Espera que Francia prosiga con la consolidación fiscal

Merkel avala los ajustes de Rajoy e impulsa a Guindos hacia el Eurogrupo

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente español, Mariano Rajoy, no se salieron ni una línea del guión previsto: defensa férrea de la austeridad y de la consolidación fiscal como las dos únicas vías para lograr riqueza y empleo. Ni el pinchazo de Alemania en el segundo trimestre del año, en el que el PIB cayó dos décimas, ni la crisis de Gobierno en Francia, forzada por las divergencias sobre los ajustes y la política impositiva en el Ejecutivo socialista de Hollande, fueron razones suficientes para que Merkel y Rajoy abandonaran su posición a favor de los recortes de gasto y de la subida de impuestos.

En una intervención conjunta en Santiago de Compostela (Coruña), tras mantener una reunión de trabajo, ambos mandatarios coincidieron en sus respuestas y se cruzaron elogios mutuos tanto para defender la salida de la crisis de España como para justificar la caída del PIB alemán en el segundo trimestre. “En España empezamos a ver los frutos de las reformas y eso nos indica que estas han merecido la pena. Hemos evitado una situación dramática a la que estábamos abocados, hemos corregido los desequilibrios, España lleva cuatro trimestres creciendo y se ha creado empleo por primera vez en siete años”, apuntó Rajoy en su intervención inicial, en la que advirtió que su Ejecutivo no caerá en la autocomplacencia, “ya que esta es la única garantía para preservar y desarrollar los niveles de bienestar”.

Ante la inesperada caída de la economía alemana en el segundo trimestre, Rajoy restó importancia a ese dato y confió en que la primera economía de Europa reemprenderá el crecimiento alcanzado en anteriores trimestres, mientras que Merkel atribuyó ese descenso a factores de calendario y al impacto de incertidumbres geopolíticas. Es más, la canciller afirmó que se está produciendo un cambio de patrón económico en Alemania, cuyo crecimiento se ha asentado tradicionalmente en la actividad exportadora (es el tercer mayor vendedor del mundo). “El consumo interno está creciendo y eso es una buena noticia para España”, resaltó Merkel, en clara alusión a los fuertes vínculos comerciales entre los dos países, puesto que Alemania es el segundo mayor comprador de bienes de España y el primer vendedor.

La canciller alemana fue más allá y alabó las reformas “duras y difíciles” de España y expresó su total disposición a apoyar a España en este camino. “En España hay ya cuatro trimestres consecutivos de crecimiento como resultado de las reformas difíciles y duras que el Gobierno de Mariano Rajoy ha acometido con gran ímpetu en la complicada situación en la que asumió el cargo”, indicó Merkel.

“El déficit y la deuda en niveles razonables es lo que da empleo y riqueza”, dijo Rajoy

El optimismo expresado por ambos mandatarios llevó a los periodistas a preguntar si se podía dar por finalizada la etapa de estricta austeridad de los últimos seis años. Rajoy tomó la palabra y Merkel respaldó punto por punto sus palabras. “Hay que seguir con políticas de consolidación fiscal. El déficit y la deuda tienen que tener niveles razonables y eso es lo que da empleo y riqueza”, señaló el presidente de España, quién apuntó a las reformas estructurales como el segundo eje para acelerar la consolidación del crecimiento en Europa. “Hay que hacer reformas estructurales. A veces son duras y difíciles de explicar, pero son las únicas que hacen ganar competitividad y mejoran el nivel de vida”, apuntó.

Las medidas de carácter nacional deberían verse acompañadas, a juicio de ambos mandatarios, de otras en el ámbito europeo. Rajoy insistió en su mensaje de que se aceleren la unión fiscal y bancaria y alabó la decisión del BCE de penalizar los depósitos que realicen las entidades financieras en sus cuentas con el fin de que esos recursos fluyan entre los consumidores. “El restablecimiento del crédito a las pymes y el empleo deben ser prioritarios”, subrayó.

Silencio sobre Arias Cañete

En las horas previas a la reunión entre Merkel y Rajoy, todas las crónicas daban por sentado que uno de los puntos de la reunión sería la propuesta española para que el ministro de Economía, Luis de Guindos, presidiera el Eurogrupo y el exministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, ocupara una comisaria del área económica. La canciller alemana fue muy clara respecto al primero, al mostrarle su apoyo de forma explícita. “Ha demostrado ser un excelente ministro de Economía en tiempos difíciles”, lo que fue interpretado como un claro respaldo a sus propuestas.

Sobre la propuesta del exministro de Agricultura, la canciller prefirió no opinar, ya que ha dijo que corresponde al Ejecutivo español presentar a sus candidatos. Fue el presidente español es que explicó que remitió recientemente una carta al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, proponiéndole que Miguel Arias Cañete sea comisario. Rajoy recordó que el Consejo Europeo se reunirá el próximo día 30 de agosto para cerrar el nombramiento del nuevo presidente y del alto representante de política exterior y animó a todos los países a ser capaces de acordar estos nombramientos para que se pongan a trabajar “cuanto antes” en los retos que tiene por delante la Unión Europea.

“No se va a celebrar ningún referéndum ilegal en Cataluña”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recalcó que tiene la misma opinión sobre la consulta soberanista de Cataluña que cuando supo de su organización: “Mantengo la misma posición, exactamente la misma, que cuando me enteré a través de los medios de comunicación que se anunciaba la celebración de un referéndum ilegal. Por tanto, no se va a celebrar ningún referéndum ilegal, de ninguna de las maneras”, apuntó. En su opinión, no se puede pedir a ningún presidente de un Gobierno “de ningún país del mundo” que autorice una consulta de este tipo. “Leyes aparte es un disparate lo que se está plantando en estos momentos; es enormemente negativo para los ciudadanos que viven en Cataluña y para el conjunto de los españoles”.