Tras el escándalo por el uso de las tarjetas B

Reacción política: medidas en el PSOE, IU y UPyD

Las reacciones políticas tras desvelarse el extracto de los gastos de las tarjetas B de Caja Madrid no se ha hecho esperar. PSOE y IU, que cuentan con miembros implicados, han querido desvincularse del uso opaco de las tarjetas, mientras UPyD, que ha denunciado el caso, ha fijado régimen sancionador, en el que se prohibirá pagar un sueldo del partido a los miembros con responsabilidades orgánicas.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha propuesto sacar “tarjeta roja directa” para los consejeros que usaron las visas “opacas”. Sánchez ha insistido en que, “aunque sea duro”, a su partido no le temblará la mano “extirpando a cualquier sinvergüenza con coraje y sin piedad”. “A quienes han usado tarjeta negra de Caja Madrid, tarjeta roja directa”, ha subrayado empleando el término futbolístico.

Según Sánchez, “hay cosas que pueden ser legales, pero, desde luego, son a todas luces inmorales”. El PSOE ha abierto expediente a 16 exdirectivos socialistas, entre ellos el exministro Virgilio Zapatero, si bien aún no ha concretado las medidas disciplinarias que va a adoptar.

El líder del PSOE ha dicho sentir “asco” de quienes ocultaron su dinero en cuentas B y en paraísos fiscales mientras había miles de ciudadanos que padecían las consecuencias de la crisis y se veían desahuciados de sus casas.

Sánchez se ha declarado “harto” de quienes dicen ser patriotas mientras abren cuentas en Suiza o tienen “las conciencias vacías y los bolsillos negros”. “Estoy harto del patriotismo de Aznar, de Blesa, de Rato, de Camps, de Bárcenas, de la Gürtel y de todos los 'amiguitos del alma'. Si quieren hablar de patriotismo, que dejen de tratar lo que es de todos como si fuese un coto privado de caza”, les ha exigido.

Cayo Lara

Por su parte, Cayo Lara ha asegurado que “nadie tiene derecho a destruir el patrimonio de valores de esta organización por los que tanta gente ha dado, da y seguirá dando lo mejor de su tiempo y generosidad” ni “poner en peligro el trabajo y esfuerzo de tantos años” de la formación.

 Lara ha exigido que haya “luz completa” sobre este asunto en lo que dependa de la formación, “caiga quien caiga”, ya que los implicados y los responsables directos deben asumir todas sus responsabilidades. “El que haya metido la mano tiene que pagar”, ha sentenciado antes de admitir que “no le temblará la mano para pedir disculpas” si tiene que hacerlo.

Durante la reunión de la ejecutiva federal de IU, el diputado ha señalado que lo ocurrido con las tarjetas opacas “da la razón” a la propuesta en la que su partido pidió “hace dos años” la constitución de una comisión de investigación parlamentaria para averiguar la “inmensa estafa” que se había producido en las entidades financieras y qué papel jugaron las instituciones implicadas.

UPy D, al margen

UPyD ha aprobado un código de buenas prácticas, vinculante y con régimen sancionador, en el que se prohibirá pagar un sueldo del partido a los miembros con responsabilidades orgánicas y que además ejerzan algún cargo público, al considerar que es “una fuente de corrupción”, informa Europa Press. 

El código ha sido aprobado con 98 votos a favor, 7 en contra y 5 abstenciones. “Ningún cargo público puede cobrar por responsabilidades de tipo orgánico en partido”, ha afirmado el responsable de regeneración democrática de la formación, Andrés Herzog, en rueda de prensa.

Herzog ha desgranado las principales conductas del código que podrían conllevar la expulsión de la formación magenta. Los miembros de UPyD tampoco podrán compatibilizar los cargos públicos ni dos cargos orgánicos ejecutivos dentro del partido.

Para evitar “lo habitual” en el resto de partidos, UPyD también prohibirá invitaciones a espectáculos públicos. “Ni invitaciones al palco del Santiago Bernabéu ni a palcos taurinos”, ha criticado Herzog.

UPyD defiende en su código de buenas prácticas la colaboración de la justicia “para no destruir pruebas” ni “ningún tipo de resolución opaca” a los miembros del partido, con el fin de evitar escándalos como el uso de tarjetas B en Caja Madrid y Bankia.