Nuevas perspectivas económicas del FMI

La zona euro se estanca y Latinoamérica pincha por Brasil

El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard.
El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard.

La zona euro salió en el tercer trimestre de 2013 de una recesión que duró un año y medio y todos los indicadores apuntaban a que volvería a la senda robusta de crecimiento registrada durante la primera década de este siglo. Por ahora no parece que vaya a ser así. El Fondo Monetario Internacional ha vuelto a revisar a la baja las previsiones de crecimiento para los 19 países que comparten el euro y los ha dejado en el 0,8% para este año (tres décimas menos que en julio) y al 1,3% en 2015 (dos décimas menos que en julio). En cualquier caso, ambos pronósticos representan un crecimiento nimio frente al que va a experimentar el mundo en ese mismo período (3,3% y 3,8%). Excepto España, todos los grandes países de la zona euro ven revisadas a la baja sus previsiones de crecimiento. Alemania e Italia crecerán cinco décimas menos de lo previsto en julio y el PIB francés crecerá cuatro décimas menos. Entre los tres absorben más del 40% de las exportaciones españolas, por lo que su más que previsible debilidad este año y el que viene podría tener un impacto negativo en la evolución de la economía española a corto plazo.

La institución dirigida por Christine Lagarde también ha revisado a la baja la previsión de crecimiento para los emergentes, que crecerán un 4,4% este año (una décima menos de lo estimado inicialmente en julio) y un 5% en 2015 (dos décimas menos). Esta estadística, sin embargo, encierra un comportamiento muy diferente entre las naciones asiáticas y las latinoamericanas. Las primeras van a crecer un 6,5% y un 6,6%, por encima de lo previsto inicialmente, mientras que las segundas solo lo van a hacer a un ritmo del 1,3% y del 2,2%, siete y cuatro décimas menos de la última previsión de julio. Esa revisión a la baja se ha producido en su integridad por Brasil, cuyo PIB apenas aumentará tres décimas este año (un punto menos de lo augurado en julio) y un 1,4% en 2015 (seis décimas menos). El informe achacha el profundo deterioro de la economía brasileña, que se contrajo en los dos primeros trimestres de 2014 a la debilidad de la inversión y al frenazo en el consumo de los hogares. “Esos dos factores, unidos a la falta de competitivad, son los provocarán el frenazo en la primera economía de Latinoamérica", subraya el informe.

Una recuperación a varias velocidades

En la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, ha presentado un panorama incierto y lleno de claroscuros para la economía mundial. El crecimiento mundial del 3,3% en 2014 y del 3,8% en 2015 esconde diferentes realidades. “Algunos países se han recuperado o están en camino de ello. Pero otros siguen sufriendo”, apuntó. En el primer grupo puso a EEUU ya Reino Unido, “que han dejado la crisis financiera atrás y están logrando tasas de crecimiento muy aceptable”. En el segundo sitúa en primer lugar a la zona euro y a los emergentes. En cuanto a los riesgos, Blanchard destacó dos:los geopolíticos, como el impacto que la crisis de Ucrania ha tenido en los vecinos de la zona euro y la debilidad de la zona euro, en el que no se descarta un escenario de bajo crecimiento y deflación. Para solventarlos, apostó por conciliar las políticas de consolidación fiscal con los estímulos, en especial los ligados a la inversión en infraestructuras, y a la puesta en marcha de reformas estructurales en todos los países para elevar el bajo crecimiento potencial.