Breakingviews

Vladimir Putin es ahora el mal tiempo

Los disturbios en Ucrania han convertido a Vladimir Putin el hombre del saco que reemplaza a la nieve cuando las esperanzas de beneficios de una empresa tienen ser administradas a la baja. Basta con preguntar a Volkswagen o McDonald’s. La Copa del Mundo ha, por otro lado, ayudado a Twitter. El mensaje puede ser confuso en cuatro años, cuando Rusia y fútbol converjan.

Adidas juega de forma única en ambos sentidos. El grupo deportivo alemán que posee Reebok pilló a los inversores por sorpresa con un profit warning la semana pasada. Las tensiones y la volatilidad de la moneda en, y alrededor, de Rusia se encuentran entre las razones de la compañía. También, sin embargo, se felicitó por su actuación en el evento futbolístico que tuvo lugar en junio y julio.

Por su parte, VW aseguró que las ventas en Rusia cayeron un 8% en el primer semestre de 2014 respecto al año anterior debido a “las tensiones políticas”. McDonald’s, aunque inmersa en problemas con su suministro de alimentos en China, citó la volatilidad de la moneda en Rusia y Ucrania como una causa de la presión en el margen para el resto del año. Unas sanciones más severas podrían afectar a más empresas, incluyendo a titanes globales del petróleo como BP y Royal Dutch Shell.

Los eventos cuatrienales y geopolíticos pueden afectar a los balances, pero también se convierten en chivos expiatorios

Twitter, por su parte, podría agradecer al espectáculo brasileño el incremento en su uso que ayudó a que sus acciones se disparasen tras informar de los beneficios del segundo trimestre.

Los eventos cuatrienales o geopolíticos, al igual que las gélidas temperaturas, pueden afectar a los balances. Pero también tienen una forma divertida, de convertirse en chivos expiatorios. Por muy verosímil que pueda parecer, las empresas que dan crédito o culpan a estos factores deben, por tanto, ser minuciosamente analizadas.

Eso será especialmente cierto en 2018, cuando Rusia acoja el mayor evento deportivo del mundo. El órgano rector del fútbol, la FIFA, dice que su campeonato puede ser “una fuerza para el bien”. Si eso será cierto para las multinacionales que se encuentran en medio de la compensación de la gestión política es otra historia.