Nuevas perspectivas económicas

La OCDE aleja la posibilidad de una recaída en la zona euro

El secretario general de la OCDE, Angel Gurría.
El secretario general de la OCDE, Angel Gurría.

Las grandes economías de la zona euro viajan a dos velocidades diferentes. La locomotora alemana sigue desplazándose a buena velocidad, aunque más lenta de lo previsto, mientras que la economía española ya ha encadenado cuatro trimestres consecutivos de crecimiento (el último con un avance intertrimestral del PIB del 0,6%). En el otro lado, Francia sigue sin despegar, con un crecimiento pírrico en el primer trimestre y previsiones similares para el segundo y el tercero, mientras que Italia, según el Instituto Nacional de Estadística italiano, volvió a la recesión técnica en el segundo trimestre al encadenar dos trimestres consecutivos de caída. Unos malos datos que resucitaron los temores sobre una posible recaída de la zona euro, que se mantuvo durante año y medio en recesión hasta el tercer trimestre de 2013, y que desde esa fecha ha encadenado crecimientos débiles.

Los últimos indicadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), hechos públicos esta mañana, fueron recibidos con alivio por aquellos que temían los efectos que podía tener el enfriamiento de la segunda economía de la zona euro (Francia) y la vuelta a la recesión de la tercera (Italia). Entre ambas suman un tercio del PIB de esa zona. El informe de este organismo, que reúne a las 34 naciones más desarrollados del mundo, refleja un impulso “estable” del crecimiento de los países miembros. Y es especialmente optimista en el caso de la zona euro. En el caso de Italia, el índice refleja una subida desde los 101,6 puntos a las 101,7 enteros, mientras que en Francia, el avance es idéntico, desde los 100,3 puntos a los 100,4 puntos. Un porcentaje por encima de 100 puntos apunta a una evolución por encima de la media histórica mientras que un registro por debajo indica un progreso más negativo.

Máximos de España en 25 años

En el otro lado y como contrapeso a la debilidad de las dos citadas economías se sitúan Alemania, que muestra una leve pérdida de dos décimas, de 100,4 puntos a 100,2 puntos, y especialmente España. El índice que elabora la OCDE y que marca los cambios de tendencia económica lleva creciendo de forma ininterrumpida desde enero de 2013 y se ha situado en junio, último dato disponible, en 103,2 puntos, lo que supone el registro más elevado en 25 años. A este hito ha contribuido la salida de la recesión de la economía española y la aceleración del crecimiento en los últimos cuatro trimestres, lo que ha llevado al Ejecutivo a anunciar que revisará las previsiones macroeconómicas enviadas a Bruselas dentro del programa de estabilidad. En ellas vaticinaba un avance del 1,2% este año y del 1,8% en 2015. La mejoría del consumo y de la inversión le obligarán a elevar ambas cifras, en especial la correspondiente al año que viene que podría superar el 2%

Enfriamiento de los emergentes

La estadística de la OCDE muestra una leve mejoría entre los países emergentes que, sin embargo, en su gran mayoría se quedan por debajo de la media histórica. El caso más ilustrativo es el de Brasil, cuyo índice desciende hasta 98,9 puntos, lo que representa el nivel más bajo desde junio de 2009. En esa misma situación se encuentran otras grandes potencias como Rusia o India. Ni siquiera China, el mayor exportador del mundo y un duro competidor de EE UU para lograr la hegemonía económica mundial, registra crecimientos de su actividad por encima de la media histórica. En junio, el índice que elabora la OCDE se situó en 99,3 puntos, el más bajo desde mayo de 2009.

Moody´s augura un crecimiento todavía muy lento

La agencia de calificación crediticia Moody’s recalcó que las perspectivas de crecimiento de la economía global siguen siendo “apagadas”, con un menor crecimiento en los países emergentes y un repunte de los avanzados, aunque en un escenario con menos fuentes de riesgos “significativos a la baja”.

En un informe titulado Calma de verano: un crecimiento global probablemente tenue pero con menos riesgos, la agencia señala que en el caso de las economías emergentes la alta inflación y los elevados tipos de interés, así como la desaceleración de las exportaciones, van a lastrar el crecimiento este año y el próximo, por lo que ha revisado de nuevo a la baja sus previsiones de crecimiento.

Por el contrario, resalta que el crecimiento en las economías avanzadas debería repuntar en 2015 impulsado por una mayor inversión empresarial, aunque el continuo desapalancamiento en la eurozona y la preferencia de las empresas de Estados Unidos y Reino Unido de mantener grandes reservas de efectivo van a reducir el ritmo de la recuperación.

Moody’s indica que la mejora del crecimiento global es probable que sólo sea visible en 2015, mientras que en 2014 seguirá registrando niveles por debajo de su tendencia. Así, prevé que las economías del G-20 crecerán un 2,8% en 2014, en línea con el dato de 2013, para después acelerarse al 3,2% en 2015.