Décima edición del informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo

Caída de matrículas en la universidad y aumento de patentes

El aumento de las tasas es una de las razones del descenso en las inscripciones

La financiación empresarial en I+D cayó un 14,8% entre 2011 y 2012

Caída de matrículas en la universidad y aumento de patentes

El goteo es lento. Poco a poco desciende el número de alumnos en los campus españoles y esto se está notando sobre todo en cuanto a la captación de recursos por la vía de las matriculas. El año pasado, según fuentes del Ministerio de Educación, el número de matriculados fue de 1.450.036 estudiantes, lo que supone una caída del 0,5% con respecto al ejercicio anterior, tanto en másteres oficiales como en estudios de grado. Este dato rompe la tendencia al alza de los años de bonanza. Y entre las razones de este descenso, según apunta la décima edición del informe elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), se encuentra el aumento de las tasas universitarias, que se une a la nueva política de becas y el endurecimiento de las condiciones para conseguirlas y mantenerlas, junto a la persistencia de la crisis económica.

Son algunas de las conclusiones que señaló ayer el coordinador de dicho informe, Martí Parellada, durante la presentación, a la que también asistieron el ministro de Educación, José Ignacio Wert; Ana Patricia Botín, consejera delegada de Santander UK y presidente de la Fundación CYD; Javier Monzón, presidente de Indra; Ángel Gurría, secretario general de la OCDE; y el presidente de la Conferencia de Rectores de Universidad Españoles (CRUE), Manuel López.

Otra tendencia que se observa en el citado análisis es la concentración de universitarios sobre todo en los máster oficiales en determinadas comunidades autónomas. Entre Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid se concentra el 65% de los matriculados de grado en universidades presenciales, y el 70,3% en el caso del máster. En los últimos siete años, Cataluña perdió peso relativo y las otras tres regiones lo han ganado. Pese a esta ligera caída en las matriculaciones, el sistema universitario mantiene su producción científica. Y eso también a pesar del descenso de los ingresos por la vía de los recursos públicos –un 13,1% entre 2009 y 2012, es decir un recorte superior a 1.300 millones de euros, que se ha amortiguado, en parte, por la subida de precios de matriculación, que asciende a 218 millones de euros–, y a que la inversión universitaria en I+D+i se redujo a niveles de 2008. Las solicitudes de patentes han crecido en un 3,69% entre 2011 y 2012, de 595 a 617. Asimismo, las publicaciones científicas también han crecido. El 2012 llegaron a representar el 11,3% del total europeo, frente al 11,02% del año anterior. “Hay que actuar sobre los factores que facilitan la transferencia del conocimiento de la universidad a la empresa”, señaló durante la presentación Ana Patricia Botín, que insistió en que el único camino posible para crecer es liderar la generación de conocimiento.

También descendió la financiación empresarial en I+D, una tendencia que se viene observando desde 2008 y que en 2012 alcanzó el 14,8% menos que en el año anterior. La cifra de empresas innovadoras que colaboran con las universidades disminuyó 11% con respecto a otros años. También están disminuyendo el número de spin-offs y los ingresos por licencia.

De izquierda a derecha, Javier Monzón, José Ignacio Wert, Ángel Gurría, Ana Patricia Botín y Manuel López.
De izquierda a derecha, Javier Monzón, José Ignacio Wert, Ángel Gurría, Ana Patricia Botín y Manuel López.

El acercamiento entre universidad y empresa se puede fomentar por otra vía, tal y como afirmó el secretario general de Universidades, Federico Morán, para quien las prácticas en empresas es una de las garantías para mantener el vínculo entre ambas instituciones. “Los campus también deben fomentar el espíritu emprendedor, con módulos de apoyo al emprendimiento. Los estudiantes deben ver en la creación de empresas una salida profesional”. Por su parte, Javier Monzón, presidente de Indra y del comité ejecutivo de la fundación CYD, aseguró que hay que incorporar a la oferta educativa “formatos de enseñanza mucho más diversos y flexibles”. Esto es, que sean capaces de cubrir las necesidades de la empresa. Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, apuntó a la necesidad de especialización en las universidades españolas: “En general tienden a ser demasiado generalistas y hay una oferta excesiva de títulos. Es esencial que ciertos centros se concentren en impartir una oferta reducida de programas universitarios, para gestionar mejor los recursos”. En este sentido, el número de titulaciones que se imparten en España asciende a 7.406 (2.464 de grados, 2.951 de máster y 1.650 de doctorado, entre otras). También añadió que es necesario “comercializar la investigación científica para facilitar el acceso a los ingresos de los que carecen los centros de enseñanza superior”. Aunque matizó que la empresa española era poco propensa a invertir en la universidad. “En un buen modelo de educación superior, las empresas aportan dos tercios de la financiación que las universidades tienen a mano”.

 

Sociales, salud y jurídicas, las más atractivas

El número de alumnos por titulación es disperso y depende de cada rama de enseñanza. Así, por ejemplo, las ramas sociales y jurídicas y las ciencias de la salud, casi el 60% de las titulaciones de grado, registraron el ingreso de más de un centenar de alumnos adicionales el pasado curso.

En el otro lado de la pirámide se encuentran ingeniería y arquitectura, ciencias y artes y humanidades. En las dos primeras, en torno al 13% de sus titulaciones de grado tenían menos de 31 alumnos de nuevo ingreso el pasado curso. Este porcentaje llegó al 21,2% en la rama de artes y humanidades. En cuanto a las ingenierías, apuntó el autor del informe de la Fundación CYD, Martí Parellada, “se necesita de políticas públicas para facilitar información a los alumnos e incentivar la matriculación”.