Consecuencias judiciales del escándalo

Nueve claves de las tarjetas ‘B’ y las fianzas millonarias impuestas a Blesa y Rato

Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid de 1996 a enero de 2010.
Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid de 1996 a enero de 2010.

El escándalo de las tarjetas Black (‘B’) ya tiene consecuencias judiciales. El juez que investiga el caso Bankia –la creación de la entidad y su posterior salida a Bolsa en julio de 2011–, Fernando Andreu, ha impuesto una fianza civil de 16 millones de euros a Miguel Blesa y de tres millones a Rodrigo Rato. Estas son nueve claves del caso.

1 ¿Por qué ha solicitado el juez la fianza? El dinero exigido por Fernando Andreu, después de la petición de la Fiscalía Anticorrupción, a la que se adhirió el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), es para cubrir una eventual responsabilidad civil por los gastos de las tarjetas; no implica que finalmente tengan que abonar ese dinero. Eso se dirimirá más adelante. Por ejemplo, a la exministra Magdalena Álvarez se le exigió una fianza civil de 30 millones por el caso de los ERE andaluces y finalmente la Audiencia Provincial de Sevilla se los ha anulado.

Además,no implica la entrada en prisión en caso de impago.

2 ¿Cuánto tendrán que depositarla? Los importes que Andreu les ha solicitado son los equivalentes a los gastos con las tarjetas opacas en cada una de las presidencias. Es decir, de 1996 a enero de 2010 para Miguel Blesa y de febrero de 2010 a mayo de 2012 para Rodrigo Rato. El juez ha pedido además una cantidad adicional del 25% para afrontar posibles recargos o multas. Tienen hasta el próximo miércoles para depositar el dinero o el aval.

3 Blesa y Rato han recurrido la decisión, ¿qué pasa ahora?  Los abogados de los imputados por un delito de administración desleal cuentan con un plazo de cinco días para presentar sus escritos, que remitirán de forma directa a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, según Europa Press. El recurso, no obstante, no paraliza el plazo.

4 ¿Cómo tienen que entregar la fianza? El dinero debe ser entregado en metálico o con una garantía de pago, como un aval bancario.

5 ¿Qué es y cuanto cuesta un aval bancario? El aval bancario es una garantía ante el cumplimiento de una obligación económica que otorga habitualmente una entidad financiera. Garantiza a un tercero los compromisos y otras responsabilidades contraídas por el avalado por diversos conceptos y, como consecuencia, queda obligado al pago de aquéllas, tan pronto sea requerido. Es decir, el que presenta el aval no tiene por qué tener el dinero contante  y sonante pero sí a alguien que le respalde. 

6. ¿Qué coste tiene un aval? Sí, habitualmente se cobra un porcentaje del importe total por riesgo, que habitualmente oscila entre un 0,5% y un 2% y suele conllevar una comisión de apertura. 

7 ¿Qué pasa si no reúnen la cantidad? El impago de la fianza de responsabilidad civil no implica en ningún caso la entrada en prisión. La consecuencia inmediata si no aportan el dinero sería el embargo de sus bienes.

8 ¿Se les acusa de algún delito? El juez apunta en los autos en los que pide las fianzas a un posible delito constinuado de "administración desleal". La explicación en ambos autos es calcada: "Se despreden inidicios racionales y bastantes [...] de que [Rato y Blesa] habrían consentido, aceptado y propiciado el uso indebido de los fondos de la entidad [...]. 

Andreu ha decidido tomar esta medida a la espera de que avance en su investigación global sobre el caso Bankia. Ya ha abierto dos piezas separadas: uno por la colocación de las preferentes y la deuda subordinada de Caja Madrid en 2009 y 2010 y otro por las tarjetas opacas.

Los dos peritos designados por el Banco de España para investigar el deterioro patrimonial de la entidad y su salida a Bolsa también tendrán que poner la lupa sobre la gestión de las tarjetas B. Se pusieron a investigar en abril del año pasado, y el hecho de que también tengan que encargarse de las tarjetas dilatará sus pesquisas.

9 ¿Quién creó las tarjetas? Todos coinciden en un aspecto: no fueron ellos. Ildefonso Sánchez Barcoj, exdirector general de Caja Madrid, se desvinculó de la creación del sistema opaco y también de su gestión –aseguró que era el secretario del consejo el que se ocupaba de las tarjetas– y señaló con el dedo a Blesa y a Rato por su responsabilidad como presidentes de la entidad. El juez ‘ha comprado’ ese argumento, de ahí que les haya impuesto solo a ellos la fianza civil.

Miguel Blesa sentenció que él no creó el sistema, y se remontó a un consejo de Caja Madrid de mayo de 1988, cuando estaba presidida por Jaime Terceiro. Incluso llevó al juez el acta de esa reunión. Cuando el fiscal Fernando Luzón le preguntó por su visto bueno a la fórmula de retribución, admitió que había contado con su beneplácito, pero que siempre elevaba esa responsabilidad a la comisión correspondiente. El fiscal le que él era el presidente de la entidad por aquel entonces: "Las explicaciones tiene que darlas usted".

Rodrigo Rato también apuntó al pasado. Llegó a decir que la existencia de las tarjetas era conocida por mucha gente, dejando entrever que eran un secreto a voces en círculos políticos. “Yo ya conocía de su existencia antes de entrar”, aseguró ante el juez, según una de las partes presentes en el interrogatorio. También aseguró que ordenó la limitación de uso a cinco personas presentes en el consejo de Bankia: él mismo, Francisco Verdú (que nunca llegó a utilizarla, ni siquiera la activó), Sánchez Barcoj, Matías Amat y José Manuel Fernández Norniella.

10 ¿Cómo se han defendido por no haber tributado? Los imputados explican esencialmente el desconocimiento de la irregularidad en la tributación del dinero por su bajo importe respecto a su sueldo anual. Es decir, han dicho desconocer si en las retenciones practicadas por la Agencia Tributaria esos pagos estaban consignados. “El importe era un 2% de mi sueldo anual”, explicó Blesa, que llegó a ganar 3,5 millones anuales.

Eso sí, el expresidente de Caja Madrid, amigo de José María Aznar e inspector de Hacienda, ha regularizado su situación con el Fisco, aunque considera que no debe devolver el dinero, porque era una parte de su retribución. Por el contrario, Sánchez Barcoj y Blesa sí han devuelto el dinero. Pese a que defienden su licitud, consideran que es pertinente su devolución debido a la irregularidad tributaria. Barcoj ha reintegrado los cerca de 500.000 euros que gastó con su tarjeta entre 1999 y 2011, y Rato los 99.000 euros que utilizó entre 2011 y 2012.