Editorial

Señales de vida en el mercado hipotecario

El hundimiento de la actividad inmobiliaria es la señal distintiva de la crisis económica que tanto está costando remontar. Su causa natural fue el colapso del crédito hipotecario y entre sus consecuencias está el parón de la construcción, con todos los efectos que ambos han tenido. La pasada semana, Eurostat publicó datos que demuestran la recuperación de esta última en España en el segundo trimestre del año. Conforme a los cálculos de la oficina comunitaria de estadística, nuestro país se ha anotado en el citado periodo el mayor avance en la actividad de construcción de toda la UE en términos intertrimestrales y el segundo, tras Eslovenia, con respecto al año pasado. Por otra parte, los datos recogidos por el Consejo General del Notariado, muy fiables por la precisa información con la que cuentan los fedatarios públicos, ya venían detectando un importante aumento de los préstamos hipotecarios para la adquisición de viviendas y de las consiguientes operaciones de compraventa.

Ahora es el Instituto Nacional de Estadística (INE) el que oficializa esta evolución. El número de hipotecas constituidas sobre viviendas inscritas en los registros de la propiedad creció el pasado junio un 19% sobre el mismo mes de 2013, y conviene recordar que son cifras procedentes de escrituras públicas realizadas en meses anteriores. Con ser importante el crecimiento, lo significativo es que, aparte del pequeño repunte del 2% detectado en marzo, es la primera vez que las nuevas operaciones suben con tal fuerza desde hace cuatro años. El importe medio de las hipotecas constituidas sobre viviendas también creció, el 1,3%, y el capital prestado lo hizo un 20,5% en tasa interanual.

Es cierto que el buen dato de junio no rompe la tendencia anual, porque el acumulado de hipotecas en los primeros seis meses del año se ha reducido un serio 14% en relación al mismo periodo de 2013. Sin embargo, es una señal positiva más, como lo es el hecho de que la firma de hipotecas en junio haya subido en 14 de las 17 comunidades autónomas o que hayan crecido el capital de los créditos y el importe medio de las hipotecas.

Un elemento más que señala vida en el sector es que el tipo de interés medio bajó en junio al 3,88%, frente al 4,26% de un año antes. Y en este sentido, lo más determinante es la activación del negocio hipotecario en las entidades bancarias, en las que, aunque sin llegar a una guerra de precios, ya se está produciendo una clara resurrección del negocio hipotecario.

La notable bajada de los precios de la vivienda, que según la asociación de promotores y constructores APCE se están “estabilizando”, es un elemento clave en este proceso ante el que, pese a la suma de señales positivas, hay que ser cauteloso a la espera de que se confirme los próximos meses.