El PIB del segundo trimestre será "al menos" del 0,4%

Guindos avanza cambios en la ley concursal y una nueva ley de auditoría

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, a su llegada al encuentro 'La Europa que deja la crisis' hoy en el Palacio de la Magdalena de Santander dentro de la programación de la UIMP.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, a su llegada al encuentro 'La Europa que deja la crisis' hoy en el Palacio de la Magdalena de Santander dentro de la programación de la UIMP. EFE

El ministro de Economía, Luis de Guindos, avanzó hoy una modificación en la ley concursal por la que se permitirá que las empresas en concurso de acreedores puedan vender parte de su negocio al tiempo que mantienen su actividad en marcha como vía para evitar la liquidación definitiva.

Los procesos concursales se han convertido en “una trituradora de empresas”, advirtió Guindos. Y la nueva propuesta de Economía consiste en flexibilizar algunas de las normas que rigen en los procesos concursales, después de que en primavera se actuara sobre la fase preconcursal. Entonces, se aprobaron unas mejores condiciones de refinanciación para evitar precisamente que las compañías tengan que declarar la antigua suspensión de pagos.

Según explicó Guindos, la empresa en situación de concurso podrá recibir ofertas por parte de su negocio en curso, con la autorización del juez administrador. El objetivo es que “los administradores no sean liquidadores de la empresa, sino administradores para asegurar el negocio”. Esas ofertas de compra podrán incluir una quita de la deuda, lo que sería también el modo de evitar la liquidación y garantizar la supervivencia de, al menos, parte de la empresa.

Guindos reconoció que es más fácil “evitar la desaparición de una empresa que tener que empezar de cero”. Y defendió que esta fórmula ofrece ventajas para empresas y acreedores, puesto que “el todo vale más que las partes”, ya que se evitaría así el troceo que habitualmente precede a la liquidación. Además, otra de las novedades que se va a extender a la fase concursal es el establecimiento de un código de buenas prácticas “para que los bancos, antes de llegar a una situación límite con las pymes, las refinancien”.

El titular de Economía también aludió a una de las reclamaciones del sector bancario para impulsar las reestructuraciones de deuda con las que evitar un concurso, que denuncia el trato privilegiado que reciben como acreedores la Seguridad Social y Hacienda. El ministro defendió que la administración pública mantenga esta posición privilegiada, pero también apuntó que “lógicamente es necesario encontrar un equilibrio entre la reducción de la deuda y que (el Estado) pueda cobrar lo máximo posible”, con lo que abrió la puerta a algún tipo de modificación en la nueva normativa.

Durante su intervención en el seminario La Europa que deja la crisis, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en colaboración con la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), y patrocinado por BBVA, Guindos también avanzó que está en proyecto una nueva ley de auditoría, como adaptación a la directiva de la Unión Europea. Los cambios se centrarán en mejorar la independencia del auditor y en distinguir qué servicios podrán considerarse complementarios y cuáles no.

En los que sí sean complementarios, se establecerá un límite sobre cuánto se puede cobrar como forma complementaria al coste total de la auditoría. El anuncio llega tan solo un día después de conocerse que el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), dependiente del Ministerio de Economía, sancionará a Deloitte por infracciones graves relacionadas con sus trabajos para Bankia.

Guindos, que no quiso avanzar detalles de la reforma fiscal que se hará pública el viernes, señaló que el dato de crecimiento del PIB del segundo trimestre será “al menos” como el del primero, que fue del 0,4%.

Banca y Catalunya Banc

Guindos volvió a reiterar que la previsión que maneja el Gobierno es que el proceso de subasta de Catalunya Banc quede resuelto antes de agosto. “Hay interés en la subasta, varias entidades están mirando los datos”, reconoció. “Estamos convencidos de recuperar ayudas al final del proceso”, señaló, sin entrar a evaluar la posibilidad de paralizar por tercera vez la subasta si no existe el incentivo de las ayudas públicas. Y respecto al conjunto del sector, consideró que la banca española ya está preparada para contribuir a la recuperación económica y superará sin problemas los test de estrés.