Reconocen que se asumiría parte de la deuda pública

Los asesores de Mas dicen que una Cataluña independiente debería usar el euro

La comunidad debería asumir un parte de la deuda pública del conjunto del Estado

El presidente de la Generalitat, Artur Mas.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas. EFE

El Consejo Asesor para la Transición Nacional, organismo que asesora al president Artur Mas en el proceso soberanista, ha concluido hoy que sería conveniente que un futuro Estado catalán siguiera en el euro y descarta que pudiesen existir problemas para mantener la moneda incluso si Cataluña saliera de la UE.

“Sería conveniente para un nuevo Estado mantener el euro como moneda, ni que fuera por los costes muy difícilmente asumibles de cambiar de moneda”, ha afirmado hoy el presidente del Consejo Asesor y exvicepresidente del Tribunal Constitucional, Carles Viver Pi-Sunyer.

Viver Pi-Sunyer, acompañado del conseller de Presidencia, Francesc Homs, ha presentado en rueda de prensa en el Palau de la Generalitat cuatro nuevos informes del Consejo sobre la distribución de activos y pasivos, política monetaria, proceso constituyente y abastecimiento de agua y energía.

En cuanto a la distribución de activos y pasivos entre España y Cataluña, el presidente del Consejo Asesor ha dicho que es un aspecto poco regulado en la legislación internacional. Sin embargo, ha apuntado que Cataluña debería “asumir parte de estas deudas” del Estado español, pero siempre que éste le compense con la transferencia de bienes de una forma “proporcional”, sin entrar a cuantificar la cifras, un aspecto que ha dejado en manos de una negociación que se podría hacer tanto antes como después de una eventual separación de los Estados.

Ante una supuesta salida de la UE de un hipotético Estado catalán, motivo de análisis del Consejo, Pi-Sunyer ha remarcado que hay países fuera de la Unión que funcionan con euro y ha apuntado que, en ese escenario, habría mecanismos para acceder al crédito del Banco Central Europeo (BCE).

Pi-Sunyer ha señalado que una Cataluña independiente podría acceder al crédito a través de un acuerdo monetario, para el que no se requiere la unanimidad de los miembros del BCE, y ha apuntado que a este organismo, ni a los Estados que forman parte, ni a las entidades bancarias les interesaría cerrar el crédito a un eventual Estado catalán.

Otro de los informes presentados hace referencia a los posibles caminos de constitución de un nuevo Estado, siempre condicionados al grado de colaboración de España.

En el caso de que no haya consulta pero sí unas elecciones de carácter plebiscitario, el Consejo Asesor contempla “una declaración solemne del Parlament a favor de la creación de un Estado independiente” que “se debería formular de forma que ofreciera una oportunidad de negociación con el Estado”.

Si persistiera la situación de “bloqueo político”, la Generalitat podría acudir a diversos “actores nacionales e internacionales” y, si esto tampoco funcionara, podría hacer efectiva la voluntad popular con una “proclamación unilateral de independencia”.

Incluso una medida de estas características “no debería comportar un cierre de la voluntad de negociar con el Estado”, sostiene el informe, que defiende, asimismo, que, si no ha habido una consulta previa, sería “conveniente” celebrar un referendo de ratificación de dicha proclamación de independencia.

En el mismo informe del Proceso Constituyente se fijan los pasos para elaborar una eventual constitución catalana y se estipula un régimen provisional, en el que, según los asesores, sería conveniente mantener la doble nacionalidad -catalana y española- así como preservar las actuales dos lenguas oficiales. Otro de los informes presentados hace referencia al abastecimiento de agua y energía y concluye que el riesgo de desabastecimiento hídrico sería “extremadamente reducido”.

En cuanto a la energía, Pi-Sunyer ha dicho que, como la mayoría de Estados existentes, el catalán no sería autosuficiente, pero “no habría problemas para el abastecimiento” porque solo se tendría que renovar los contratos de las compañías que prestan el servicio para el Estado español. Con estos cuatro informes ya son diez los que ha presentado el Consejo Asesor, que prevé entregar los restantes de aquí a finales de agosto.