El vacío administrativo en el grupo le impide formalizar el cobro

Gowex, incapaz de cobrar un millón de euros por un contrato en Dubái

El expresidente de Gowex Jenaro García, a su llegada a la Audiencia Nacional, el pasado 14 de julio.
El expresidente de Gowex Jenaro García, a su llegada a la Audiencia Nacional, el pasado 14 de julio.

"No hay dinero ni para comprar agua”, dicen fuentes de la plantilla de Gowex. “Ahora no hay nadie con la capacidad administrativa o legal para firmar las nóminas, para firmar cualquier tipo de acuerdo corporativo”, cuentan. “No hay dinero y no hay quien firme el pago de nóminas, de líneas telefónicas, servicios de mantenimiento...”.

La salida de Jenaro García como presidente de la empresa de wifi, la admisión por parte del fundador de la compañía de fraude contable durante años, el bloqueo de las cuentas de la empresa, aseguran las mismas fuentes, impiden a la compañía formalizar contratos de todo tipo.

El vacío administrativo en el que está sumido Gowex llega al punto de que la sociedad no es capaz ahora de cobrar un contrato prácticamente ejecutado en Emiratos Árabes Unidos y por el que debería recibir un millón de euros. “Ni siquiera disponemos de 3.000 euros para enviar a alguien a Emiratos y que cobre el contrato”, advierten.

El contrato al que se refieren las fuentes consultadas fue aunciado por Gowex el pasado 22 de abril. Consistió en un acuerdo por el cual la empresa española convertiría la Dubai Airport Freezone Authority (Dafza), zona libre económica de Dubai, en una Wireless Smart City “integrando conectividad wifi gratis y servicios inteligentes en todo el territorio”. La Dafza alberga a más de 1.600 compañías.

La ausencia de administradores con capacidad legal en Gowex podría ser cubierta con el nombramiento de administradores concursales en la empresa. Gowex comunicó el pasado 14 de julio que había solicitado su entrada en concurso de acreedres. Pero todavía no se ha designado juzgado mercantil a cargo del concurso de la empresa. Por lo que tampoco se ha declarado el concurso de la compañía y mucho menos se ha comunicado el nombramiento de administradores concursales.

En el caso de empresas cotizadas en concurso, como Pescanova o Reyal Urbis, la CNMV puede proponer un administrador concursal y que este, como así ocurrido en el caso de la compañía pesquera y de la inmobiliaria, sea designado como tal por el juez del juzgado mercantil competente. En el caso de una empresa cotizada en el MAB, ni la CNMV ni el MAB pueden por ley proponer administrador concursal, según han explicado fuentes jurídicas, al no ser el MAB un mercado regulado como lo es el mercado vigilado por CNMV. En el caso de Zinkia, la productora de Pocoyó, cotizada en el MAB, que este año ha sido declarada en concurso de acreedores, fue la CNMV la que designó un administrador concursal, junto con el juzgado mercantil competente, el pasado mes de febrero. En este caso, explicaron, la CNMV ha tomado partido en el concurso porque Zinkia había emitido bonos en una operación regulada por el organismo.

La falta de declaración de concurso de acreedores de Gowex desespera a la plantilla del grupo. “Para cuando lleguen los administradores concursales es posible que no quede nada que administrar”, advierten desde la empresa.

Javier Solsona, director corporativo de Gowex, imputado en el procedimiento que se sigue en la Audiencia Nacional, ha dado un paso al frente en este sentido. El ejecutivo, amigo de Jenaro García de la juventud, y que quedó en libertad tras declarar la pasada semana sin medidas cautelares, ha solicitado al juez Santiago Pedraz que inste a la designación de un juzgado mercantil para declarar el concurso y que se nombren administradores concursales.

Según las mismas fuentes judiciales, Solsona, a través de sus abogados, se ha propuesto como administrador interino de Gowex al menos mientras no sean nombrados administradores concursales. El consejero de la compañía administraría la empresa bajo supervisión de un interventor.

En esta situación, los trabajadores de Gowex siguen acudiendo a las oficinas del grupo en Madrid casi un mes después de que estallara el escándalo contable del grupo y de que la policía entrara en la sede de la empresa y la registrara a conciencia –entre las 9 de la mañana y las dos de la madrugada de los pasados días 15 y 16 de julio–.

Los abogados de los empleados han recomendado a estos no abandonar sus puestos de trabajo por temor a no recibir indemnización en caso de hacerlo. Pero no saben si este mes van a cobrar sus nóminas.