El nuevo consejero delegado del grupo italiano se reúne con José Manuel Soria

Enel controlará directamente las filiales de Endesa en Latinoamérica

Primer encuentro de Francesco Starace con el ministro de Industria

Enersis será una filial directa de Enel como lo es la eléctrica española

El ejecutivo italiano arremete contra la normativa de las renovables

Francesco Starace, consejero delegado de Enel.
Francesco Starace, consejero delegado de Enel.

El nuevo consejero delegado de Enel, Francesco Starace, mantuvo ayer por la tarde su primer encuentro con el titular de Industria español, José Manuel Soria, en la sede del ministerio en Madrid. Starace, que relevó en abril a Fulvio Conti al frente de la energética italiana, está preparando cambios en la estructura del grupo, algunos de los cuales quiso comunicar a Soria. Especialmente, los que afectan a la filial española, Endesa.

En el encuentro, el máximo ejecutivo de Enel también trató con el ministro sobre los cambios regulatorios derivados de la reforma eléctrica del Gobierno español.

Tal como confirmaron a CincoDías fuentes de Enel, en el encuentro calificado como “protocolario”, Starace transmitió su intención de transferir al holding del grupo italiano las filiales latinoamericanas que ahora dependen directamente de Endesa. Una opción, “la más probable”, que aún está estudiando la compañía, aunque esta quiere chequear antes los efectos fiscales, legales y corporativos de la nueva estructura.

Según algunos informes de analistas basados en declaraciones públicas del nuevo ejecutivo y en encuentros con la compañía, la reorganización de Latinoamérica es una prioridad de la nueva estrategia. Una vez que se produjera la transferencia a Enel de los activos latinoamericanos, la integración de todos ellos en Enersis “sería un paso natural”, según un informe del banco de inversión UBS.

De las declaraciones de Starace en varios medios se desprende que el nuevo consejero delegado quiere abordar los cambios con rapidez, coordinando lo que es común en todos los países en los que el grupo está implantado y dejando autonomía para lo que es particular de cada país, por ejemplo la regulación. Según sus propias palabras, “las máquinas son universales y las personas, locales”. En definitiva, Starace busca más agilidad y menos burocracia.

Lo que sí ha quedado claro, pues se trata de un objetivo estratégico de la etapa anterior, es que el principal objetivo de Enel es el crecimiento de los negocios, la racionalización de los costes y el recorte de su deuda financiera, que, a finales del año pasado, aún ascendía a más de 41.500 millones de euros. También que la italiana no tiene intención de desinvertir en España ni de sacar a Endesa de Bolsa mediante una OPV, según desmintió recientemente el propio Starace.

De momento, el objetivo para este año es lograr reducir la deuda en 4.400 millones de euros, hasta 37.000 millones. Para ello, se da por hecho un plan de desinversiones de sus filiales de los países del Este. Según las valoraciones de los analistas, por sus negocios en Eslovaquia podría obtener 3.000 millones y por Rumanía, otros mil millones.

Francesco Starace ha mantenido ya diversos encuentros con analistas internacionales, pero aún no ha dado detalles de los cambios “que tiene en la cabeza”, aunque sí de la nueva visión estratégica del grupo. Así, se le han escuchado frases como “más industria y menos finanzas” (en contraposición al perfil más financiero de su antecesor, Fulvio Conti) o “nos centraremos de aquí a finales de año en reducir la deuda” y más tarde “nos concentraremos en el crecimiento”.

Respecto a una posible reducción de la participación en Endesa (en estos momentos, del 92%), el máximo ejecutivo de Enel declaraba hace unos días que “no está por el momento en la agenda (..) y debemos analizar que es lo que nos conviene”. Eso sí, el papel en Endesa quedará definido a finales de año “cuando hayamos redefinido el perímetro del grupo Enel”.

 

Muy crítico con la nueva regulación de las renovables

Francesco Starace no es precisamente nuevo en esta plaza y entre las reclamaciones que planteó ayer al ministro de Industria, además por supuesto de las consecuencias para Endesa de las distintas normas de la reforma eléctrica, figuraba la de la nueva regulación de las energías renovables que acaba de entrar en vigor tras más de 10 meses de trámites.

Una cuestión que Starace domina pues era, hasta ocupar su actual cargo, el consejero delehado de la filial de renovables del grupo italiano, Enel Green Power (EGP). Parte de los activos de esta compañía proceden de la cartera de Endesa, así como de la antigua filial verde española que compartía con Gas Natural Fenosa, Eufer.

Aunque se desconocen los detalles del encuentro, sí se sabe que Starace iba a plantear a Soria que la nueva normativa renovable española “es claramente retroactiva”; que tendrá consecuencias perniciosas para el sector y que ha provocado el malestar de todos. Precisamente, uno de los objetivos estratégicos de Enel es crecer en negocios regulados y de renovables en países emergentes y de Estados Unidos.

También se trató sobre la posible titulización pública del déficit de tarifa del año pasado, 3.200 millones, que financian las grandes eléctricas, en mayor medida, Endesa.