especial en la primera quincena de octubre. Pese a ello, la renta variable seguirá siendo el próximo año la mejor alternativa de inversión en la búsqueda de la rentabilidad. “Creo que el potencial de revalorización de una cartera a dos o tres años bien seleccionada compensa esa volatilidad, que es algo consustancial con el tener exposición a Bolsa”, explica Iturriaga, quien considera que “España ha pasado tres años, al igual que el resto de países periféricos, sin atraer inversión”.

Coincide con esta tesis Martínez, de Fonditel, quien incide en el hecho de que “a España le queda recuperar parte del terreno perdido contra Europa durante los peores momentos de la crisis y por eso cree que Bolsa española debería hacerlo un poco mejor que las Bolsas europeas”.

Ahora bien, esto no significa que la rentabilidad que ofrezca la renta variable alcance los niveles de los últimos años. El retorno alcanzado el pasado año por el Ibex 35 se antoja inalcanzable según Cruz, de Cygnus Funds, quien prevé un 2015 con rentabilidades de un dígito en la renta variable. “Estas rentabilidades bajas las justificamos por unas valoraciones más ajustadas y porque la política monetaria puede estar empezando a quedar exhausta”.

Coincide con este planteamiento Jaime Martínez, de Fonditel, quien indica que “tampoco creemos que en la renta variable se puedan esperar altas rentabilidades a cinco años vista, solo que va a ser mejor que la alternativa del cero –que es lo que tienes con un activo libre de riesgo– o de la renta fija, que puede ser un poco negativa o un poco positiva”.

Fruto del mayor atractivo de la Bolsa respecto a otros activos, la inversión se traslada hacia el parqué, lo que tiene diversas implicaciones sobre el comportamiento de los mercados. Cano, de AFI, cree que un factor que explica la última corrección vivida por las Bolsas es el aumento de la exposición a renta variable de las gestoras porque buscan en ella el retorno que no ofrece la renta fija, pero lo hacen a costa de asumir más riesgo. “Todos intentamos generar alfa, ganar un 3-4% que nos da la renta fija, pero ese alfa en el fondo es beta, porque incrementamos nuestra exposición a la renta variable”. Por eso, cuando se dan la vuelta los mercados las carteras tendrán más riesgo del que los clientes y los propios gestores querrían, lo que les lleva a ponerse nerviosos y vender cuando el mercado entra en una corrección._Esto acelera las caídas.

En resumen, la Bolsa seguirá ofreciendo las mayores rentabilidad en relación al resto de activos, pero el inversor debe estar preparado para asumir una mayor volatilidad que la registrada en los últimos años por cuestiones como los riesgos geopolíticos o las dudas sobre el crecimiento en la zona euro.

Sector bancario: La banca, lista para recuperar el terreno perdido

Varios de los expertos reunidos en la mesa para analizar las perspectivas de inversión el próximo año coinciden en señalar al sector financiero como uno de los que mejor puede hacerlo en 2015. El buen resultado en los test de estrés y la progresiva recuperación económica del mercado interno deberían animar a la banca española y permitirle recuperar bríos en los próximos meses.

Jaime Martínez, de Fonditel, destaca que “la composición sectorial de España es diferente a la de Europa y exige que los bancos lo hagan bien. En ese sentido soy positivo, nos gusta el sector financiero en Europa y creo que el mayor peso de la banca en el Ibex ayudará a la Bolsa española”.

También apuesta por el sector bancario Iturriaga, de Abante, quien piensa que los bancos se beneficiarán de la mejoría del mercado doméstico y del mayor interés que muestran los inversores por los activos financieros españoles. Pero no solo, porque el gestor también cree que los bancos se verán respaldados por “un aumento del crédito, un menor apalancamiento, una reducción de la morosidad y las caídas de los costes de financiación”.

Discrepa con esta visión optimista sobre el sector financiero español Cano, de AFI, quien cree que los bancos ya no tienen problemas de liquidez ni de solvencia como en los últimos años de la crisis, pero mantienen un importante desafío con la rentabilidad, que está en su opinión mucho más limitada por las nuevas exigencias de capital.

“El ROE no va a ser del 20%, como era en los años buenos. El ROE de los bancos españoles y europeos va a ser del 8%-7% y eso es compatible con un valor en libros del 1-1,2 veces, y ahí están los bancos. Somos pesimistas respecto la capacidad de repreciación de los bancos, porque la rentabilidad tiene poco recorrido”, dice.

Otros sectores: Telecomunicaciones y compañías cíclicas

Al margen del sector financiero, los expertos ofrecieron en el encuentro más recomendaciones de inversión para los próximos meses. Iturriaga apuesta por compañías de mediana capitalización y por las empresas más ligadas al ciclo económico en España. Respecto a aquellas, el gestor indica que existe una gran distorsión entre el precio de las compañías y su valor, la mayor que recuerda haber vivido._“No sé lo que tardará en estrecharse ese margen pero a mí me va a pillar dentro”, indica.

