Omitió que tenían una retribución variable con tarjetas en una inspección

Rato ocultó al Banco de España en 2011 datos de la remuneración de sus consejeros

Una bandera de la comunidad madrileña ondea ante la sede de Bankia en Madrid.
Una bandera de la comunidad madrileña ondea ante la sede de Bankia en Madrid. EFE

El equipo encabezado por Rodrigo Rato omitió en una inspección que realizó el Banco de España a la entidad en septiembre de 2011 que la cúpula de Bankia y sus consejeros recibían una retribución adicional al sueldo y las dietas por sus funciones en la entidad. Varios juristas consideran que esta es una infracción muy grave y es una de las piezas destacadas que analizan ahora los dos peritos del Banco de España, que desde hace un año trabajan en el caso Bankia en comisión de servicios para la Audiencia Nacional.

Los dos peritos deben pronunciarse sobre las retribuciones de los máximos dirigentes de Caja Madrid y Bankia-, le precisen si las 86 personas que disfrutaron de las tarjetas pudieron cometer delitos y si el propio supervisor tenía conocimiento de su existencia.

La inspección realiza en septiembre de 2011, está, de hecho, en poder de estos peritos. El Banco de España realizó en esas fechas una inspección a todas las cajas que se habían fusionado a través de un SIP (Sistema Institucional de Protección) y habían recibido ayudas públicas, como era el caso de Bankia, fruto de la integración de siete cajas –Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja de La Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia–.

Dentro de esta inspección, y de acuerdo con la Circular del Banco de España 4/2011 y el Real Decreto 771/2011, que desarrolla las leyes de economía sostenible –que, a su vez trasponen parcialmente las Directivas 2009/111/CE, de 16 de setiembre de 2009 y 2010/76/UE–, el supervisor español debía comprobar si las entidades con ayudas, en este caso Bankia, habían comenzado ya a aplicar esta norma.

Tanto la circular como el real decreto establecen reglas sobre gobernanza, transparencia y remuneraciones y veta a las entidades financieras con ayudas públicas a repartir retribuciones variables entre sus directivos y consejeros.

De esta forma, los directivos y consejeros de las entidades con ayudas no podían percibir otra remuneración que no fuera el salario fijo establecido. Así lo había determinado la Comisión Europea a todas las entidades de la UE que habían recibido dinero público.

El equipo de Rato pasó esta inspección, pero omitió señalar la existencia de unas tarjetas con las que remuneraba al consejo y algunos directivos, pese a estar explicitado de forma muy concreta. Algunos juristas interpretan que el Banco de España podría abrir un expediente sancionador a sus antiguos gestores y a la entidad por falta muy grave al considerar que han engañado al supervisor sobre la retribución que percibía entonces algunos directivos y los miembros del consejo.

Fuentes cercanas al caso aseguran que al haberse abierto un proceso judicial por la opacidad de las tarjetas, será el juez el que decida. Y reconocen que esta es una de las piezas destacadas que analizan ahora los peritos designados por el juez en la supuesta apropiación indebida de 15,5 millones de euros.