Colocará una participación, aun sin determinar, en Bolsa

Enel promete un plan industrial para Endesa, tras la escisión de Enersis

El importe de la operación se repartirá entre los accionistas

La operación forma parte de una reestructuración de Enel para recortar su deuda

Borja Prado, presidente de Endesa
Borja Prado, presidente de Endesa

El consejo de administración de Endesa acordó, en una reunión celebrada el miércoles, aceptar la propuesta de su matriz italiana, Enel, de segregar las participadas de la eléctrica española en Latinoamérica, que están en manos de Endesa Latinoamérica y Enersis, como adelantó CincoDías. Para abordar esta reorganización societaria se utilizará la holding Enel Energy Europe, que adquiriría los citados activos. Esta sociedad, con sede en Madrid, es propiedad 100% de Enel y la tenedora del 92% que esta tiene en Endesa.

Según un hecho relevante remitido ayer por Endesa a la CNMV, el objetivo de esta transacción es permitir una reorganización del grupo Enel y, en última instancia, según distintos analistas, un recorte de la deuda de Enel que se sitúa en 39.706 millones. El precio se fijará “atendiendo a procedimientos y métodos internacionales de valoración de empresas generalmente aceptados o fair value”, para lo cual se contratará a expertos independientes”.

ENDESA 18,39 -0,38%

Una vez cerrada la operación, Enel Energy solicitaría al consejo de Endesa el reparto de un dividendo extraordinario en efectivo a sus accionistas (además de Enel, cuenta aún con 200.000 pequeños inversores que tienen un 8% del capital). Un dividendo que equivaldría a un importe no inferior al que Endesa reciba. Ayer se especuló con distintas cifras.

Como complemento de lo anterior, señala el comunicado, y una vez cerrada la operación, Enel Energy tiene intención de dotar a Endesa “de un plan de negocio propio focalizado en el mercado ibérico”, que permita aprovechar las oportunidades que se abran con la recuperación económica, “una estructura patrimonial y de deuda más eficiente y una política de dividendos sostenible y definida”. Con este plan, que supondría un aumento de las inversiones de Endesa, esta “reforzaría su liderazgo como la mayor utility en la Península, con presencia en toda la cadena de valor del negocio eléctrico y como operador relevante en gas”, añade.

La operación se completaría con la colocación en Bolsa de un paquete de acciones, que está por cuantificar. En este sentido, los rumores apuntan a la colocación de entre un 25% y un 30%. Esta daría liquidez a los títulos de Endesa y proporcionaría fondos a Enel para poder recortar su deuda y ampliar las inversiones. El consejero delegado, Francesco Starace, aseguró ayer que no tiene “una posición dogmática” sobre si lo adecuado es vender participaciones minoritarias o comprarlas. Lo cierto es que frente a la idea de su antecesor, Fulvio Conti, de excluir de Bolsa a Endesa, Starace ha decidido abrirla a los mercados. Según fuentes empresariales, esta colocación es la que ha llevado a la escisión de Latinoamérica, ya que “colocar un paquete de la actual Endesa acarrearía problemas en países como Chile, por ejemplo, con opas sobrevenidas”, añaden.

Para valorar los activos, se constituiría una comisión integrada por los consejeros independientes (Miquel Roca y Alejandro Echevarría) para que, “de acuerdo con los intereses de los trabajadores, accionistas, clientes y proveedores”, remita al consejo una propuesta de valoración previa contratación de expertos independientes. La operación deberá ser aprobada por la junta general.

Una reorganización mundial para recortar la deuda

El consejero delegado de Enel, Francesco Starace, ha asegurado durante la presentación de los resultados semestrales del grupo, que la propuesta de reestructuración de Endesa permitirá a la compañía española centrarse en el mercado ibérico, informa Efe. “Habrá un equipo directivo que se dedicará a reforzar la cantera de clientes y a analizar nuevas vías para crecer”. Según sus palabras, “es el inicio de una nueva historia en España y Portugal”. Endesa mantendrá a su actual presidente, Borja Prado, y a su consejero delegado, Andrea Breantan, y asignará al actual responsable del negocio en Latinoamérica, Ignacio Antoñanzas, la dirección de la nueva unidad geográfica segregada.

Enel ha aprobado una reorganización cruzada con cinco áreas de negocios (Redes e Infraestructuras Globales; Generación Global; Trading Global; Energías Renovables y Upstream Gas) y cuatro unidades regionales (Italia, Iberia, Latinoamérica y Países del Este). En el staff corporativo continúa Borja Acha, exdirector jurídico de Endesa, y actual responsable de Asuntos Legales y Corporativos de Enel.

Esta organización implica que los responsables locales de dichas áreas de negocio (generación, regulación o trading de gas), reportarán a Roma, y solo tendrán autonomía los negocios pegados al terreno, como la comercialización. Esto podría provocar algún otro movimiento en el organigrama de las filiales.

Aunque la compañía italiana dice que con esta reestructuración busca ser más eficiente, expertos del sector consideran que buena parte de las medidas van encaminadas pura y simplemente a recortar la deuda.

Enel ganó hasta junio 1.685 millones, un 0,3% más; logró un ebitda de 7.878 millones, que cae un 1,6%, e ingresó 36.100 millones, un 8,1% más que en el primer semestre de 2013.

Cuál será el valor de las filiales de Latinoamérica

La cotización de Endesa cayó el jueves un 1,74%, hasta situarse en 28,8 euros por acción. Un comportamiento “normal” teniendo en cuenta el dividendo extraordinario que Endesa ha prometido por el mismo importe que obtenga de la venta de sus filiales latinoamericanas a su matriz, Enel. Endesa es propietaria del 100% de Endesa Latinoamérica y, de forma directa e indirecta, del 60% de la chilena Enersis.

De su “valoración lógica” se ocuparán dos bancos de inversión, que serán nombrados por un comité del consejo de Endesa en el que participarán sus dos consejeros independientes. Ante la incógnita de una estimación de la que dependerá el dividendo que reciban los accionistas, ayer no faltó quien hizo sus cálculos.

En la reordenación de Enersis llevada a cabo en 2012, esta sociedad holding a la que Endesa aportó todas sus participaciones en el continente en una ampliación de capital, se valoró en 4.200 millones. Pero si se tiene en cuenta la cotización del 60% que Endesa tiene en Enersis (con una capitalización de 12.400 millones), el valor superaría los 7.000 millones de euros, según el cierre de ayer, unos siete euros por acción. Sea como fuere, el grueso del pastel del dividendo se lo llevaría la compradora, la propia Enel, con el 92% de Endesa.

Y queda por ver también el valor futuro en Bolsa de la eléctrica española tras el fuerte recorte de su perímetro de negocio. Latinoamérica supone el 42% del ebitda (1.217 millones) y un mercado con 14,5 millones de clientes.