Mantiene la facilidad de depósito en el -0,10%

El BCE se va de vacaciones dejando los tipos de interés en el 0,15%

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. REUTERS

Sin salirse del guión previsto, el Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,15%, nivel en el que se van a situar hasta finales de 2016, según estiman los mercados, pese a la última caída de la inflación en julio.

La institución europea informó en Fráncfort de que también dejó inalterada la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos durante un día, en el 0,40%. Asimismo, mantuvo la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el menos 0,10%, por lo que penaliza a los bancos que depositen dinero en el BCE.

La inflación interanual de la zona del euro cayó en julio una décima hasta el 0,4%, respecto al mes anterior. El BCE tiene como objetivo una tasa de inflación en niveles inferiores, aunque próximos, al 2% y su principal mandato es defender la estabilidad de precios en la zona del euro, como lo era para el Bundesbank. 

Los analistas no esperan que el presidente de la institución, Mario Draghi, anuncie nuevas medidas de política monetaria en la comparecencia a partir de las 14.30 horas. Tras haber aprobado el pasado junio un amplio paquete de medidas para impulsar el crédito en la zona del euro, el BCE preferirá esperar y ver su efecto, considera el analista de Commerzbank Michael Schubert.

No obstante, podría pronunciarse sobre el posible impacto en la economía de las nuevas tensiones geopolíticas. Además, hoy Rusia ha hecho efectiva la prohibición de importar alimentos desde Occidente en respuesta a las sanciones impuestas, lo que se teme podría afectar al crecimiento económico.

Además de bajar los tipos de interés, la entidad monetaria europea aprobó hace dos meses nuevas inyecciones de liquidez a cuatro años y a una tasa de interés fija del 0,25%, condicionadas a que los bancos presten a las empresas y hogares.

Los bancos han relajado en el segundo trimestre las condiciones para dar créditos a las empresas, por primera vez desde el segundo trimestre de 2007, según datos del BCE.

Draghi también anunció en junio un programa de compras de bonos de titulización de activos para facilitar el crédito a las pymes.