En el conjunto de Europa, no tanto en España, Cruz, de Cygnus Funds, apuesta por la energía verde porque “a nivel mundial, la regulación sopla a favor de estas compañías manufactureras y desarrolladoras, de energía renovable y energía distribuida”. Por su parte, Martínez, de Fonditel, añade a la lista de sectores preferidos el industrial porque “lo ha hecho tan mal que debería mejorar. Por regresión a la media debería volver a su ser”. El sector de las telecomunicaciones está entre los favoritos de Pascual, de Mutuactivos, quien indica que “muchas de las compañías donde encontramos más potencial son españolas”.

Último arreón: ¿Rally de final de año o más vaivenes bursátiles?

El rally de fin de año es un movimiento habitual al final del ejercicio. ¿Ocurrirá lo mismo este ejercicio?. “Hace tiempo que dejé de jugar a aprendiz de brujo, pero sí que creo que veremos un rally de fin de año, porque hay un importante componente estacional. En la medida que ha habido más desbarajuste en las últimas semanas, puede ser más pronunciado”, cree Iturriaga, de Abante.

Martínez, de Fonditel, indica que normalmente estos meses son buenos para las Bolsas. Además, explica que “la Bolsa estadounidense suele hacerlo muy bien el mes previo a las elecciones de mitad de mandato (que se celebran el 4 de noviembre) y los meses posteriores”. Una razón que impulsaría a Wall Street y sería un apoyo para las Bolsas europeas. El resto de expertos se muestra más cauteloso sobre el rally de fin de año.

Para el próximo ejercicio, Pascual cree que un nivel razonable al que podría subir el Ibex son los 12.000 puntos. Cano, de AFI, y Cruz, de Cygnus Funds, creen que la revalorización del Ibex en 2015 podría ser del 10%. Para Martínez, de Fonditel, esas alzas serán moderadas.

Euro: La caída de la divisa como estímulo económico

En marzo de este año, el euro rozó los 1,40 dólares, un nivel desproporcionado según los cinco gestores porque el crecimiento en Europa es más débil que en Estados Unidos y por los distintos puntos en los que se encuentran los bancos centrales de ambas regiones. Una moneda fuerte perjudica a las exportaciones de las empresas europeas, por lo que el tipo de cambio preocupó al BCE. Las últimas acciones de Draghi, unidas a las distintas fases de política monetaria y situación macroeconómica a ambos lados del Atlántico, han llevado al euro a depreciarse hasta niveles de 1,25 dólares. Una tendencia que debería continuar.

Iturriaga, de Abante Asesores así lo cree porque “ las dinámicas de las divisas suelen tener más recorrido, lo que debería dar más alas al enfermo del mundo que ahora parece que es Europa”. Pascual, de Mutuactivos, también cree que “la tendencia a la baja del euro continuará y que podría seguir hasta niveles de 1,10 o 1,15”.

Un euro débil sería un gran apoyo para las exportaciones. Cano, de AFI, piensa que en_España “las exportaciones pueden seguir creciendo a un ritmo del 4%/5% y el sector exterior, aportará una o dos décimas al crecimiento del PIB”. Este experto cree que la divisa europea seguirá cayendo y que será “una de las válvulas de escape de las economías europeas”.

Pascual señala que serán sobre todo las empresas alemanas las que más beneficiadas se verán por la depreciación del euro frente al dólar.

Test de estrés: un empuje para la banca

Los cinco expertos coinciden en que los resultados de las pruebas de resistencia a la banca, realizados por los supervisores europeos, suponen un espaldarazo para el sector bancario puesto que ofrecen una mayor transparencia y, por primera vez, garantizan un examen homogéneo de todas las entidades financieras europeas.

“El análisis de los resultados coloca al sistema financiero español en una posición relativa mucho mejor que el resto de Europa”, explica José Ramón Iturriaga, gestor de Okavango Delta. “Creo que el dato más valioso es el resultado de los AQR [la revisión de la calidad de los activos] que no ha mostrado grandes diferencias con lo que los propios bancos venían indicando desde hace tiempo lo que debería redundar en una vuelta a la confianza entre los propios bancos”.

Juan Cruz, socio fundador y CIO de Cygnus Asset Management, considera que el test de estrés es positivo para mantener la confianza en el sector bancario y potenciar el crédito, en caso de que surja la demanda, aunque advierte que tal vez “las estimaciones de ingresos calculadas por el BCE hayan sido demasiado optimistas en un entorno de tipos a la baja”.

Jaime Martínez, director de inversiones de Fonditel, coincide en que el escenario estresado que diseñó el BCE y la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en sus siglas en inglés) no haya sido lo suficientemente duro, pero valora el “ejercicio de transparencia, que contribuye a reducir el riesgo sistémico”, así como el resultado, que “muestra que la necesidad de nuevo capital en el sector es bastante limitada”.

David Cano, socio de AFI, apunta que este análisis global a la banca servirá “para despejar definitivamente las posibles incertidumbres sobre el sistema bancario europeo, y para que las entidades con déficit de capital lo repongan cuanto antes y el resto de entidades continúen reforzando su solvencia para que el crédito vuelva a fluir a la economía real”.

Según Tristán Pascual, de Mutuactivos, el resultado de la prueba “contribuye a reducir el nivel de incertidumbre y podría incluso constituir un punto de inflexión para que los bancos se atrevan a dar más créditos en el futuro más inmediato”.