Editorial

El nivel de deuda pública debe vigilarse

La deuda pública española avanza de modo inexorable hacia superar la barrera del 100% del PIB, y el billón de euros. El Estado, las comunidades autónomas, los ayuntamientos y la Seguridad Social deben en total unos 997.000 millones de euros, según los datos correspondientes al cierre de mayo publicados por el Banco de España. Hay que remontarse a 1909 para encontrar un porcentaje de endeudamiento público que supere toda la producción de la economía española en un año. El pasivo de las administraciones públicas nacionales ha crecido en los últimos 12 meses a un desorbitante ritmo diario de 160 millones, aunque afortunadamente ese crecimiento se ha moderado en los dos últimos meses registrados, abril y mayo. Como resultado de esa evolución, la tasa de endeudamiento de España respecto al PIB calculado el año pasado se sitúa en el 97,5%. Pese a que el Gobierno calcula que no será 2014, sino 2015, el año en que España supere el umbral de endeudamiento del 100% del PIB, desde Bruselas las previsiones son menos optimistas. En cualquier caso, la deuda pública española sigue creciendo y lo hace a un ritmo superior al crecimiento de nuestra economía. Un incremento que se explica, principalmente, por los costes financieros que el sector público debe asumir para cubrir el lastre del déficit público.

España ha sido una de las economías más severamente castigada por la crisis y de ahí el tirón del endeudamiento, debido a la fulminante caída de los ingresos y a un incremento exponencial de los gastos coyunturales, como las prestaciones derivadas de la alta tasa de paro y la carga que suponen los intereses de la deuda, así como la ingente cantidad de facturas sin abonar de la estructura territorial del Estado. Ello ha llevado el pasivo de las administraciones públicas a un nivel record, tanto en volumen absoluto como en participación sobre el PIB. En 2007 la economía española soportaba un pasivo inferior al 40% del PIB, una saludable proporción que se ha disparado hasta situarse a 3.000 millones de euros de alcanzar el 100% de nuestro PIB.

Pese a que el coste de financiación del sector público se ha abaratado considerablemente desde los momentos más duros de la crisis de deuda soberana y la captación de recursos financieros por parte del Tesoro está teniendo un buen comportamiento, el elevado montante de nuestra deuda resta capacidad de financiación al sector privado español en favor del sector público. Precisamente por ello es necesario reconducir lo antes posible la tasa de endeudamiento de España a niveles manejables. Un objetivo cuya consecución exige acelerar el ritmo de crecimiento y recuperación de nuestra economía.