Se esperan emisiones por 30.000 millones este año

La fiebre de los bonos ecológicos llega a los mercados

La fiebre de los bonos ecológicos llega a los mercados

Ecologistas y bancos parecen militar en bandos enfrentados. Esta semana, con motivo de la celebración en Nueva York de la Cumbre Mundial sobre el Clima se ha podido ver a centenares de activistas del movimiento Flood Wall Street (inunda Wall Street), manifestándose contra el papel que juega la banca de inversión en la financiación de proyectos que pueden acelerar el cambio climático.

A pesar de esa supuesta confrontación, lo cierto es que también existen puntos de coincidencia. Uno de ellos, quizás el más caliente, son los bonos verdes: emisiones realizadas por administraciones, organizaciones supranacionales y compañías, que tienen el compromiso de destinar el dinero recaudado a proyectos medioambientalmente responsables.

Los green bonds van camino de convertirse en uno de los activos revelación de 2014. Cada vez hay más emisores que quieren financiarse utilizando esta etiqueta verde y cada vez hay más inversores que buscan este sello de excelencia a la hora de decidir dónde destinar sus fondos.
De acuerdo con cálculos de HSBC y Climate Bonds (una organización especializada en este tipo de inversiones), durante este ejercicio se emitirán bonos verdes por un importe cercano a los 30.000 millones de euros, frente a los 8.500 millones de 2013 y los 2.400 millones de 2012.

Este mismo lunes el banco británico Barclays anunció que invertirá 1.000 millones de libras (1.271 millones de euros) en bonos destinados a proyectos que implican bajas emisiones de carbono. Su cartera actual de bonos verdes tiene un valor de unos 430 millones de libras.

“La participación de inversores estratégicos como Barclays en el mercado de bonos verdes dará mayor tamaño y diversidad a este mercado y ayudará movilizar más capital para proyectos medioambientalmente sostenibles”, explica Madelyn Antoncic, vicepresidenta y tesorera del Banco Mundial, la primera institución que emitió, en 2007, esta nueva tipología de duda.

Una de las últimas corporaciones en sumarse a los green bonds ha sido compañía española de energías renovables Abengoa, que va a realizar una emisión de bonos verdes high yields, por un importe de 500 millones de euros. Con esta colocación financiará los proyectos energéticos verdes presentes y futuros que promuevan la sostenibilidad, optimizar los costes financieros y diversificar las fuentes de financiación.

La lista de emisores “verde” crece y crece sin parar. El Gobierno regional de Ontario (Canadá) emitió el lunes un green bond por 500 millones de dólares canadienses (388 millones de euros),Iberdrola lanzó otro en marzo por 750 millones... En lo que va de año, la mayor emisión la ha realizado el grupo francés GDF-Suez, por un importe de 2.500 millones de euros.

Según los datos de la consultora Dealogic, en lo que va de año ya se han realizado 58 colocaciones de este tipo de activos, por un importe cercano a los 18.000 millones de euros.
Proyectos de transporte y energía

El destino principal de los fondos captados con emisiones de bonos verdes son proyecto ligados al transporte. Según Climate Bonds, a este fin se destina el 71% de los recursos obtenidos: construcción de ferrocarriles en China, Reino Unido y Francia, fabricantes de coches eléctricos (como Tesla o Toyota)...

La segunda temática a la que más dinero va a parar son los proyectos energéticos, como plantas termosolares, parques eólicos... En este caso, los emisores suelen ser compañías eléctricas.
“Los bonos verdes pueden ser una excelente oportunidad para inversores institucionales, incluidos los planes de pensiones”, explicaba el lunes en Madrid Philippe Zaouati, consejero delegado de Mirova, una gestora especializada en inversiones socialmente responsables.