Más riesgo o duración, encrucijada del inversor conservador

Cómo invertir en el laberinto de los tipos cero

Cómo invertir en el laberinto de los tipos cero

L a posibilidad de que el BCE apruebe otro recorte en los tipos de interés (actualmente en el mínimo histórico del 0,15%) o lleve a cabo más medidas de estímulo para la economía dibujan un nuevo escenario en los mercados con la Bolsa como principal beneficiada. Los tipos de interés están próximos a cero, lo que sitúa al inversor conservador en un laberinto donde le resulta muy difícil lograr las rentabilidades que podía obtener en el pasado con inversiones más seguras como la deuda pública, los fondos monetarios o los depósitos. Por el contrario, una nueva reducción de los tipos abarataría el coste de los créditos, aunque al estar ya el precio del dinero en niveles marginales, el efecto sería más bien escaso.

“Un inversor conservador lo tiene cada vez más difícil. Creo que se va a producir un flujo de fondos hacia la renta variable. Otra opción es optar por productos diferentes que no inviertan sobre todo en deuda a vencimiento sino en otros activos como las divisa, pero ya no es la inversión conservadora tradicional ”, explica Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole.La alternativa parece ser aumentar el riesgo o el plazo de la inversión.

Bolsa. La única alternativa, o casi, en la búsqueda de interés

Todos los caminos conducen a la Bolsa. El actual escenario de los mercados, con el BCE dispuesto a propulsar la frágil recuperación europea con más estímulos y los intereses de la renta fija palideciendo, es positivo para la renta variable.Las alzas bursátiles del comienzo de esta semana, de hecho, se explican fundamentalmente por la disposición a aprobar nuevos estímulos que mostró MarioDraghi en la reunión de banqueros centrales de JacksonHole.

En un reciente informe, los expertos de Nomura detallan las implicaciones sobre las Bolsas europeas del discurso más comprometido con el crecimiento de MarioDraghi. “La experiencia estadounidense nos enseña que un programa de compra de activos tiene la capacidad de actuar como un potente catalizador para los mercados”, explican desde la firma nipona.

Todos los factores parecen conjurarse en favor de la Bolsa porque si la economía europea da síntomas de debilidad, los inversores sienten que ahí estará el BCE para inyectar más estímulos. En este sentido, Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole, explica que “una política monetaria expansiva garantiza tipos de interés muy bajos durante mucho tiempo, por lo que cae el coste de financiación para las empresas”. Además, recuerda, para el inversor “la renta variable queda casi como la única vía para conseguir una rentabilidad significativa”.

Por sectores, los analistas de Nomura sostienen que “un euro débil en una economía global que se está acelerando debería favorecer a empresas cíclicas con exposición internacional”, por lo que recomiendan aumentar la posición en compañías tecnológicas e industriales. También las entidades financieras podrían verse beneficiadas por nuevas medidas de estímulo del BCE, consideran los expertos, pero sobre todo una vez hayan superado los test de estrés a la banca europea de este otoño, que sí podrían general situaciones de tensión.

Aunque las perspectivas optimistas para la Bolsa se mantienen, existen varios factores que invitan a la cautela como las tensiones geopolíticas en Ucrania, un conflicto que podría tener repercusiones negativas sobre la economía europea. Además, la gran dependencia del BCE que muestran los mercados puede ser un arma de doble filo porque, en opinión de Araceli de Frutos, de la Eafi homónima, “siDraghi no da detalles de la implantación de compras de titulizaciones respaldadas por créditos o no es contundente en sus explicaciones, la Bolsa puede retroceder”.

Aunque cuentan con la política monetaria del organismo central a favor, las compañías necesitan aprobar el examen de los resultados para seguir con las alzas. Para Juan Nevado y Tony Finding, cogestores del fondo multiactivos M&G Dynamic Allocation, “hay un amplio margen de mejoría en los resultados de las empresas españolas”. Miguel Ángel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp, añade que “los analistas esperan una tasa de crecimiento de beneficios para las empresas del Ibex para los dos próximos años de entre el 15% y el 20%”.

Renta fija: Recorrido casi agotado a largo y sin rendimiento en el corto

La caída libre del interés de la deuda soberana europea ha agotado el atractivo de las letras y los bonos a corto plazo. Prueba de ello es que los fondos monetarios, que invierten en deuda con vencimiento a seis meses, ofrecieron una rentabilidad del 0,04% en el mes de agosto y del 0,62% en lo que va de año, según datos de AhorroCorporación. El cupón ofrecido por los títulos de deuda a corto plazo es exiguo.En el caso del largo plazo, el riesgo es que la esperada subida de tipos enEEUU contagie al alza a la rentabilidad de la deuda europea y desencadene la caída de su precio. Con todo, y tras un rally que dura ya dos años, los expertos consultados aún ven cierto atractivo en la deuda soberana española a largo plazo, aunque tenga los días contados. “Si el BCE compra deuda, el interés del bono español (ahora en el 2,2%) podría descender otros 50 o 75 puntos básicos, por lo que sí queda aún valor en deuda periférica a largo plazo”, piensa David Cano, de Afi. Coincide Javier Domínguez, socio de Auriga, quien cree que “si nos abstraemos de que el bono estaba al 4% hace no mucho, seguimos viendo atractivo”.

 El interés ofrecido por los depósitos sigue cayendo. Según datos del Banco de España, a cierre de junio la rentabilidad de los depósitos de menos de un año se sitúa en el 0,86%; los de un plazo superior a un año e inferior a dos quedan en el 1,08% y los que tienen un vencimiento superior a los 24 meses ofrecen un 1,26%.

Depósitos y seguros: la rentabilidad menguante de los productos de menos riesgo

Ahora, con los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,15% y con posibilidades de que sigan bajando, los depósitos se alejan cada vez más del esplendor de antaño, que comenzó a desaparecer cuando el Banco de España impuso limitaciones a su interés en enero de 2013.

Los tipos cercanos a cero también le complican las cosas al sector del seguro, que destinó en el primer trimestre del año un 33% de su inversión a deuda pública española, un 8% a los depósitos y un 5,3% a la deuda soberana internacional. Todos estos activos ven rebajarse su rentabilidad en el actual entorno de bajos tipos de interés, por lo que las aseguradoras lo tienen cada vez más difícil para hallar una rentabilidad interesante en las inversiones de sus productos como los planes de previsión asegurados.

Créditos e hipotecas: leve impulso a los préstamos gracias a la acción del BCE

Uno de los principales objetivos de las medidas aprobadas por el BCE es reactivar el crédito en la zona euro. Por eso pasó a cobrar un 0,1% por el dinero que los bancos guardan en las arcas del organismo central y por eso lanzará en septiembre barras de liquidez condicionadas a la concesión de crédito (TLTRO) por importe de hasta un billón de euros. Los expertos consultados, sin embargo, son escépticos sobre la efectividad de estas medidas. Francisco Sánchez-Matamoros, analista de XTB, explica que parte del dinero extra que obtendrán los bancos podrían destinarlo a la compra de deuda pública. David Cano, de Afi, sostiene que “el mecanismo de transmisión entre la política monetaria y la economía real está distorsionado y la concesión de créditos depende de la voluntad de las entidades. No esperamos un crecimiento fuerte antes de 2016”.

Por otro lado, una bajada de tipos abarataría ya poco las hipotecas, pues el euríbor tiene escaso margen de caída y la clave está en el diferencial.