Cómo actúan los CEOs inteligentes

Dmitry A. Mottl
Dmitry A. Mottl

En este artículo me gustaría describir aquellas estrategias específicas que, por lo que yo he observado, llevan a cabo los CEOs dentro de las empresas de mayores y consistentes éxitos:

Incentivan la diversidad de opinión.

Los CEOs inteligentes desarrollan organizaciones en las que la diversidad de opinión y de experiencias dan lugar a enfoques alternativos para la resolución de problemas y la creación de oportunidades.

Los CEOs mediocres crean organizaciones en las que todo el mundo observa y piensa de la misma manera. Esto reduce los conflictos, pero el resultado es una organización frágil e incapaz de adaptarse.

Sacrifican sus minas de oro.

Los CEOs inteligentes reconocen cuando un producto de éxito se vuelve obsoleto, aún cuando siga generando beneficios. En consecuencia, lo desechan y reemplazan por productos más rentables.

Los CEOs mediocres mantienen sus gallinas de huevos de oro con vida aún cuando signifique que la competencia se haga con la siguiente generación del producto.

Establecen relaciones simbióticas.

Los CEOs inteligentes buscan situaciones en las que tanto clientes como socios se beneficien mutuamente porque el crecimiento de todos depende de lo eficaz que sea su cooperación.

Los CEOs mediocres consideran que los negocios son juegos en los que para que unos ganen, otros deben perder, no importa que sea un cliente o socio.

Tienen contacto físico con los empleados.

A los CEOs inteligentes se les ve por los pasillos, estrechan las manos, y hablan de tú a tú con los empleados, agradeciendo sinceramente sus contribuciones.

Los CEOs mediocres envían emails con palabras de ánimo y expresiones como "los empleados son nuestro capital más importante".

Fomentan la interacción social.

Los CEOs inteligentes fomentan aquellas actividades sociales en las que interactúan los diferentes grupos. Desean que los empleados de ventas, ingeniería y finanzas (por ejemplo) se conozcan y se lleven bien.

Los CEOs mediocres se retiran a hoteles resort de lujo para reuniones de gestión y proporcionan a los empleados normales pases gratuitos para el parque temático local Six Flags.

Fomentan la participación en prácticas sociales.

A los CEOs inteligentes les gusta que sus empleados se involucren y ayuden personalmente en asuntos sociales de la localidad, en los distintos problemas que puedan surgir.

Los CEOs mediocres organizan concursos para ver qué directivo puede presionar a un mayor número de empleados con el objeto de que realicen donaciones de dinero a United Way.

Incrementan la flexibilidad al delegar el poder.

Los CEOs inteligentes delegan su autoridad lo máximo que les sea posible en la cadena empresarial, de modo que los puestos más cercanos a su posición tengan la facultad de tomar decisiones importantes.

Los CEOs mediocres se obsesionan con controles y comprobaciones para que nadie corra ningún riesgo sin la aprobación previa de sus superiores.

Alientan la familiaridad.

Los CEOs inteligentes crean ambientes de trabajo de colegas en donde los empleados se sientan relajados, como si se encontraran entre amigos y mentores.

Los CEOs mediocres crean ambientes operativos en los que todo el mundo se siente como una pieza de engranaje de la máquina corporativa.

Dejan fluir las responsabilidades de trabajo.

Los CEOs inteligentes permiten que las personas, equipos y organizaciones definan sus roles empresariales según les sea necesario para poder llevar a cabo su trabajo.

Los CEOs mediocres dedican infinidad de esfuerzo a anotar con detalle todas las tareas laborales y a dejar definido cómo se supone que debe funcionar el "sistema".

Este artículo es una traducción original del texto publicado por Geoffrey James en INC.