El banco señala que la recuperación económica es “impresionante”

Deutsche Bank señala las “cinco lecciones del ave fénix español”

Bandera de España en la plaza de Colón de Madrid
Bandera de España en la plaza de Colón de Madrid

“El cambio de tendencia de la economía española ha sido impresionante”, asegura Gilles Moec, economista jefe de Deutsche Bank. El experto reconoce el acierto del Gobierno de no haber solicitado el rescate de la deuda al Banco Central Europeo (BCE) y señala que el ajuste en el sector privado ha sido exitoso.

Como prueba de que la situación va a mejor, Moec menciona una serie de termómetros. Entre ellos, la deuda pública, con el bono a 10 años paga el 2,9%, entorno de mínimos históricos; el Ibex 35, que sube cerca del 10% desde comienzos de año frente al 4% del Euro Stoxx 50; y las subidas de la calificación de la renta fija soberana por parte de las tres grandes agencias de rating. La primera fue Moody’s en febrero, la siguió Fitch en abril y la última fue Standard & Poor’s el pasado 23 de mayo.

Es más, para Deutsche Bank, el resultado de las pasadas elecciones europeas revela que los dos grandes partidos continúan siendo, de largo, los más votados. Pese a que su cuota de voto (conjunta) ha pasado del 80% de hace cinco años a menos del 50%, el experto sentencia que “en general se evitó el terremoto que ha sacudido las democracias más antiguas de Europa”. Solo hay que mirar hacia Reino Unido, donde triunfó el euroescéptico partido UKIP, o a Francia, con el ultranacionalista Frente Nacional de Marine Le Pen como la formación más apoyada.

Aunque Deutsche Bank reconoce la fortaleza de la recuperación –de hecho, titula el informe “Cinco lecciones del ave fénix español”–, advierte que todavía queda mucho por hacer. Así, indica la necesidad de reducir la deuda pública, velar por el riesgo de deflación y por el efecto a largo plazo de las altas tasas de desempleo, especialmente entre los jóvenes. Menciona que el Producto Interior Bruto (PIB) se sitúa aún un 6,8% por debajo de su récord –frente al 2,5% medio de la zona euro– y las tensiones en Cataluña.

En todo caso, el analista jefe de Deutsche Bank desgrana cinco lecciones que deben aprenderse de España.

1 Ocuparse del ajuste en el sector privado antes que de la consolidación fiscal

El informe de Deutsche Bank explica que Madrid protagonizó una “feroz disputa con la Comisión Europea en la primavera de 2012”, cuando el Gobierno español negoció una rebaja de la ratio de déficit que el país debía alcanzar. De entrada, el objetivo fijado por Bruselas para ese ejercicio era del 5,3% del PIB, se suavizó al 6,3% y terminó en el 7,1%.

La gran noticia es que esa negociación “permitió una desaceleración general de la consolidación fiscal en Europa”, según el informe. En todo caso, la entidad alemana señala que esa oposición a la austeridad se debió tanto a las tensiones entre el Gobierno central y las comunidades autónomas como a una estrategia planificada.

2 El apoyo europeo fue crucial, aunque a veces de manera sutil

Mariano Rajoy no solicitó –ni ningún país de la zona euro– que Mario Draghi sacara su bazuca para comprar deuda a través del programa que pergeñó en el famoso julio de 2012 –“Haré lo que haya que hacer, y créanme, será suficiente"–, pero Deutsche Bank recuerda que la mera posibilidad aplacó a los inversores.

3 La actitud de los sindicatos ante las reformas del mercado laboral importa tanto como las reformas estructurales

Pese a la oposición inicial de los sindicatos mayoritarios a las reformas en el mercado laboral, UGT y Comisiones Obreras, el economista jefe de Deutsche recuerda que en 2011 aceptaron un cambio radical en la fijación de los salarios, con el establecimiento de las subidas ligadas a la inflación tras conocerse el dato y no antes. También recalca que han aceptado bajadas de sueldos y expedientes de regulación de empleo temporales.

4 Un tejido social que contribuye a gestionar el desempleo masivo

La gran reflexión de los analistas es cómo no ha estallado un auténtico terremoto social en España pese a que la tasa de paro se sitúa en el entorno del 25%. “El alto nivel de desempleo estructural sugiere que se necesitan más reformas, pero también que el tejido social está orientado a la gestión de la masa de desempleo”, señala Deutsche.

5 Incluso los gobiernos obligados a tomar medidas impopulares pueden ganar elecciones.

El PP perdió unos 2,6 millones de votos en las elecciones del pasado 25 de mayo frente a los comicios de hace un lustro, pero aun así fue el partido más votado, con más del 26% de los sufragios. Y el PSOE, pese al hundimiento que sufre en los últimos años, mantuvo el 23%. “El panorama político en España no está dislocado por el surgimiento de los partidos populistas, al contrario de lo que ha ocurrido en el norte de Europa”, sentencia Deutsche.