Los vehículos más ostentosos pueden perjudicar la imagen de la compañía

¿Qué coche de empresa eligen los directivos?

Audi, BMW y Mercedes son las marcas más solicitadas, según las compañías de 'leasing'

El modelo A4 de Audi suma el 9% de las matriculaciones del mercado entre enero y julio de 2014, según datos de la consultora Simmix. Ver fotogalería
El modelo A4 de Audi suma el 9% de las matriculaciones del mercado entre enero y julio de 2014, según datos de la consultora Simmix.

El coche premium es un objeto de deseo para los directivos, y Audi, BMW y Mercedes son las marcas más solicitadas, según las compañías del sector de leasing, encargadas de facilitar los vehículos a las empresas.

“Los modelos con mayor número de matriculaciones son, por este orden, el Audi A4, los BMW 318 y 320 y los Audi A3 y A6”, explica el presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), Agustín García. Tras ellos aparecen los de Mercedes, especialmente la Clase C.

Los directivos buscan en los automóviles premium una tarjeta de presentación, explica Michiel Alferink, director comercial de Athlon: “Es importante que ayude al ejecutivo a transmitir una sensación de profesionalidad. Es un símbolo de estatus, tanto para él como para la empresa a la que representa”. Son ellos los que en muchos casos eligen entre las diferentes opciones que les proponen su empresa y el proveedor de renting.

El modelo A4 es uno de los automóviles en el mercado con mayor número de matriculaciones entre enero y julio de 2014, según datos de la consultora Simmix cedidos por la empresa de renting Alphabet, que también apuntan al Serie 5 de BMW, el Range Rover Evoque, el Mini Countryman y el Mercedes Clase C como otros modelos exitosos.

En cambio, el Audi A6 domina el ranking de Leaseplan, con un 50% de las unidades comercializadas en el segmento de los turismos premium. Entre los todoterrenos, el modelo más demandado es el X5 de BMW, con un 38% de cuota de mercado.

Aunque un portavoz de Leaseplan recuerda también que algunos vehículos pueden perjudicar la imagen de la compañía si son demasiado ostentosos, dependiendo de la situación de la empresa. “En estos años de crisis ha sido necesario evitar una imagen de despilfarro, usando modelos como el Audi Q7”.