Declararación ante el juez Pedraz

La asistenta del presidente de Gowex dice que recibió 300 euros por ser testaferro

A medida que desfilan los imputados del caso Gowex por la Audiencia Nacional, mayor parecido tiene el escándalo de la empresa tecnológica que parecía haber dado con la piedra filosofal del siglo XXI –el wifi–, con La escopeta nacional, de Luis García Berlanga.

Después de que el viernes el auditor del grupo, José Antonio Díaz Villanueva, 72 años, que estaba en orden de busca y captura –al estallar el caso se marchó a una clínica de relajación– se presentara ante el juez Santiago Pedraz y reconociera que no había declarado nunca a Hacienda lo cobrado por su trabajo en Gowex, el lunes han declarado ante el magistrado testaferros empleados por la cúpula de la empresa para encubrir la estafa contable cometida –así lo ha reconocido su presidente, Jenaro García– durante años. Los tres, ligados a una veintena de sociedades pantalla, han quedado en libertad sin medidas cautelares.

Guadalupe Esmeralda Almeida, a quien Pedraz sitúa al frente de las sociedades R.I. Tic Broker, CI Netcom TIC Broker Group o FM Twenty-One Telecom Network, explicó que fue contratada para hacer las tareas del hogar por Jenaro García y su esposa, Florencia Maté (esta última, exconsejera de Gowex, también imputada, está citada para declarar el próximo día 28; tenía que haberlo hecho la pasada semana, pero excusó su ausencia por encontarse en Costa Rica). Almeida dijo que recibió 300 euros por estampar su firma como administradora de varias de las sociedades que usó su jefe para falsear las cuentas de la empresa de redes wifi, según informaron fuentes judiciales consultadas por Efe.

La empleada del matrimonio fundador de Gowex relató que fue Florencia Maté quien le comentó que iban a montar una empresa y que necesitaban trabajadores. Y que Francisco Martínez Marugán, director financiero y consejero de la compañía, le llevó a un notario y a varios bancos para firmar diversos documentos recibiendo por ello 300 euros.

Javier Martín Vaquero, administrador, entre otras, de K10 Market Medios Publicitarios, Esperada de Inversiones y Consultoría Asesoría y Comunicaciones, explicó al juez que Martínez Marugán –que declaró la pasada semana y quedó en libertad bajo fianza de 50.000 euros–, al que conoció en la Universidad, le llamó un día por teléfono y le ofreció un puesto de trabajo en Gowex que aceptó tras ser presentado a Jenaro García. Indicó que le facilitaron un despacho después de hacerle firmar diez escrituras de varias sociedades, pero que solo trabajó “haciendo fotocopias” durante tres meses, y que decidió marcharse porque no le pagaban.

Antonio Salmerón, amigo de la infancia de Martínez Marugán, dijo que firmó como administrador de dos empresas que estaban inactivas desde 2010. Las dos sociedades, Panel Consulting y Solutions y Line Informática, eran dos de los principales clientes de la división de Netcom de Gowex.

Investigación de Hacienda

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, manifestó ayer que habrá que analizar las razones por las que se determinó que Gowex no fue investigada por Hacienda durante años.

En declaraciones recogidas por Ep tras participar en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, Ferre trató de explicar por qué Gowex no fue investigada. “No es tan anormal”, dijo.

El secretario de Estado de Hacienda indicó que si la compañía no había sido investigada fue porque la información disponible no contenía elementos de riesgo fiscal y que la Agencia Tributaria analiza un gran espectro de empresas para determinar en cuáles es necesario investigar.